Ernest Clline apareció en el panorama editorial con Ready Player One, un libro con grandes dosis de nostalgia, y aunque parecía que era una obra cerrada se acaba de publicar Ready Player Two, un libro que toma del primero los peores ingredientes.

"Ready Player Two" (Ernest Cline, Nova)Ficha técnica:

  • Título: Ready Player Two
  • Autor: Ernest Cline
  • Traducción: David Tejera Expósito
  • Editorial: Nova
  • ISBN: 9781644733967
  • 480 páginas
  • Rústica con solapas

Días después de ganar el concurso de Halliday, el fundador de Oasis, Wade Watts hace un descubrimiento que lo cambia todo. Oculto en las cajas fuertes de Halliday a la espera de que lo encuentre su heredero, se halla un avance tecnológico que volverá a cambiar el mundo y hará que Oasis se convierta en un lugar mucho más asombroso de lo que Wade habría imaginado.

Aparecerá una nueva misión, que volverá a poner en juego su vida y el futuro de Oasis, y el destino de la humanidad penderá de un hilo.

 

Ready Player One fue un libro debut al que se le perdonaban muchas cosas: desarrollo de personajes, trama forzada, glorificación del héroe, mujeres-objeto… pero se le perdonaban porque lograba que conectásemos a base de un fan service brutal que, finalmente, posibilitó la adaptación del libro a la gran pantalla y por parte de Steven Spielberg ni más ni menos. He leído el libro un par de veces, bueno, cuatro, y no tenía la impresión de que se pudiese justificar una secuela pero, claro, poderoso caballero es Don Dinero y así, después de entregarnos Armada, una novela entretenida sin más, Ernest Cline ha escrito Ready Player Two y… no es bueno, entretiene, pero tiene unas cosas que hacen chirriar los dientes durante su lectura.

Como he comentado la historia de Ready Player One parecía completamente cerrada, con la moralina final que nos parecía indicar que nuestros héroes iban a cambiar el mundo y que habían aprendido de los errores de las generaciones anteriores. Pues bueno, de eso, nada, porque, como Hallyday era un genio, Ernest Cline se saca de la chistera que tenía un invento que no lanzó por aquello de que la Humanidad no estaba preparada. Básicamente el ONI permite interactuar sensorialmente con Oasis, lo que consigue que la Humanidad aún pase más de esa Tierra enfermiza y agonizante y se vuelquen, cómo no, en Oasis. No hay que ser un lince para darse cuenta de que eso es un serio riesgo para la seguridad de los humanos, pero parece que Wade se ha vuelto gilipollas de repente y no sólo apuesta por lanzar ese dispositivo sino que por eso rompe con Art3mis, el único personaje del libro anterior que Ernest no destruye… hasta el final del libro.

Así que toca desmitificar a Halliday, que parece que no tenía bastante con haber pasado una vida miserable y en soledad, ahora resulta que Anorak, su PNJ, ha cobrado vida en Oasis y retiene como rehenes a más de 500 millones de humanos atrapados en Oasis por usar los dispositivos ONI (Art3mis tenía razón, no sólo por el riesgo potencial, sino por lo que supone para la propia Tierra, una vez más la Humanidad le da la espalda a Gaia) para obligar a Wade, Parzival, a participar en una nueva búsqueda para reunir las 7 piezas del alma de la sirena y, casi desde que empieza esta trama, porque al libro le cuesta casi 150 páginas arrancar la historia, se entiende perfectamente para qué servirá encontrar el Huevo de Pascua.

Además Art3mis está enfrentada con Hache, Soho y Wade, por lo que nuestro protagonista, al que Cline nerfea e incluso convierte en un acosador, vivirá una historia de reconexión en la que ambos no hablan ni una sola vez de los problemas que causaron la ruptura porque, obviamente, al final “vivieron felices y comieron perdices”.

Todo esto se le perdonaría a Ernest Cline si en Ready Player Two las pruebas hubiesen sido tan estimulantes como las de su primera entrega pero es que incluso la ambientada en la Tierra Media se hace larguísima y no me hagáis hablar de la ambientada en el “mundo de Prince”… infumable.

Así que los personajes han sido destruidos, Ready Player Two no supera el test de Bechdel ni de coña (tampoco lo superaba en la primera entrega, pero está vez el escritor estadounidense ya venía avisado) y al final, el único personaje que merecía mi respeto… también es destruido. Lo único que salva la trama es que hay algo de fan service, pero en lugar de hacerlo como en la primera entrega, aquí se define con grandes áreas temáticas donde transcurren las misiones pero el fan service se vuelve aburrido por lo extenso de estos pasajes en el argumento y lo poco aprovechadas que se sienten.

En cuanto al final… no me hagáis hablar porque me enciendo, en fin, Cline se ha dejado algo preparada una tercera parte pero, sinceramente, espero que no se moleste en escribirla porque está claro que la idea está más que exprimida.

Eso sí, el apartado positivo está en la traducción de David Tejera Expósito y la edición de Nova, con una portada que llama muchísimo la atención y que me hizo caer a pesar de que ya venía con pocas expectativas.

En definitiva, Ready Player Two es un libro muy mejorable, al que igual le habría venido bien alguna que otra revisión en fase beta y que alguien le dijese a Cline que estaba entregando un ladrillo. Aún con todo es entretenido en algunas fases, pero me parece un insulto al libro anterior (y a la película de Spielberg).