Hoy sale a la venta Ramón y Cajal, una vida al microscopio, la quinta entrega de la Colección Científicos, una serie de tebeos educativos para los “más pequeños” que disfruto como si tuviese 7 años y que ha visto la luz gracias a un exitoso crowfunding que ha permitido a Jordi Bayarri y Jesús Huguet ofrecernos esta pequeña maravilla.

Ramón y Cajal, una vida al microscopio

Guión: Jordi Bayarri
Dibujo: Jordi Bayarri
Color: Jesús Huguet
Editorial: Anillo de Sirio
Formato: cartoné, 24×17 cm, 48 páginas, ccolor
ISBN: 978-84-942237-8-5
12€

Santiago Ramón y Cajal es uno de los más importantes científicos españoles de todos los tiempo, ganador de un premio Nobel y padre de la moderna neurobiología y máximo exponente de la ciencia española de principios del siglo XX. Su  vida es un ejemplo de perseverancia, trabajo duro y abnegación, pero también está llena de curiosidad, imaginación y humildad. ‘Ramón y Cajal, una vida al microscopio» es el quinto volumen de la Colección Científicos, que ya ha narrado con anterioridad las vidas de Darwin, Galileo, Newton y Marie Curie.

Estamos ya ante la quinta entrega de la Colección Científicos que, desde hoy, 11 de septiembre publica a la venta ‘Ramón y Cajal, una vida al microscopio‘ y aunque Jordi Bayarri siga insistiendo en que esto es para los “más pequeños”, qué queréis que os diga, disfruto cada volumen como un crío y aprendo nuevos detalles de la vida de los principales científicos del mundo, aunque en esta ocasión los tiros se desvíen hacia Ramón y Cajal, aragonés adoptivo (por el cariño que se le tiene aquí, porque pasó en Aragón gran parte de su vida y por lo mucho que se nos mencionaba su figura en la escuela, pero es navarro por nacimiento, de  Petilla de Aragón, español y científico universal), lo que me ha permitido conocer aún mejor la figura de este eminente científico español que fue honrado con un Premio Nobel por su trabajo e impulsor de la investigación científica y de una educación más interconectada en nuestro país.

La figura de Ramón y Cajal es conocida por su trabajo sobre las neuronas, o por sus ideas sobre la educación y cómo los científicos españoles deberían partir a estudiar en el extranjero para mejorar el conocimiento mediante la colaboración (no sé lo que pensaría sobre los erasmus de hoy en día) entre instituciones, nacionales e internacionales. 

En concreto este quinto volumen nos presente a un Ramón y Cajal niño, que crecerá, educado en parte por su padre, para marchar a la Guerra de Cuba, de donde regresará dos años después para iniciar su doctorado y su progresión como uno de los mayores, sino el mayor, científico español en una carrera repleta de premios y distinciones. Es interesante ver que Ramón y Cajal vivió de acuerdo con lo que predicaba, aprovechó sus aficiones (como la fotografía) para sus propios estudios y fue un hombre extremadamente íntegro al que los premios, honores y menciones molestaban en tanto en cuanto lo distraían de su verdadera pasión: su trabajo. 

Por cierto, que me gustaría mencionar un detalle que no viene en el libro y que me encanta, y es que se casó con Silveria Fañanás García en contra de la opinión de su familia y amigos, ella le acompañó durante 51 años, le dio 7 hijos y colaboraba con él en sus investigaciones… Ramón y Cajal siguió también a su corazón, y también acertó. Tampoco querría dejar pasar la ocasión de decir que necesitamos más científicos como él… y más hombres íntegros también como él.

No creo que quede nadie que lea Vía-News que no conozca mi pasión hacia este proyecto, me inicié en el mundo de los tebeos gracias a, bueno, a todo lo que podía encontrar por aquí y por allá, a cuentos ilustrados, a cualquier revista con viñetas… y sólo puedo soñar lo maravilloso que hubiese sido poder leer unas historias tan bien narradas como éstas y que, además, buscan la complicidad del joven lector con guiños humorísticos (Jordi no puede evitar añadir humor a sus trabajos, y yo se lo agradezco) que distenden la lectura en momentos claves. No se lo digáis, pero Jordi Bayarri ha mejorado mucho con los guiones de la Colección Científicos (cuentan las malas lenguas que sus otros trabajos también son muy interesantes, quizás haya que darles una oportunidad, ¿verdad?) y cada volumen me resulta más satisfactorio que el anterior.

Tampoco conviene dejar aparte el meticuloso trabajo artístico que cuenta con Jordi a los lápices y con Jesús Huguet al color, no hace falta dar muchos detalles, basta con ver cualquier página para descubrirse ante unos personajes tan humanos, realistas y expresivos. Si la lección nos viene dada por la historia es el dibujo el que hace que la asimilemos.

La edición es, como las cuatro anteriores, impecable, preciosa y muy recogida, tan sólo necesito asaltar a Jordi en algún Salón para «mejorar» la edición con un dibujo personalizado (Jordi, avisado estás).

En definitiva, una vez más claudico ante el trabajo de Jordi y Jesús, me parece una maravilla y estoy pensando en que debería dejar que mis sobrinos conociesen la Colección Científicos… ¡pero que se los compren sus padres! Mis ejemplares están dedicados y son mi tesssoro, haceos con el vuestro.