Los grandes maestros de la pintura del Renacimiento solían tener un grupo de aprendices y alumnos a su alrededor, bajo su tutela, que muy a menudo se encargaban de completar el trabajo del artista, de pintar sus cuadros siguiendo las indicaciones y el estilo del maestro. Esto es algo parecido a lo que ha venido sucediendo en los últimos años con el dibujante francés Regis Loisel, que ha cedido la labor creativa a dibujantes que imitan su estilo de forma casi mimética y que se limitan a completar sus bocetos. Lo vimos en “La búsqueda del pájaro del tiempo” y se repite en este “El Gran Muerto“, un cómic genial de Regis Loisel, Vincent Mallié, Jean Blaise Djian y François Lapierre.

image1El Gran Muerto llegó de vuestro mundo. Hasta su llegada, nuestros ancestros vivían en el caos. Pero su presencia trajo la paz entre los cuatro clanes. La sed de poder es siempre un obstáculo para la armonía…

“El Gran Muerto”, siguiendo la senda de clásicos de la literatura contemporánea como “Alicia en el país de las maravillas” de Lewis Carrol, “Las crónicas de Narnia” de C.S. Lewis o “El mago de Oz” de Frank L. Baum, nos presenta un mundo imaginario que existe en paralelo a nuestra realidad, oculto a nuestros ojos aunque tan cercano que casi podríamos tocarlo con la punta de los dedos, un universo mágico  y feérico ubicado en otra línea espacio-temporal al que solamente se puede llegar siguiendo los complejos ritos especificados en un viejo grimorio de páginas raídas, y donde la presencia puntual de visitantes de nuestra realidad es necesaria para mantener el equilibrio de las criaturas que residen en este mundo.

A este mundo fantástico llega por accidente Pauline, una joven estudiante parisina que viaja hasta un remoto paraje rupestre de la Bretaña, el Val de Traoudec, en busca de tranquilidad. Allí tropieza con Erwan, un muchacho de caracter apacible y tranquilo que acogerá a la desorientada y nerviosa urbanita después de un pequeño problema mecánico con un coche prestado y a la que desvelará el viaje que está preparando, con la ayuda del maestro Cristo, más allá del umbral. Ignorante de las consecuencias de sus actos irreflexivos y de la imprudencia de sus decisiones, Pauline seguirá a Erwan hasta un universo paralelo donde las reglas que rigen los acontecimientos son tan distintos a los nuestros que ni siquiera el tiempo transcurre de la misma manera. La magia y los misterios les esperan al otro lado, en el mundo del pueblo pequeño, incluyendo antiguos rituales de apareamiento y gigantescos esqueletos de origen desconocido hundidos en medio de un pantano, pero lo peor de lo que les suceda allí les estará esperando a su regreso al mundo real… con el rostro de una niña llamada Blanche.

Con la publicación de “El Gran Muerto” la editorial Planeta DeAgostini ha recopilado los tres primeros volúmenes de la serie “Le Grand Mort” de Regis Loisel, Vincent Mallié, Jean Blaise Djian y François Lapierre publicados en Francia por la editorial Vents d’Ouest (titulados “Larmes d’abeille”, “Pauline” y “Blanche”, y publicados en 2007, 2008 y 2011) y ha arrebatado un espacio del mercado del mundo del cómic que parecía reservado, en exclusiva, a Norma Editorial. Un formato algo pequeño, pero en una lujosa tapa dura y con el añadido de las portadas originales francesas, que le otorgan un punto de calidad muy adecuado y que se ajustan contenedor al contenido.

