El 28 de agosto de 2017 era un día especial en España: HBO nos ofrecía, de forma simultánea con los USA, el estreno del séptimo capítulo, “El Dragón y el Lobo”, de la séptima temporada de «Juego de Tronos«. Y, con sus pegas, consiguió convencer al público de que, sin duda alguna, estamos ante La Serie del Siglo.

No negaré que, a mi modo de ver, Juego de Tronos tiene mucho más defectos que los libros, mucho más interesantes, lógicos, completos… en resumen, George R.R. Martin sabe muy bien lo que hace con su juguete y por buena que esté siendo la serie de Juego de Tronos, que lo es, los libros le ganan por todos los lados.

Pero vamos a hablar ya de este último episodio, “El Dragón y el Lobo”, en el que la acción comienza en Desembarco del Rey con la espectacular llegada de las tropas de Daenerys que, a título personal, si fuese un poco más lista conquistaba la ciudad en un tris-tras y se volvía a luchar al Norte sin enemigos a sus espaldas, pero los buenos, ¡¡después de 6 temporadas!!, siguen siendo “un poco” tontos y parecen más que dispuestos a tragarse las mentiras que los Lannister y demás calaña de personajes les quieran contar.

En fin, el episodio comienza con Bron y Jamie viendo, desde la seguridad de las murallas de Desembarco del Rey, la llegada de las tropas de Daenerys y, bueno, acojonaditos están. Aunque es verdad que la “flota” de barcos de Daenerys da un poco de risa, algo que se intuía. Además, “Huesecitos” viaja seguro bajo la vigilancia del Perro.

Cersei da unas instrucciones curiosas a la Montaña, en resumen, matarlos a todos, no ha debido de gustarle que el título del episodio, “El Dragón y el Lobo”, deje fuera a La Leona. Mientras tanto Bronn y Brienne esperan a Tyrion y compañía para escoltarlos a Pozo Dragón, con lo que se consigue una gran conversación entre ambos personajes.

Todos llegan a Pozo Dragón, muchos duelos de miradas aquí y allí pero Daenerys se retrasa un poco para llegar con Drogon y Rhaegal y al poquito comienza a hablar Tyrion al que Euron interrumpe, demostrando que es un personaje que han metido con calzador en la trama y que no deja de ser un chiste comparado con el Euron de los libros (y eso por mucho que después Cersei diga que lo del Euron bocazas y estúpido era parte de su plan). Después de un emocionante discurso de Tyrion es la hora de mostrar a Huesecitos que da un grandioso susto a Cersei y al resto hasta que el Perro lo hace cachitos.

Tenemos un momento entre reinas con una Cersei que, no entiendo bien por qué, sigue en plan diva y que reclama a Jon, el Rey en el Norte, no escoja bando ni se alce en armas… pero Jon es demasiado tont sincero y le dice a Cersei que él ya se ha arrodillado ante Daenerys y que la considera su reina. Cersei se enfada, no respira y regresa a Desembarco del Rey lo que obliga a Tyrion a acudir allí para ver a su “amada” hermana no antes de decirle a Jon que por contar una “mentirijilla” de vez en cuando no pasa NADA.

El encuentro entre los dos Lannister más enemistados, tras encuentro con Jamie, es… totalmente emocionante, después de la rabieta de Cersei a Tyrion no le queda más remedio que poner las cartas sobre la mesa y explicarle que si ella, y el resto de sus aliados, viven es por él. Es una reunión realmente tensa en la que Tyrion le invita a que lo mate y la Montaña está a punto de aceptar la orden de Tyrion. Tras una pequeña pausa para tomarse una copita, o dos de Don Simón continua la conversación con Cersei fingiendo (estoy convencido de ello, más abajo me explico) que está embarazada.

Duyrante esta conversación Danny y Jon tienen una pequeña conversación sobre porqué es tan sincero, algo que a ella le ha encantado por aquello de que le gusta la sinceridad y honestidad de Jon (que no hace más que seguir el ejemplo de su padre, Ned). El momento es muy interesante por lo que preludia. Pero antes de que la química los haga ir más lejos Cersei regresa a la mesa de negociaciones y acepta el trato, muy digna ella… vamos, está claro que miente.

