Vivimos en una época en la que observamos vidas ajenas durante horas. Seguimos a influencers, consumimos realities, comentamos series en tiempo real y convertimos la intimidad en entretenimiento. Quizá por eso «Snowglobe. La cúpula de hielo«, de Soyoung Park, conecta tan fácilmente con el público joven actual: bajo la apariencia de una novela juvenil distópica se esconde una reflexión sobre la fascinación contemporánea por mirar y ser mirados.

En un mundo helado, Chobahm sueña con entrar en la ciudad de Snowglobe, el refugio perfecto bajo la cúpula. Pero pronto descubrirá que nada allí es lo que parece: todo es un espectáculo, un reality donde cada gesto forma parte de un juego despiadado. Entre la supervivencia y la rebelión, tendrá que decidir si participa… o cambia las reglas.

La novela «Snowglobe. La cúpula de hielo«, de la escritora coreana Soyoung Park, publicada en castellano dentro de la colección Matchstories de Planeta de Libros, llega precedida de un notable reconocimiento internacional. Ganadora del prestigioso Premio Changbi de Literatura Juvenil de Corea del Sur y convertida en bestseller del New York Times en su traducción al inglés, también fue destacada como uno de los mejores libros juveniles del año por Cosmopolitan y Kirkus Reviews. Nacida en el dinámico ecosistema digital coreano, la obra se transformó rápidamente en un fenómeno editorial en su país antes de iniciar su recorrido internacional.

Su éxito más allá de las fronteras de la península coreana no se puede entender sin el contexto del creciente interés global por la literatura asiática. En los últimos años, autores de Corea del Sur, Japón o China han encontrado nuevos lectores en occidente gracias a un público joven cada vez más receptivo a sus voces. El fenómeno cultural del K-Pop, las series coreanas y plataformas como Netflix ha contribuido además a despertar la curiosidad por la ficción coreana, incluida la literatura juvenil.

La historia se sitúa en una Tierra devastada por una catástrofe climática que ha sumido al planeta en un invierno permanente. Mientras la mayoría de la población sobrevive en condiciones extremas en aldeas heladas, una élite privilegiada vive bajo la gigantesca cúpula de Snowglobe, disfrutando de calor, comodidad y abundancia. A cambio, sus vidas son retransmitidas las veinticuatro horas del día como un inmenso ‘reality show‘ que el resto del mundo contempla con fascinación.

La protagonista de la función, Jeon Chobahm, una adolescente de dieciséis años que vive en el exterior junto a su familia, es una seguidora obsesiva de Ko Haeri, una de las grandes estrellas de Snowglobe y sorprendentemente parecida a ella. Cuando Haeri muere en circunstancias sospechosas, Chobahm recibe una propuesta impensable: ocupar su lugar y mantener viva la ficción. Lo que parecía un sueño pronto se convierte en una pesadilla de conspiraciones, manipulación mediática y secretos enterrados bajo la brillante superficie de la ciudad.

El principal problema de «Snowglobe» es, paradójicamente, que quiere abarcar demasiado. Una ambición excesiva. Su autora, Soyoung Park, acumula tal cantidad de ideas que muchas de ellas habrían dado para libros independientes y quedan simplemente esbozadas. Además, casi todos estos elementos tienen aromas familiares, como un déjà vu. No son ni novedosos ni sorprendentes. Está la catástrofe climática que ha dejado el mundo en temperaturas gélidas propia de historias como «Snowpiercer«; la separación entre privilegiados y excluidos que recuerda a «Elysium«; la vida retransmitida permanentemente al estilo de «El show de Truman«; una competición de biatlón con ecos de «The Running Man«; el misterio de la muerte de Ko Haeri propio de una novela negra; y la impostura de Chobahm sustituyendo a la estrella desaparecida para que la fiesta continue viva digna de cualquier película juvenil… El resultado es una mezcla que podría definirse como «Los Juegos del Hambre«, más «El Juego del Calamar«, más «El día de mañana«, más «Chicas Malas«, reunidos en una sola narración. Demasiado.

Aun así, el conjunto funciona razonablemente bien gracias a su ritmo y a una capacidad constante para generar intriga. Entre giros inesperados y revelaciones sucesivas, la lectura mantiene el interés hasta la última página para esos lectores más jóvenes y menos exigentes que hayan aguantado hasta el final. El estilo narrativo puede resultar algo diferente al habitual para el lector de nuestro país poco habituado a la novela coreana, pero supongo que no es extraño: la traducción desde esta lengua seguramente debe enfrentarse a desafíos lingüísticos importantes relacionados con las estructuras sintácticas, los niveles de formalidad y ciertos matices culturales difíciles de trasladar con total naturalidad. Es cierto que, en ocasiones, aparecen construcciones que pueden parecer algo forzadas, aunque ello no impide seguir la historia con fluidez.

En resumen, como la propia cúpula de «Snowglobe«, la novela de Soyoung Park nos invita a preguntarnos qué se oculta detrás de las imágenes que consumimos cada día. Es la misma reflexión que planteábamos en la introducción: en una generación de jòvenes que vive constantemente asomada a TikTok, Instagram, Twitch y los realities permanentes de las redes sociales, la obra de Soyoung Park convierte esta obsesión por el espectáculo televisado en una inquietante distopía donde quizás algunos jóvenes se verán reflejados.

Snowglobe. La cúpula de hielo
Autora: Soyoung Park
Traducción: Carlos Abreu Fetter
Fecha de publicación: Abril de 2026
ISBN: 978-84-270-5528-5
Formato: 15x23cm. Rústica con solapas. Tapa blanda
Páginas: 456
Precio: 20,90 euros