La Factoría de Ideas publicó “El Último Señor del Dragón, una novela de fantasía ligera con fuerte carga romántica escrita por Joanne Bertin que se deja leer muy bien. Especialmente por las conspiraciones que ponen en juego la vida del protagonista y en el que la parte romántica del libro, que la hay y mucha, no resulta cargante, lo que no deja de ser un acierto.

 

"El Último Señor del Dragón" (Joanne Bertin, La Factoría de Ideas)El Último Señor del Dragón
Joanne Bertin
La Factoria De Ideas
Nº páginas: 384 pags
Encuadernación: Tapa blanda
ISBN: 9788498006216
Nº Edición:1ª
Año de edición:2010
Plaza edición: MADRID 
Precio 21,95 euros // 7,59 euros

El señor del Dragón Linden Rathan es el menor de una raza de inmortales hombres dragón. Ha pasado seiscientos años en soledad, en busca de un alma gemela, mientras el resto de sus compañeros permanecían en su fortaleza observando los Cinco Reinos de la humanidad. Cuando la reina de Cassori muere en circunstancias misteriosas, los señores del dragón se ven envueltos de nuevo en los asuntos humanos; en esta ocasión deben evitar una guerra civil entre los dos pretendientes al trono. Pero esta tarea sencilla se ve complicada por las maquinaciones de la Fraternidad, una sociedad secreta de humanos desaparecida desde hace mucho tiempo, pero cuya reaparición se precipita en medio de una oscura y terrible conspiración para usurpar el trono.

Hay que saber reconocerle a Joanne Bertin el haber logrado crear un mundo muy interesante con El Último Señor del Dragón en el que se busca contentar al lector de fantasía, pero a la vez se abren las puertas al lector de fantasía femenino con una historia que intenta aunar lo mejor de ambos mundos, fantasía y romance, y que en varios momentos lo consigue.  Cierto es que el resumen del libro no nos prepara adecuadamente para lo que vendrá (y que puede que incurra en un grave error argumental, ya que los Señores de los Dragones son jueces de los vero hombre, por lo que se involucran regularmente en los asuntos de los hombres) ni sabe extraer lo adictivo de este libro y lo interesante del universo que nos plantea, y también es cierto que, cuatro años después de su publicación no parece que vayamos a ver por las librerías su secuela Dragón y Fénix (como ya sucedió, tristemente, con otras sagas como Los Señores de las Runas de David Farland) ni la posterior El Juramento del Bardo o la novela corta La Justicia del Señor del Dragón.

"El Último Señor del Dragón" (Joanne Bertin, La Factoría de Ideas)Por suerte El Último Señor del Dragón nos presenta una historia que puede ser leída, y disfrutada, sin leer otros libros. Estamos pues ante un libro que tenemos que visionar como un todo, y lo cierto es que parece que Joanne Bertin también lo consideró así, ya que no tiende excesivos puentes hacia el futuro y se centra en una historia que podamos disfrutar tal cual. Y vaya si lo hace. Personalmente no soy muy amigo de que los escritores incluyan excesivos momentos románticos, porque suelo aburrirme, pero Bertin lo hace en su justa medida y uno acaba disfrutando enormemente de lo complicado que es el amor en algunas ocasiones. Si a esto le añadimos un argumento que, superficialmente, nos muestra un intento de hacerse con la regencia del reino, pero que en realidad supone un complot para resucitar las peores pesadillas a las que los Señores del Dragón se hayan enfrentado, pues la verdad es que la historia va cogiendo interés, y rápidamente. Tan sólo lamento que no se apueste un poco más por la trama de la conspiración, porque un poquito de ejércitos por aquí, una batallita por allá y un buen toque de épica hubiesen elevado, y mucho, el nivel general del libro.

No os confundáis, he vuelto a hacer de las mías, el libro lleva dos años o más en mi estantería, lo cogí ayer y estoy haciendo la reseña menos de 24 horas después. Algo tendrá, que otros libros no han tenido últimamente, para atraparme así, y siempre disfruto cuando aparecen libros como estos.

En cuanto a la edición española, y dejando aparte la lamentable no continuación de la saga de Los Señores del Dragón, hay que dar un pequeño tirón de orejas por la corrección de textos (tildes mal puestas, saltos de línea que no están donde deberían), no hay muchos errores, pero los pocos que hay saltan a la vista (de un gruñón cascarrabias como yo). Por cierto, creo que la portada no debería haber sido esta, sino una más atrayente para el público femenino y juvenil (este dragón que aparece en portada es muy chulo, pero no me veo yo a muchas chicas queriendo comprar el libro por la portada o el resumen).

En definitiva, sí, os recomiendo leer El Último Señor del Dragón y disfrutar con la historia de Linden Rathan, personaje que, mucho me temo, no volveremos a ver por nuestras librerías, lástima.