John Ronald Reuel Tolkien, filólogo y profesor de lengua y literatura inglesa en la Universidad de Oxford, responsable de uno de los hitos de la literatura del siglo XX, «El Señor de los Anillos«, era un gran conocedor de la mitología de las islas británicas y la nórdica, y para profundizar en sus estudios aprendió una docena de lenguas, varias de ellas antiguas. Con el conocimiento del inglés antiguo en concreto, en 1926 el joven profesor de Oxford hizo una traducción del poema épico «Beowulf«.

La traducción de Beowulf de J.R.R. Tolkien, acabada en 1926, fue un trabajo temprano de carácter muy peculiar. Sin embargo, contiene elementos que después Tolkien usaría en sus obras de la Tierra Media, como el dragón, que presagia al Smaug de El Hobbit.
A partir de la atención que Tolkien presta al detalle se hace patente el sentido de la inmediatez y claridad de su visión. Es como si entrara en el pasado imaginado, y se irguiera junto a Beowulf y sus hombres cuando sacuden sus cotas de malla al asegurar su nave en la playa de la costa de Dinamarca, escuchara la creciente cólera de Beowulf por las provocaciones de Unferth, o mirara con asombro la terrible mano de Grendel colgada del techo de Heorot.
Esta edición también incluye un extenso comentario de Christopher Tolkien sobre las notas de las conferencias que dio su padre sobre el poema y Sellic Spell, un «cuento maravilloso» escrito por Tolkien en el que se sugiere cómo podría haber sido un cuento popular sobre Beowulf sin conexión con las «leyendas históricas» de los reinos del Norte.

El poema épico «Beowulf» es una obra anónima escrita en inglés antiguo en verso aliterativo. Se desconoce exactamente la fecha en la que fue escrito, pero los eruditos y expertos suelen ubicarla entre el siglo VIII y el siglo XII, y hay varias teorías acerca de ello que defienden su postura. Como no hay consenso se suele establecer este marco teórico amplio de casi cuatro siglos. Esta obra cuenta con 3182 versos y narra la historia del héroe Beowulf, que se enfrentó al monstruo Grendel y a su terrible madre, y los venció. El texto se conserva en la Biblioteca Británica y forma parte de un documento mayor llamado el Códice Nowell, que contiene otros muchos relatos.

Mucho antes de empezar a trabajar en su Tierra Media, en «El Hobbit» o en «El Señor de los Anillos«, J. R. R. Tolkien hizo la traducción de este poema épico al inglés moderno, que dejó terminada en 1926 pero que jamás publicó en vida. El escritor habló acerca de este poema y su trabajo de traducción en numerosas ocasiones, en conferencias (la de 1936 titulada «Beowulf: los monstruos y los críticos«, que fue publicada en la revista «Proceedings of the British Academy«), en ensayos y en sus clases en Oxford, pero fue editado y publicado póstumamente por su hijo, Christopher Tolkien, en mayo de 2014, bajo el sello editorial de HarperCollins. Casi noventa años después de haber sido escrito.

Este libro, «Beowulf: Traducción y comentario«, como tantos otros, nos llegó gracias al monumental trabajo del tercer hijo de J. R. R. Tolkien. Él fue el más fiel albacea de la obra de su padre. Albacea literario, y también de su memoria. Algunos le criticaron con acritud por sacar partido de todo el material que dejó escrito su padre y de publicar cualquier manuscrito del estudio en la casa de Northmoor Road. Hay otros que, por el contrario, agradecen que el hijo pródigo mantuviese viva la memoria del escritor y ofreciera al mundo todos esos manuscritos perdidos e ignorados que, sin la sacrificada labor del Christopher Tolkien, hubieran permanecido en el olvido, por inconclusos que sean. La traducción de «Beowulf«, por ejemplo.

Esta edición del sello Minotauro, la primera traducción al castellano del «Beowulf» de J. R. R. Tolkien, también incluye un prefacio y una introducción de Christopher Tolkien. En el prefacio explica el carácter y propósito del libro, y una justificación para callar las voces críticas que se alzaban cada vez que el hijo pródigo sacaba un nuevo manuscrito de su padre de un cajón («A la luz de su reputación y eminencia en el campo de la investigación sobre la literatura y la lingüística del inglés antiguo, el hecho de que esta obra haya permanecido inédita durante tantos años es motivo de reproche«, afirma en este prefacio). En la introducción, por su parte, nos habla de los distintos escritos sobre el poema que Christopher recopiló, dos décadas de estudios y análisis que en su mayoría proceden de sus conferencias de aquellos años, incluido mucho de lo que es su interpretación sobre el detalle del texto. Tras el cuerpo de «Beowulf» el libro incluye notas varias sobre la traducción en prosa y un comentario del autor, para cerrar con el relato «Sellic Spell«, un cuento escrito a principios de la década de 1940 por J. R. R. Tolkien en el que se sugiere cómo podría haber sido un cuento popular sobre «Beowulf» sin conexión con las leyendas históricas de los reinos del Norte, y dos versiones de una obra llamada «Balada de Beowulf» o «Lay de Beowulf«, una versión del relato para ser cantada como balada.

«Beowulf» cuenta la historia del héroe Beowulf, príncipe de los gautas, que acude en auxilio de Hrothgar, rey de los daneses, para detener al feroz y voraz monstruo Grendel que aterroriza a su reino. En el primer enfrentamiento entre Beowulf y Grendel el monstruo queda mortalmente herido y huye de vuelta a su guardia. La noche siguiente se presenta la madre de Grendel para vengar a su hijo. En el enfrentamiento entre ambos, en una profunda cueva bajo un lago, Beowulf está a punto de morir cuando encuentra una espada mágica con la que da muerte a la madre de Grendel. Victorioso y ya de regreso a su hogar, Beowulf se convierte en el rey de los gautas. Aquí finaliza la primera parte del relato, el que es más conocido, pero la historia de Beowulf no acaba aquí puesto que la segunda parte nos traslada cincuenta años después, cuando un dragón irrumpe en el reino y el rey, ya anciano y carente de la energía del joven héroe que fue, se enfrenta al monstruo junto a su sobrino, lo vence pero muere. Entierro con honores y fundido en negro.

La historia de «Beowulf» ha sido adaptada en distintos formatos a lo largo de los años, incluyendo una versión cinematográfica (de animación con captura de movimiento, en el 2007, de Robert Zemeckis), pero lo que realmente van a poder ver los aficionados a la obra de J. R. R. Tolkien en esta traducción son los grandes temas que el escritor inglés exploró en su mundo de fantasía, las semillas del gran árbol que será su la Tierra Media. Sin ir más lejos es inevitable ver al dragón Smaug en el monstruo Grendel.

La traducción de «Beowulf» de J. R. R. Tolkien quedó terminada a finales de abril de 1926, aunque el autor no quedó del todo satisfecho con su trabajo: «Tengo traducido todo Beowulf, aunque apenas ha quedado a mi gusto«, escribía Tolkien en una carta dirigida a Kenneth Sisam. Quizás por ese motivo su traducción quedó guardada y olvidada en un cajón en su casa de Northmoor Road, en Oxford, hasta que su hijo Christopher se puso a desempolvar manuscritos.

Beowulf: Traducción y comentario
Autor: J. R. R. Tolkien
Traducción: Eduardo Segura Fernández, Nur Ferrante y Martin Simonson
Fecha de publicación: Noviembre de 2022
Colección: Biblioteca J. R. R. Tolkien
ISBN: 978-84-450-0987-1
Formato: 15x23cm. Tapa dura con sobrecubierta
Páginas: 384
Precio: 22,95 euros