Hay ocasiones en las que nada más terminar un capítulo de una serie de televisión o una película sientes la imperiosa necesidad de hablar de él inmediatamente. Pues bien acabo de terminar de ver Sherlock. El detective mentiroso y ya me estoy planteando volverlo a ver para pillar todas las pistas. Mientras tanto escribo esta reseña desde mi cama porque sé que sino no podré dormirme.

El Detective mentiroso

No deja de sorprenderme la habilidad con la que Stephen Moffat teje la trama en los capítulos de Sherlock. Armados como gran rompecabezas se apoyan en unos actores y actrices de una categoría espectacular. Capítulos como El detective mentiroso no hacen sino encumbrar a esta serie como una de las mejores, sino la mejor, que se puede ver en cualquier cadena actualmente.

Antes comentaba que una vez que terminas de ver un capítulo de una serie tan buena como Sherlock necesitas hablar de él. Y posiblemente este sea uno de los capítulos que mejor lo ejemplifican. Os aviso de que es imposible no dejar caer algún spoiler así que tened cuidado si continuáis leyendo.

Miss me?

Está ha sido la frase que nos ha perseguido desde el último capítulo de la anterior temporada. Sinceramente todos estabamos jugando al juego de adivinar cómo había sobrevivido Moriarty, lo que no hace sino agrandar el misterio que se nos descubre en los últimos minutos de este segundo capítulo de la cuarta temporada.

Mientras vemos como Sherlock toca fondo, hundido  en el pozo de las drogas, Watson acude a una psiquiatra para intentar superar la pérdida de Mary. A pesar de sus buenas intenciones Watson no es capaz de confesar que sufre alucinaciones y ve a su difunta esposa. Sherlock por otra parte está obsesionado con un caso en el que persigue a un asesino en serie multimillonario, aunque su dependencia de las drogas obligará a Watson, a su pesar, a ayudarle en la resolución del caso.

Así pues nuestra atención se centra específicamente en la resolución del caso y los problemas que sufren Watson y Sherlock por lo que pasamos ligeramente por alto cierta deducción que Watson realiza ante Microft. Moffat además nos engaña al hacer que el teléfono de Sherlock emita cierta notificación característica que hará latir emocionado nuestro corazoncito de fans. Engañados y felices no estamos preparados para afrontar los últimos tres minutos del capítulo que resultan ser cruciales.

¿Y qué queréis que os diga? Me parece brillante como se resuelve la duda en torno al «Miss me?» que tantos quebraderos de cabeza causó a los fans de la serie. Estamos ante un giro argumental que nadie se esperaba ( y si tú te lo esperabas… mientes).

Naturalmente ahora la impaciencia por ver el siguiente capítulo, y último por el momento, es máxima pero no me gustaría acabar este texto sin mencionar que por fin la señora Hudson tiene unas escenas absolutamente geniales.

No quisiera dejar pasar la oportunidad de mencionar también que Netflix está realizando un trabajo sensacional al emitir Sherlock doblado al castellano tan sólo 24 horas después de su emisión por parte de la BBC.

Eso es todo por el momento, aunque no niego que tengo una grandísima tentación de desvelar el spoiler con mayúsculas de la cuarta temporada que por fin hemos conocido en este segundo episodio de Sherlock. pero ya he recibido amenazas de mis socios de página así que os preguntaré a vosotros: ¿Qué os ha parecido? ¿Ha sido una sorpresa tan grande para vosotros como para mi? ¿Qué creéis que pasará en el capítulo de la próxima semana?