El dibujante Regis Loisel es una figura indispensable del bande dessinée en Francia, uno de los principales representantes de la nueva generación de historietistas que surgieron en el mercado franco-belga a principios de los 70 (junto con nombres como François Bourgeon, Max Cabanes o André Juillard). En su curriculum luce el prestigioso Grand Prix du festival d’Angoulême del 2002 y trabajos de muchos quilates como el portafolio “L’offrande”, los magníficos seis volúmenes de la adaptación de la obra de J.M. Barrie “Peter Pan” que significaron quince largos años de trabajo, la maravillosa saga de fantasia de “La búsqueda del pájaro del tiempo” (“La qûete de l’oiseau du temps”) con Serge Le Tendre y su precuela “Avant la qûete”, las seis entregas de “Magasin général” con Tripp, las historias eróticas “Troubles fêtes” con textos de su propia esposa, guiones para otros dibujantes (“Pyrénée”, “Franfeluches pour une sirene” o la serie “Les Farfelingues”), diseños para videojuegos (“Gyft”, para Cryo Software), el storyboard para la película “Érase una vez” (“Le petit poucet”, adaptación en imagen real del cuento clásico de Pulgarcito) y colaboraciones con Disney en las películas “Mulan” y “Atlantis”, aunque hace unos años que no dibuja y cede la parte más compleja de este proceso a terceros.
Efectivamente, en “El Gran Muerto” Regis Loisel no dibuja, como empieza a ser costumbre. Empezó en “Mi amigo Javin”, donde dejó la labor creativa en manos de Lidwine, que mimetizaba su estilo con absoluto respeto siguiendo los storyboards de Loisel, y siguió con esta singular organización del equipo de desarrollo del cómic en la tetralogía “Magasin général” donde cedía el dibujo a un canadiense Jean-Louis Tripp que redibujaba los bocetos a lápiz del dibujante francés. Después, en “El libro mágico de los dioses” el dibujante argelino Mohamed Aouamri asumía el reto de acabar el trabajo del maestro y en “La pista del Rige” Vincent Mallié hacía lo propio, y Loisel se reservaba únicamente el papel de bocetar y de la “dirección gráfica”.
Con este sistema de trabajo Loisel se reserva la parte que más le gusta (montar la historia, la composición de las viñetas y la puesta en página) y cede la parte más compleja del proceso de dibujo a otros autores, dibujantes de categoría reconocida que intentan mimetizar el estilo y la precisión detallista de Regis Loisel y esconder su propio gesto.
Así, en “El Gran Muerto” y como ya hizo en “La pista del Rige”, deja todo el dibujo en manos de Vincent Mallié (“Les Aquanautes”, “L’Arche”), y el resultado es muy satisfactorio. Mejor incluso que su primera colaboración entre ambos en el tercer volumen de la precuela de “La Búsqueda del Pájaro del Tiempo”, donde el aspecto final de la obra ofrecía un estilo Loisel más desdibujado, que había perdido parte de su frescura y agilidad. El trabajo de Vincent Mallié no deslucía, pero no era Loisel, y aquí el alumno por fin se acerca mucho al maestro con la ayuda de los maravillosos pinceles de François Lapierre (“Avant la qûete”, “Le troisème testament”, “Magasin Général”,…), indiscutidamente uno de los mejores coloristas del cómic francés.

En conclusión, para un lector habitual de BD y fiel seguidor del trabajo de Regis Loisel “El Gran Muerto” está a la altura de las elevadísimas expectativas. Dicho esto, es conveniente señalar y avisar a los lectores que esperan encontrar aquí a un nuevo “La búsqueda del pájaro del tiempo” que la historia que nos cuentan en este álbum Loisel, Mallié, Djian y Lapierre cambia radicalmente con el paso de las páginas, y lo que empieza con una historia de fantasía en un mundo imaginario repleto de magia, paisajes que nos recuerdan la ambientación sublime del mundo de las dos lunas de Akbar, y criaturas sorprendentes, exóticas razas humanoides y monstruos feroces, se transforma en una extraña distopía urbana de tonos oscuros y suspense. Un giro que, pese a no ser algo que uno podría esperar al abrir un cómic de Loisel, engancha y convence con un ritmo sinusoidal, de subidas y bajadas, de acelerones y bruscos frenazos, con la dosis justa de poesía y sueño en contraste con la realidad cotidiana, y un puzzle de misterios y sorpresas que se insinuan pero dejan el desenlace abierto para futuras entregas que tardarán en llegar. Y al lector, ansioso de más.

Un punto de partida a otro universo, a otra línea espacio-temporal donde la vida de los protagonistas se tambaleará. Las consecuencias de la aventura aquí narrada sorprenderán a propios y extraños…y a toda la humanidad.

El Gran Muerto.
Guion: Regís Loisel (
www.regisloisel.com)
Dibujo: Vincent Mallié
Color: François Lapierre (
www.flapierre.com)
Título original: “Le Grand Mort” nums.1 a 3
Colección: BD Autores Europeos
Traducción: Albert Agut Iglesias
Fecha de publicación: Mayo de 2012
ISBN: 978-84-15480-11-2
Formato: 18,3×27,6cm. Cartoné. Color.
Páginas: 192
Precio: 20 euros