Atención porque estamos ante uno de los proyectos más curiosos de Fanternet, la plataforma digital de la Gran F, y es que Nikuda es obra de dos miembros de la editorial valenciana, Pedro F. Medina y Manuel Torres, que nos invitan a una divertida comedia postapocalíptica con altas dosis de acción.

NikudaNikuda #1
Edición original: Nikuda ESP
Fecha de edición: mayo de 2024
Guión: Pedro F. Medina
Dibujo: Manuel Torres
Formato: 128 páginas. Blanco y negro. Rústica.
13€ 

El típico sitio donde primero pegan y, después, pegan otra vez Noah es un sheriff en NIKUDA… todo lo sheriff que puede ser alguien en un planeta en el que la ley es un eufemismo y la violencia campa a sus anchas. Esconde un terrible pasado y por eso trata de pasar desapercibido, aunque también hay que reconocer que eso es lo normal por aquí. Cuando se cruce en el camino de Xaxa, una niña que se ha convertido en el objetivo de todos los bandidos, cazarrecompensas y militares de la zona, quizá encuentre una razón para retomar las armas y enfrentarse a sus propios fantasmas y a un montón de peña loquísima y armada hasta los dientes.  

Fandogamia es una editorial que me seduce con su política de ediciones y su catálogo, son ya numerosas las series que hemos reseñado en VíaNews, y las que aún nos quedan, pero sin duda hay que hablar, algún día, largo y tendido sobre la experiencia que es Fanternet, un portal dedicado a publicar series de, mayoritariamente, autores/as españoles. Y no es moco de pavo porque de allí han salido numerosos títulos interesantes, divertidos o sencillamente imprescindibles. Nikuda es uno de esos, un cómic que desde la propia editorial definen como “un cómic soviet-western-punk de risas y tortas, en orden intercambiable” y la verdad es que coincido completamente con esa apreciación. Nikuda es muy divertido, pero también intrigante por el escenario que nos presentan y por esa ambientación medio postapocalíptica, medio revolucionaria con dosis de western y la intriga por saber más sobre estos mundos en guerra. 

Nikuda es un planeta que pocos años atrás se vio inmerso en una guerra de independencia que perdieron (y eso a mi me recuerda mucho a Firefly). Ahora nuestro protagonista, Noah, un sheriff con mejoras cibernéticas intenta no meterse en líos aunque ante la insistencia de su compañero de piso decide ir al enclave que protege a ver cómo están las cosas. A pesar de ser el sheriff no es muy bien recibido y acaba a tortas con los lugareños. Esto nos sirve para ver cómo es la rutina de Noah y por qué está enganchado a esas horribles telenovelas que el satélite de comunicaciones de Nikuda tan sólo transmite 17 horas al día. Pero, claro, las cosas se pueden complicar incluso con las peligrosas patrullas alrededor del enclave que le llevarán a toparse con un sheriff expansionista que no deja de sumar estrellas, y territorios, a su solapa. Después de este encontronazo Noah y Tak se separan y éste último se cruza con Xaxa, la hija de Xanatos, el líder de Nikuda y un tipo de cuidado. Por desgracia es perseguida por los militares, por otros sheriffs y por una pareja de jóvenes psicópatas con unas mejoras cibernéticas superiores a las de Noah. 

No sabía qué podía esperarme de un guión de Pedro F. Medina, uno de los editores de Fandogamia, pero lo cierto es que Nikuda me sorprendió con sus tres primeras páginas (forman parte de una telenovela-culebrón a la que Noah está enganchado) y poco a poco me fue atrapando con la trama y con unos diálogos delirantes. Una más que grata sorpresa que me impulsó a animarle en la escritura de un libro que está realizando en sus “ratos libres”… aunque espero que eso no retrase, ¡ni un segundo!, la siguiente entrega de esta serie. 

A Manuel Torres tampoco lo conocía por su labor como dibujante que, al igual que la de Pedro, comenzó a desarrollarse en el Studio Katz, antes de que estos locos se juntaran con otros dos locos hace diez años para crear la Gran F, lo que puede explicar que no le hayamos visto ejerciendo más sus labores como dibujante, donde destaca claramente con multitud de influencias, aunque la del manga es notoria, y también destaca en su composición de la página y el diseño de personajes y la expresividad de los mismos. Algo muy necesario para los guiones de Pedro. 

La edición de Nikuda es similar en tamaño a tebeos como Demon Quest o Proks (dos maravillosos tebeos que no debéis dejar de disfrutar) aunque en blanco y negro, supermanejable y cómodo, por no hablar de un ajustado precio para un tebeo nacional. 

En definitiva, Nikuda ha sido toda una sorpresa por su humor, sus escenas de acción y la intriga que nos regala ese cliffhanger final, además, de dejarnos con las ganas de saber si Noah llegará a comer alitas de buitrarraña.