Aunque hace unos meses os hablamos de la preventa que Kelonia Editorial estaba realizando para publicar «La Guerra de los Hambrientos: Tormenta«, no ha sido hasta hace un par de días cuando por fin le di una oportunidad al libro de Alfredo Álamo y no me duelen prendas en admitir que cometí un error: no debí haber esperado tanto para disfrutar con esta novela de fantasía juvenil.

La Guerra de los Hambrientos 1: Tormenta
Alfredo Álamo
180 páginas
Rústica
Ed. Kelonia
11.95 €

Los hambrientos han comenzado su cacería, necesitan llenar el vacío que les consume el alma y las tripas. Diana sabe bien lo peligrosos que son y que no irían detrás de Ángel si no fuera por alguna razón muy especial; pero, según las leyes del Concilio, no puede ayudarle… aunque ella nunca ha sido muy buena siguiendo las normas. ¿Tendrá algo que ver con los grafitis que Ángel pinta a escondidas y que firma con sangre? ¿O será por alguna de las obras de arte que ha vendido en secreto por eBay? Ni siquiera Toni, su mejor amigo, conoce la verdad.

Como os decía en la entradilla lamento haber tardado en echarle el guante encima a esta novela de Kelonia Editorial, no es que esperase encontrarme con un horror (la joven editorial valenciana escoge muy bien los libros a publicar y acaba siendo más una cuestión de gusto por los géneros que un improbable problema de calidad del libro) pero la verdad es que tengo cierto reparo ante los libros que se venden como “juveniles” escarmentado por experiencias anteriores que no me dejaron buen sabor de boca. Por suerte Alfredo Álamo realiza un meritorio trabajo y consigue que la parte “juvenil” de la novela esté llevada más que correctamente y que La Guerra de los Hambrientos se convierta en un devorapáginas con un objetivo claro: dejarnos hambrientos de más. Y lo consigue.

Antes de continuar os aclaro que soy un gran fan de Jim Butcher, no sólo por su saga Codex Alera sino, y especialmente, por su creación y desarrollo de Harry Dresden: un mago de Chicago que te atrapa desde la primera página. Para mi ese es el estándar al que debe aspirar la fantasía urbana actual y cuando encuentro libros de género similar suelo acabar decepcionado porque se tiren demasiado hacia la parte romántica/sexual (parece que las editoriales apuesten más por este tipo de libros) y olviden tratar con criterio la parte fantástica. No os equivoquéis, el sexo está bien, qué coño, ¡está muy bien! pero la forma en la que se suele vender las relaciones, y el sexo, en estos libros fantástico-romántico-urbano-juveniles me causa sonrojo y aún más cabreo porque entiendo que toman al lector por idiota y con la excusa de un escenario fantástico acaban vendiendo una historia que causaría vergüenza a Corín Tellado. Este es uno de los motivos por los que la “fantasía urbana juvenil” me pone en modo precavido, me gusta mucho, pero para encontrar libros tan interesantes como los de Harry Dresden me he tenido que leer (o comenzar a leer, porque en cuanto veo de qué palo van dejo el sufrimiento para otros) un buen puñado de libros que no recomendaría a nadie.

Por todo esto suele ser muy agradable encontrar una perla entre tanta… ya sabéis qué. Y aunque Tormenta / La Guerra de los Hambrientos no está al nivel de Harry Dresden lo cierto es que tiene mimbres para alcanzar un nivel equiparable con el paso del tiempo, y de los próximos libros (porque, Alfredo, más te vale que haya más libros y, ya que estamos con las peticiones, una visita de tus personajes a Zaragoza), ya que aunque no cuente con un protagonista tan interesante como Harry (me encantan sus diálogos internos) sí que cuenta con un trío de personajes que pueden dar mucho juego en el futuro. En este caso contamos con Diana (joven maga, hija de dos magos muy poderosos y que están desaparecidos), Ángel (típico guaperas con “algo” de magia y que se mete en problemas por sus ansías de investigar sus poderes) y Toni (hacker informático y amigo de Ángel y, para mi, uno de los personajes más interesantes y “reales”), a ellos se “unen” Aliester (¿hada? ¿elfo? siervo de la Corte de Invierno y mayordomo de la familia de Diana, así como guardián de esta) y Sarah (una joven asesina que acabará por presentar una más que seria amenaza para los protagonistas… en próximas historias). Sí, no os estoy mencionando al villano de la historia porque quiero que esa parte os pille por sorpresa, lo que sí os hablo es del futuro de esta ¿saga? y es Alfredo hace más que presentarnos a unos pocos personajes y darnos unas gruesas pinceladas de un mundo fantástico (principalmente ambientado en Valencia y Barcelona), Alfredo parece estar colocando las piezas de ajedrez en el tablero, está avanzando lo que podremos ver en próximos libros y el futuro tiene dos incógnitas importares; ¿qué ha sido de los padres de Diana? y ¿qué planea Sarah? Cualquiera de estos dos interrogantes, correctamente despejados, elevarán la saga de La Guerra de los Hambrientos a los altares de la fantasía española, de momento Tormenta es un más que interesante primer paso a la altura de muchas novelas de fantasía urbana extranjeras.

En cuanto a la historia de este primer libro, lo cierto es que es una aventura de “fácil” resolución, Alfredo no les pone las cosas demasiado complicadas (aunque el objetivo último es, cómo no, salvar el mundo) sino que se recrea (justificadamente) en ponernos los dientes largos hablándonos de magia, de pasillos, de círculos, de hadas, de… Ya sabéis, todos los adelantos que hacen que un libro de este tipo te atrape… y el cruel castigo de que no te cuente tooodo lo que en realidad quieres leer (o sea, un mínimo de 3 libros más, seguidos y del tirón, espero que la editora de Kelonia me lea, compre una buena cadena de esas con una bola gigante en un extremo y ponga a Alfredo a trabajar) y aquí hay que saberle reconocer el truco a Alfredo porque nos da lo justito para tenernos atrapados, y lo hace bien, muy bien, aunque algo más de chicha, de profundidad, de… ¿Veis? Lo que os decía, atrapado y quejándome de no tener más.

Lo único que quiero comentar es que, para mí, hay un punto que puede llegar a ser negativo: los hambrientos. De verdad, por favor, estoy más que cansado de los zombis, así que espero que Alfredo siga la senda que ha trazado al final del libro y no los convierta en ejércitos de descerebrados devoracerebros que asolen las ciudades españolas, y que, sin embargo, siga por el camino mostrado con Sarah. Pero, por favor, más zombis no, gracias.
[Aclaro que este fue el segundo motivo por el que tardé tanto en leerme el libro, creía que los zombis estaban ligados de alguna manera a la trama y, por suerte, descubrí que tan sólo estaban inspirados en los zombis, pero con un plus que, espero, se potencie en próximas entregas]

Por lo demás os diré que tanto la edición digital de Kelonia (2,5 €, un chollo) como en papel (11,95 €), son para quitarse el sombrero y nos dejan sin excusas para que no adquiráis el libro, en un formato u otro. Y, cuando lo hayáis leído, por favor, no me culpéis a mi por tener que esperar a la segunda entrega, para eso está el autor (si, hombre, claro que está bien que le metamos «un poco» de presión, ¡qué escriba más! ¡y más rápido! jejeje).