Neal Stephenson es uno de los autores más representativos de la ci-fi en la actualidad, es seguido por una legión de fanáticos de sus libros. Desde que leí “Snowcrash“, supe que estábamos ante un autor a seguir. “Reamde es su libro más reciente y, posiblemente, el más flojo de los que he leído.

"Reamde" (Neal Stephenson, Ediciones B)Reamde. O el mundo a la velocidad del videojuego
Neal Stephenson
Páginas: 992
Formato: 15 x 23 cm
ISBN: 978-84-666-4768-7
PVP: 34.00 €

Un libro imprescindible no sólo apto para los amantes de la ciencia ficción.

Neal Stephenson regresa con REAMDE, su novela más intensa hasta la fecha, al estilo carcacterístico que ya demostró en su mítico ‘Criptonomicón’. REAMDE es un «tecnothriller» repleto de acción en el que el lector se verá atrapado en un nuevo escenario: el macabro y distópico mundo de los juegos de guerra online.

Neal Stephenson es conocido por la extensión de sus obras y por su inclusión de la informática e Internet, desde el más puro cyberpunk de Snowcrash a la criptografía de su exitosa Criptonomicón, Stephenson ha demostrado que es más que capaz de crear personajes atractivos y tramas adictivas a lo largo de miles de páginas (no en vano algunos de sus anteriores libros se han tenido que fragmentar en España dada su exagerada extensión), así que la publicación de Reamde, un thriller ambientado en un mundo llamado T’rrain (una especie de World of Warcraft). Sobre el papel el libro es excelente y tiene un gancho para el lector incomparable, desgraciadamente Reamde es un libro extenso (992 páginas) muuuuy extenso en el que el autor se pierde en la trama, bueno, concretamente se pierde en las descripciones, en situaciones que irrelevantes y… bueno, en temas innecesarios, dejando aparte los temas verdaderamente relevantes e interesantes (al menos para mi).

Para ser justos con Reamde habría que reconocer que existen dos tramas paralelas; la de T’rrain (que Stephenson “olvida” en determinados momentos del libro, incluso al final del libro, ya que no resuelve varios cabos sueltos) y la del secuestro de Zula, uno de los protagonistas del libro, a manos de unos mafiosos rusos y, posteriormente, a manos de unos yihadistas comandados por el Osama Bin Laden de este libro: Adbullá Jones. Desde este momento os digo que la trama de T’rrain es la más interesante de largo, la creación de la compañía, del videojuego o los conflictos que surgen dentro del mundo son superinteresantes, nos ayudan a conocer mejor el funcionamiento de un los videojuegos on-line tipo MMORPG y cada página dedicada a T’rrain es totalmente adictiva. Desgraciadamente es la trama del secuestro de Zula la que ocupa la mayor parte del libro y este rocambolesco secuestro (Zula pasa de ser secuestrada por unos mafiosos rusos a caer en manos de unos nuevos secuestradores musulmanes de la forma más inaudita que podáis imaginar) se come la mayor parte de la narración y, en muchas ocasiones, con información totalmente innecesaria que el editor de Stephenson debería haber eliminado del libro (mi teoría es que como ya tiene mucho caché no se atrevieron a decirle que “¡ejem!, Neal, no te enrolles y escribe más sobre T’rrain que es lo que mola”), estamos de acuerdo en que esta atención a los detalles es marca de la casa, pero aquí se excede y acaba por ahogarse en detalles innecesarios, y eso que el comienzo del libro es fulgurante. Así acabamos con un libro que se empantana haciendo que su segunda mitad sea mucho menos llevadera que la primera.

También hay que decir que la parte de la ci-fi en Reamde es bastante escasa, salvo que atribuyamos a la ciencia-ficción el secuestro de Zula (así se explicaría todo lo que le pasa a esta pobrecilla), sólo se salva por los momentos en los que se habla de T’rrain y que podrían haber acabado derivando en un libro tan interesante como Ready Player One, ni siquiera la acción final (en la Columbia Británica) nos encontramos con una resolución rápida y ágil, sino que se empatana con los detalles.

Un punto que también cabe mencionar es el de las relaciones personales, bien, vale, si se añade algo de romance la cosa siempre tiene más interés pero aquí el amor nace de las formas más extrañas e ilógicas posibles (a Zula le da tiempo a que le maten al novio y a enamorarse de otro al que apenas ve durante un par de días), son más bien esbozos en los que Stephenson no se detiene, y no será por no tener tiempo o espacio, sino por dejadez. Me resultaba muchísimo más interesantes para la historia saber cómo nacían esas relaciones sentimentales que el conocer más detalles sobre la Columbia Británica, las armas, el bricolaje, etc.

Tengo que confesar que soy un lector que devora los libros, que se deleita con los libros ágiles, esos que te llevan a devorar página tras página, así que es posible que Reamde no me haya gustado porque no es precisamente este el juego que Neal Stephenson nos propone, sino el de detenerse a deleitarse(nos) con cada ocurrencia que atraviesa la mente de los protagonistas, tal vez sea eso lo que haya hecho que me haya costado casi dos semanas leer el libro (suelo acabar un libro en menos de una semana, de hecho la semana pasada leí 6 libros en 5 días), dejando aparte el hecho de que son casi mil páginas de libro y eso también lleva su tiempo.

En realidad creo que es el hecho de que la novela deriva muchísimo más hacia el thriller que hacia lo ci-fi, y aunque tolero el thriller soy más un lector de ci-fi, no puedo evitarlo disfruto más con la ci-fi y la fantasía, soy así.

Sobre la edición de Ediciones B, poco habría que decir, es intachable, como acostumbran. La colección Nova fue mi puerta de entrada a la ci-fi y siempre han demostrado que saben editar libros de calidad y con calidad. Con ediciones como esta demuestran por qué.

En definitiva, estamos ante un libro que tiene mucha calidad literaria, pero en el que hay demasiada paja y en el que vemos como Neal Stephenson incumple la promesa de su subtítulo “el mundo a velocidad del videojuego” en dos puntos; velocidad (hay al comienzo del libro pero mediada la novela la lentitud de la trama es exasperante) y videojuego (porque apenas se habla de T’rrain y, para colmo, se deja inconclusa la trama de los tejemanejes de la Guerrea). Un libro recomendable para los fans de este autor y para los amantes de la lectura pausada, muy pausada.