Lola Mendieta es uno de los personajes de «El Ministerio del Tiempo» que más atractivo resultaba a los espectadores, y al que Javier Olivares Tolosa y Pablo Lara dedican este «Mi tiempo se agota» que dibuja Jaime Martínez.

El Ministerio del Tiempo: Mi tiempo se agota
Guión: Javier Olivares Tolosa, Pablo Lara
Dibujo:  Jaime Martínez
Color: Santiago Ramos
Formato: Libro cartoné, 112 págs., a color.
Preview
19,95€

Dicen que cuando estás a punto de morir tu vida pasa por delante como si de una película se tratara…

Lola Mendieta juega su última partida. El cáncer, provocado por los continuos saltos a través del vórtice de Darrow, la está devorando por dentro. Acompañada en el hospital por Lucía, los recuerdos asaltan su cabeza haciéndola viajar una vez más por el tiempo. Por su propio tiempo.

La infancia, la familia, el dolor de perderlo todo, la llegada al Ministerio, sus primeras misiones… Y dos nombres propios: Blas de Lezo y Emilio Herrera.

El tiempo es una moneda a cara o cruz. Al igual que la Historia. Ganas o pierdes. Vives o mueres. O no.

¡Vuelve el Ministerio del Tiempo de la mano de su creador Javier Olivares, junto con Pablo Lara, Jaime Martínez y Santiago Ramos!

Hablar del Ministerio del Tiempo es hablar de la última, y para mi única, serie que en estos años del Gobierno del PP en la TVE ha conseguido conquistar al público mainstream con un producto innovador, original y que rápidamente decidieron copiar en los USA. Así de buena era el Ministerio del Tiempo hasta que TVE volvió a hacer de las suyas y le dio la espalda a su mejor producto. Nada sorprendente, en la televisión pública española nos han acostumbrado a ver cómo dilapidan todo el crédito que se había ganado duramente a lo largo de los años. El Ministerio del Tiempo cerró sus puertas, pero como buen producto transmedia pudimos ampliar sus aventuras gracias a un libro publicado hace un par de años, con el tablero de su juego de mesa y con el cómic Tiempo al Tiempo que Aleta ediciones publicó hace un año aproximadamente. Era hora de que llegase un nuevo volumen, especialmente tras ver cómo TVE no renovaba El Ministerio del Tiempo que nos ofreciese una nueva dosis de las aventuras de los agentes del Ministerio.

En esta entrega doble Javier Olivares y Pablo Lara son los encargados de narrar la historia que se centra en dos figuras destacadas de la Historia española, por un lado la última batalla de Blas de Lezo en Cartagena de Indias y cómo fue injustamente tratado por el rey español, aunque su hijo sí fue recompensando por las acciones de su padre años después. La otra gran figura es Emilio Herrera Linares, un inventor español de inicios del siglo XX a la vanguardia (vamos, que remaba contracorriente, como tantos otros) que se dedicó a la investigación aeronáutica y científica que en este volumen se ve reflejada tanto en sus dirigibles como en su traje espacial, del que los americanos quisieron su escafandra para su primera misión lunar.

En ambas historias es Lola Mendieta la protagonista, una Lola del pasado, cuyas andazas vemos a través de los ojos de la Lola enferma de cáncer del presente, que intenta aconsejar a la Lola arrebatada del pasado que vimos en la última temporada del Ministerio del Tiempo.

Sigo disfrutando una barbaridad con las historias del Ministerio del Tiempo, la creación de los hermanos Olivares Tolosa me sigue fascinando a la par que me sorprende que TVE rechace apoyar a una serie que hace amena nuestra Historia y nos recuerda que en España no se suele reconocer el trabajo de los grandes militares, inventores, etc, a los que se solía repudiar con esa característica española tan propia de hacer de menos a los nuestros. Sirva este volumen como homenaje, merecido, a dos grandes de España como fueron Blas de Lezo y Emilio Herrera, de quienes, es posible, muchos jóvenes españoles, y no tan jóvenes, seguramente desconozcan su historia, parte de la Historia de España, y a quienes el Ministerio del Tiempo venía haciendo justicia, ya sea a través de la serie de televisión (que esperemos regrese en algún momento del futuro), de los libros o del tebeo.

El trabajo de Jaime Martínez al dibujo, con el color de Santiago Ramos, nos resulta en un más que interesante resultado final que nos demuestra el talento de un Martínez que, en ocasiones, especialmente en la batalla final de Blas de Lezo, es capaz de recordarnos a autores de la talla de John Cassaday (no es exageración, las escenas de Lezo en batalla o los dirigibles de Herrera tienen esas reminiscencias). Martínez cultiva un estilo realista que es, exactamente, lo que exige El Ministerio del Tiempo.

La edición de Aleta/Evolution es muy buena, con cartoné, papel de calidad y una edición impecable.

En definitiva, como siempre se hace breve reencontrarse así con El Ministerio del Tiempo, teniendo que dejar marchar a los personajes después de que este tebeo nos recuerde lo que hace gran de la idea que plasmó la serie de televisión en primer lugar, y que después prolongaron los tebeos y el libro. Si os gustó la serie, os gustará en igual medida el tebeo.