Acabo de finalizar la lectura de “El Viaje de Hawokwood“, la primera novela de la pentalogía de “Las Monarquías de Dios” que acaba de editar Alamut y, como con muchos libros de esta editorial, me pregunto ¿cuándo sale el siguiente libro?. Porque, seamos sinceros, su lectura engancha.
Recuperamos esta reseña para recordaros la suscripción a las últimas 3 entregas de la saga, recordar, es la única oportunidad de poder leer una maravilla de la fantasía adulta. Yo ya estoy suscrito y no me perderé el final de la saga, pero si queréis leer el final… ¡tenéis que suscribiros! ¡Quedan pocos días!

//www.via-news.es/images/stories/libros/Alamut/viajehawkwood_gr.jpgEl viaje de Hawkwood
Paul  Kearney
Título original: Hawkwood’s Voyage
Traducción: Núria Gres
Ilustración de cubierta: Alejandro Colucci
Diseño de cubierta: Alejandro Terán
Rústica con solapas
ISBN: 978-84-9889-041-9
352 págs
19,95 euros
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{xtypo_quote} yAño del Santo de 551. Normannia es un continente dividido. En oriente, las noticias no pueden ser peores: la ciudad de Aekir, centro espiritual de las Monarquías de Dios, ha caído ante los embates del sultán de Ostrabar y sus feroces merduk. El legendario comandante John Mogen ha perecido en la defensa, y el sumo pontífice de la fe ramusiana ha desaparecido y se presume que también ha muerto. Ahora sólo queda reagrupar a las fuerzas defensivas desbandadas, y elegir el lugar donde presentar la última resistencia.

Mientras, en el otro extremo del continente, la represión religiosa de la orden inceptina siembra el terror en el próspero reino marítimo de Hebrion. Sus víctimas: aquéllos que practican las artes mágicas del dweomer o, simplemente, son extranjeros sospechosos de desafecto hacia la verdadera fe. En medio de este caos surge la figura de Richard Hawkwood, un experto marino curtido en mil travesías y elegido por el rey de Hebrion para capitanear una misión inaudita: navegar hacia el extremo oeste del mundo, en busca del fabuloso continente occidental, con un cargamento de magos exiliados a bordo. El viaje promete ser inolvidable {/xtypo_quote}

Cuando Alamut anunció, en Artiflex Plus, la publicación de este libro su editor, Luis G. Prado, comenzaba la presentación diciendo “Paul Kearney es el autor más injustamente desconocido del panorama actual de la fantasía épica anglosajón”. Bien, una vez terminado el libro no puedo sino estar de acuerdo con él. No sólo es injusto que no sea más conocido, es injusto que hayamos tenido que esperar tanto tiempo para que un editor español apostase por un libro que rebosa tanta calidad y que debería estar en las estanterías de los fans de la fantasía… o de los fans de la buena literatura.

El Viaje de Hawkwood nos habla de un continente, Normannia, dividido entre dos fés; la del Santo y la del Profeta, es decir, reyes y religiosos contra sultanes. Y es que los poderosos califatos llevan décadas empeñados en una guerra santa para expandir su fé y, mientras, las monarquías fieles al Santo han resistido sus envites porque los reyes y los religiosos han caminado de la mano. Pero, ante la caída de Aekir, la gran ciudad del Santo, los acontecimientos se disparan en una guerra que amenaza con acabar con los reinos creyentes en el Santo. Y, como no podía ser de otra manera, las debilidades internas de la propia iglesia del Santo, dominada por los inceptinos (la orden más elitista) amenazan con hacer pedazos y dejar indefensa a Normannia ante el avance de los ejércitos del Profeta.

Así, tenemos, por un lado a Himerius, quién ambiciona el poder de la Iglesia del Santo, y que aprovechará la aparente muerte de Macrobius, el Sumo Pontífice para hacerse con el poder y ordenar la purga al más puro estilo inquisitorial de todos los practicantes del dweomer. Lo que llevará a Abeleyn, rey de Hebrion, a preparar una expedición en búsqueda de una nueva tierra que colonizar al oeste, donde los practicantes del dweomer puedan vivir en paz… y donde Hebrion pueda expandirse lejos de la influencia inceptina. A la vez, Abeleyn, iniciará una serie de movimientos diplomáticos dispuestos para arrebatar a la Iglesia, a los inceptinos, el poder político que han ido acumulando a lo largo de los siglos y que es, de facto, superior al de los propios reyes. A la vez que contemplamos el avance de los ejércitos del Profeta, visto a través de los ojos de su general Shahr Baraz también vemos cómo progresa la expedición que da título al libro.

Con estos lienzos tenemos a los que, para mi, son los tres protagonistas de la historia; Hawkwood, el marino que intentará llevar sus barcos a ese nuevo continente occidental más misterioso de lo que se suponía, Abeleyn, el rey de Hebrion y motor argumental principal de la novela y Corfe, un soldado toruniano que abandonó su unidad tras la caída de Aekir y que poco a poco camina hacia la redención. A través de sus ojos contemplaremos la épica acción que se desarrolla. Tres grandes historias entretejidas que nos atraparán y que, en otras manos, hubiesen sido alargadas hasta la extenuación pero que aquí resultan ágiles y amenas.

Porque ese es uno de los principales puntos fuertes del libro, Kearney no alarga innecesariamente la acción, va colocando piezas y piezas sobre un edificio sólidamente construido que va apuntalando conforme avanza la lectura. Es fácil entrar en el juego que nos propone y más aún viendo que no sólo estamos ante un gran narrador sino también ante un documentado escritor que nos presenta unas batallas completamente creíbles y excitantes, una recreación ocurrente del Descubrimiento de América, un detallado tratado de navegación o un más que interesante esbozo de una Iglesia, la del Santo, que tiene muchos puntos en común con la Iglesia Católica previa a la ruptura protestante. Y, mientras utiliza estos mimbres, va preparando otros de los acontecimientos futuros como el de la próxima oleada que atacará a los reinos de las Monarquías de Dios, las distensiones en el seno de la Iglesia del Santo, el misterio del continente occidental, la política entre los reinos del Santo… las historias se van amontonando y fácilmente descubres que estás total, absoluta e irremediablemente atrapado por un libro que… termina demasiado pronto… aunque, claro, creo que me hubiese leído los 5 libros de un tirón.
Por cierto, como sugerencia os recomendaría que imprimáis el mapa de Normannia y lo utilicéis de marcapáginas, dado que lo consultaréis a menudo y es más cómodo que estar volviendo a las primeras páginas del libro cada dos por tres para consultar referencias estratégicas de importancia en lo argumental.

Resumiendo, que he disfrutado muchísimo con este libro. Estoy deseando leer Los reyes heréticos, su continuación, y las otras 3 restantes. Menudo acierto el de Alamut al publicar este libro del que, espero, nos hablaréis pronto confirmando, y mejorando, punto por punto lo que os digo en estas líneas. O, por lo menos, eso creo que hará una persona; aquél que resulte ganador del sorteo de un ejemplar de El Viaje de Hawkwood que realizaremos próximamente.

El resto, o los impacientes, daos prisa para entrar en una saga de fantasía que, por el momento, está a la altura de los grandes títulos del momento.

Por cierto, acabamos de hablar con Luis G. Prado quién nos ha confirmado que Los reyes heréticos saldrá a la venta en otoño “a poco que se venda bien” y que en 2011 lo harán los 3 libros restantes. Y esta, para mi, es la noticia del día… ¡qué larga se me va a hacer la espera hasta otoño!