
Los Masters del Universo empezaron siendo unas figuras de acción articuladas, diseñadas por Roger Sweet para la empresa juguetera Mattel, y salieron a la venta en 1981. Junto a las figuras, de unos 15 cm., venían unos pequeños cómics que explicaban un poco la historia en la que se enmarcaban aquellos personajes: el conflicto entre el héroe He-Man y el maléfico Skeletor en el planeta Eternia, con una amplia gama de personajes secundarios apoyando a una y otra facción.
Poco tiempo tardaron aquellos cómics en convertirse en una serie regular, de la mano de DC Comics, en 1982. En estos cómics se introdujeron conceptos como la identidad secreta de He-Man: el Príncipe Adam, hijo del rey Randor y la reina Marlena, de la familia real de Eternia. Así, cuando Adam se transforma en He-Man al levantar la espada de poder, recibe fuerza, velocidad y resistencia sobrehumanas. Y de los cómics a la serie de animación para televisión, «He-Man y los Masters del Universo«, estrenada en 1983 y que constó de 130 episodios a través de dos temporadas, a la que siguió un spin-off «She-Ra, la princesa del poder«, con otras dos temporadas entre 1985 y 1987. Y en 1985 llegó la película de acción real.
Producida por la inefable Cannon Films, dirigida por Gary Goddard y protagonizada por el musculoso sueco Dolph Lundgren, quien había interpretado al boxeador Ivan Drago en «Rocky IV», Frank Langella, Courteney Cox (la Monica de «Friends» en uno de sus primeros trabajos), Meg Foster y Jon Cypher, entre otros, «Masters del Universo» nos contó como He-man y sus compañeros deberán viajar a la Tierra del siglo XX para rescatar una llave cósmica que les permita derrotar a Skeletor, que se ha apoderado del castillo de Grayskull y que mantiene prisionera a la hechicera Sorceress. El problema es que Skeletor posee otra llave y que la original está en manos de unos jóvenes terrícolas, que creen que es un instrumento musical.
«Masters del Universo» fue un auténtico fracaso de crítica y taquilla: costó 22 millones de dólares y apenas recaudó 17. No cubrió gastos. Teniendo en cuenta que la productora Cannon se gastó más de lo habitual en este film, la productora Cannon, pues el presupuesto habitual de sus producciones tendían al mínimo posible, el descalabro fue doble. Y la verdad es que la película era bastante floja, y ni siquiera el paso del tiempo la ha convertido en película de culto, cosa que suele pasar a veces.
En 2002 Cartoon Network relanzó la serie de espada y brujería, produciendo 39 episodios repartidos en dos temporadas. Poco después Netflix amplió la franquicia con «He-Man y los Masters del Universo«, «Masters del Universo: Revelación» y las cuatro temporadas de «She-Ra y las princesas del poder«, y actualmente se está hablando de una nueva película.












Honestamente, yo también hubiese votado a la señora Polonia Castellanos como Gilipollas del año, pero de cada año, y sí,…