Ahora llega el momento de regresar a Invernalia a lomos de un cuervo para ver cómo Meñique intenta enredar a Sansa y Arya en una lucha fraticida.

Y enseguida estamos en RocaDragón viendo cómo prepararse para la guerra, aunque lo interesante es el encuentro entre un Theon, que busca su redención, y un Jon Nieve que le anima a ser mejor. Insisto en que Alfie Allen es de los mejores actores de Juego de Tronos, así que uno no puede evitar aplaudir después de ver cómo convence a los Hijos del Hierro de ir a rescatar a su hermana… tras darse, más bien recibir, una gran paliza e imponerse después de aguantar 4 rodillazos en sus partes… sí, es que su rival no era muy inteligente.

Y vuelta a Invernalia donde Sansa medita qué hacer, aunque llama a Arya a juicio para… acto seguido cerrar la trampa por la que el maldito, miserable, sibilino y traidor de Lord Meñique por fin recibe su merecido a manos de las hijas de los Stark, concretamente Arya. APLAUSOS.

En Desembarco del Rey ser Jamie Lannister prepara a sus hombres para la marcha al Norte cuando Cersei aparece para informarle de que no va a haber marcha al Norte… y no con buenas palabras precisamente, desde luego a Cersei no se le da bien eso de aplicar la mano izquierda… Tanto es así que, finalmente, por fin aleja a Jamie de sí, y aquí es donde yo creo que se confirma que NO está embarazada ya que los dos únicos familiares vivos que le quedan: Tyrion y Jamie le invitan a que los mate en este mismo episodio y Cersei no puede hacerlo, ¿por qué? Porque NO está embarazada y sólo le quedan dos familiares cercanos. Al final Jamie parte hacia el Norte, recuperando su palabra y su honor… y ¿quizás siendo el príncipe prometido? ¿O ese es Theon? Es que Jono Daenerys me parecen demasiado obvios…

En Invernalia tenemos a Sam Tarly en compañía de Bram donde ambos comparten notas, Sam demuestra que sí escuchaba a su mujer hablarle en la Ciudadela, y que tanto Lyanna como Rahegar se casaron legalmente, que Robert Baratheon se autoconvenció de una mentira y que Jon Snow es, en realidad, Aegon Targaryan, legítimo heredero del trono de los Siete Reinos… y a la vez que esto sucede, pues nada, Jon, perdón, Aegon y Daenerys por fin intiman carnalmente… justo en el momento en el que descubrimos sin ninguna duda que son familiares, tia y sobrino. Y, para colmo, Jon lleva toda la vida intentando ser como su padre, Ned Stark, cuando su padre auténtico es el príncipe Rhaegar.

También vemos a Arya y a Sansa firmando las paces sobre la muralla de Invernalia. Pero aún nos quedan unos minutos para que se nos grabe a fuego la gran amenaza que supone el Rey de la Noche, por si lo habíamos olvidado, y es que GuardiaOriente, y el propio Muro, caen ante el fuego helado de Viserion, al que monta el Rey de la Noche, y da la impresión de que Eric Dondarrion y Thormund son las primeras víctimas de esta batalla. Ya no hay Muro que evite que los muertos marchen hacia el Sur.

Resulta realmente sorprendente cómo todo parece encaminar a los Siete Reinos al desastre, gracias a la traición de Cersei (¿de verdad era necesaria la misión del capítulo anterior? ¿la reunión de este? TODOS sabíamos que Cersei no era de fiar, Viserion murió por nada) es complicado que Jon y Daenerys puedan hacer frente a lo que se les viene encima, por mucho Azor Ahai que nos queramos sacar de la manga (y que, además, debería matar a su gran amor para poder tener su espada de luz, así que mal lo veo…). Lo que sí está claro es que Juego de Tronos nos ha cautivado y nos va a tener esperando durante UN AÑO o más para ver cómo concluye la serie de televisión, esperemos que George R.R. Martin nos haga el regalo de ver publicados ante Vientos de invierno, dejando Sueño de primavera para un poco más adelante… sí, y de paso Viserion y Ned Stark volverán a la vida… soñar es gratis.

Lo único seguro es que el Invierno ya está aquí y es posible que nos toque soportar dos inviernos antes de ver el final de Juego de Tronos.