En tiempos de reediciones infinitas y superhéroes uniformados, «La Torre del Elefante» irrumpe como un canto salvaje desde la Era Hiboria. Publicado por Aleta Ediciones, este cómic en blanco y negro es una adaptación del célebre relato de Robert E. Howard, firmada por el guionista chileno Claudio Álvarez y el mítico dibujante argentino Enrique Alcatena. Si eres fan de Conan, te encantará comprobar que las aventuras del bárbaro son igual de brillantes en manos de autores que respetan su legado
Después de una conversación en una taberna en la sórdida Zamora, Conan decide intentar lo imposible: robar la joya conocida como El Corazón del Elefante, escondida en una torre tan enigmática como impenetrable. Protegida por la magia negra del temido Yara y custodiada por criaturas de otras tierras, la torre esconde un secreto terrible. ¿Podrá Conan salir victorioso esta vez?
La historia original, escrita en 1933 por Robert E. Howard, se considera uno de los relatos más perfectos del ciclo de Conan. Tiene todos los ingredientes de una buena partida de rol: el joven cimmerio entra en una taberna, escucha una historia sobre una torre misteriosa y una joya fabulosa, y decide robarla. Pero «La Torre del Elefante» no es un simple saqueo. Es un relato de crecimiento, de revelaciones metafísicas y de contacto con lo alienígena. Dentro de esa torre custodiada por bestias y magia, Conan encontrará no solo enemigos, sino un destino inesperado. Es uno de esos cuentos donde la fuerza bruta no basta: hace falta astucia, compasión y, sobre todo, el temple para enfrentar lo desconocido.
En la adaptación de Claudio Álvarez y Enrique Alcatena, todo eso está. Y más. Claudio Álvarez, editor de Acción Comics, conoce el género y respeta profundamente la prosa de Robert E. Howard. No intenta modernizarla ni subvertirla, sino que la traduce al lenguaje de las viñetas con ritmo ágil y sin florituras. Sabe cuándo dejar hablar a las imágenes y cuándo dejar que Conan piense o hable. Su guion tiene algo del Roy Thomas de «La Espada Salvaje de Conan«, donde cada escena encaja como un segmento preciso de una gran odisea. Esta versión no alarga innecesariamente ni recorta lo esencial. Es fiel, pero también contundente.
Ahora bien, si el guion es sólido, el dibujo de Enrique Alcatena es pura gloria hiboria. No es exagerado decir que este es uno de sus mejores trabajos en blanco y negro de los últimos años. Conocido por su estilo barroco y mitológico, el dibujante argentino se desata aquí con una línea poderosa, detallada hasta lo obsesivo, que convierte cada viñeta en un fresco oscuro. Sus sombras densas, sus texturas rugosas, su forma de representar lo arcano y lo monstruoso, son perfectas para una historia como esta. Los leones, la araña gigante, el propio Yag-Kosha, tienen un peso simbólico y visual que impresiona. Enrique Alcatena no dibuja: esculpe. Todo un maestro.
El artista argentino, que ya había dejado su huella en el segundo volumen de «Conan the Savage» y en títulos de DC Comics y editoriales latinoamericanas, demuestra aquí una madurez total. Sus fondos están repletos de arquitectura de estilo oriental, de esculturas, de iconografía antigua. El lector no solo sigue la acción, sino que se sumerge en un universo completo. Zamora se siente real, sucia, laberíntica. La torre del título parece un personaje más, majestuosa y siniestra, con su cúspide apuntando a lo ignoto. Y el elefante… Bueno, quien haya leído el relato sabe que no se trata de un simple animal.
El blanco y negro, lejos de empobrecer el cómic, lo realza. Esta elección potencia el carácter pulp del material, le da unidad estética y permite que el trabajo de Enrique Alcatena brille sin distracciones. Cada contraste de luz y sombra se convierte en una herramienta narrativa, y el claroscuro se funde con el alma de la historia. Uno puede imaginar perfectamente a un lector de «Weird Tales» en los años treinta, devorando este relato bajo una lámpara tenue.
No es menor el hecho de que esta edición provenga de una colaboración entre autores sudamericanos y se publique ahora en España, de la mano de una Aleta Ediciones que sabe escoger lo bueno para su catálogo. Es un testimonio del poder transnacional del personaje de Robert E. Howard y de su capacidad para inspirar nuevas lecturas, lejos de los focos editoriales de Marvel o de Hollywood. Conan, aquí, no es una franquicia: es mito vivo, desbordante y sin domesticar.
La edición de Aleta Ediciones es impecable: tapa dura, buena reproducción de los originales, y una portada que ya invita a la aventura. Conan aparece desafiante, armado y en tensión, con la torre al fondo y el símbolo del elefante como promesa de lo arcano. No hace falta más para saber que te espera una historia que mezcla la violencia bárbara con la poesía cósmica. Incluye un texto introductorio escrito por el guionista de la obra y una breve biografía de cada autor.
En resumen, «La Torre del Elefante» de Álvarez y Alcatena es una adaptación a la altura del original, que respeta el legado de Robert E. Howard y lo transforma en una obra gráfica de primer nivel. Es una joya para coleccionistas, un regalo para los fans del cimmerio y una puerta de entrada ideal para quienes aún no se han enfrentado a las sombras de Zamora. Porque sí, el acero brilla, pero en esta historia lo que realmente corta es el misterio.
La Torre del Elefante
Guión: Claudio Alvarez
Dibujo: Enrique Alcatena
ISBN 978-84-18589-38-6
Formato: 21×28cm. Cartoné. Blanco y negro
Páginas: 72
Precio: 19,90 euros











Me alegro que te haya gustado. A mí menos que cualquiera de las que he citado, pero no está mal