Con motivo del Salón del Cómic de Barcelona Planeta Cómic nos ofreció el esperado cuarto volumen de Los Proyectos Manhattan, una serie de Jonathan Hickman y Nick Pitarra que sorprende por su grandísima originalidad, por no cortarse un pelo y por no saber, nunca, qué va a suceder después.

Los Proyectos Manhattan 4

Edición original: The Manhattan Projects 16-20 USA
Guión: Jonathan Hickman
Dibujo: Nick Pitarra
Color: Rachelle Rosenberg
Formato: Libro rústica, 152 págs. a color.
14,95€

¿Y si el departamento de investigación y desarrollo creado para construirla primera bomba atómica hubiera sido la tapadera de otra serie de programas más inusuales? ¿Y si la unión de las mentes más brillantes de su generación no hubiera sido una señal para el optimismo, sino para la aprensión? ¿Y si… salió todo mal?

De vez en cuando el mercado estadounidense ofrecía alguna obra “indie” de calidad, títulos que no tenían reparos en disfrutar con historias en las que la acción, la violencia y la diversión se mezclaban. Naturalmente, y al no formar parte del circuito de las medianas y grandes editoriales, esas obras no gozaban (normalmente) del reconocimiento que se hubiesen merecido o debían sufrir mucho más por éste. Pero entonces llegó Image Comics… sí, puede que sus primeros años no sean un ejemplo idílico, pero no es menos cierto que la editorial de Berkeley (California) lleva ya varios años siendo cantera de unas series absolutamente imprescindibles; Saga, Los Muertos Vivientes, Invencible, Ladrón de ladrones, son sólo cuatro ejemplos de las decenas de series de gran calidad que Image Comics lleva publicando unos cuantos años.

No conviene olvidar tampoco que los autores que se foguean con éxito en Image suelen acabar trabajando para Marvel o DC Comics, siendo, por ejemplo, Brian Michael Bendis un buen ejemplo de ello… y tampoco es poco usual que los autores regresen de vuelta a Image Comics, ya sea para realizar algún que otro proyecto del que conserven los derechos (Jonathan Hickman) o para reafirmarse en su idea de triunfar al margen de las Dos Grandes (Robert Kirkman).

Jonathan Hickman, que por si no lo sabéis es el creador de Los Proyectos Manhattan, es uno de esos autores que dio el salto a una de las Dos Grandes, Marvel Comics, donde ha podido dejar su huella en diversos títulos de la línea Ultimate así como en los de la familia de Los Vengadores. Trabajos sin duda interesantes, entre los que destaca su trabajo en VengadoresNuevos Vengadores e Infinity, pero que destacan tanto como su actividad en series para Image como The Nightly News, Popgun, Pax Romana, The Red Wing, East of West y, cómo no, Los Proyectos Manhattan. No en vano las nominaciones, que no premios, que Hickman ha logrado han venido por trabajos para sus propios proyectos, con especial a las dos nominaciones a “Best Continuing Series” (series regulares) y como mejor escritor por, sí, su trabajo en Los Proyectos Manhattan, el homenaje al género pulp y de aventuras de comienzos/mediados del siglo XX. Una auténtica maravilla en la que las principales mentes científicas de mediados del siglo XX se embarcan en un viaje genial, donde la violencia, la locura, la creatividad y la traición caminan de la mano, como pudimos ver en el volumen anterior cuando Oppenheimer traicionó al resto de sus compañeros para hacerse con los Proyectos Manhattan. 

Pero esta serie no seria la misma si no contase con el trabajo de Nick Pitarra a los lápices, su particular estilo, una especie de hiper-realista dibujo cartoon (no se me ocurre otra manera de describir esas cabezas tan desarrolladas y expresivas en unos cuerpecillos tan pequeños) en el que la crudeza y el gore son bienvenidos no hace sino dotar de más encanto y carisma a una serie que ya nos conquistaba con su listado de protagonistas; Einstein, Feynman, Fermi, Wernher von Braun, Daghlian, Yuri Gagarin… a los que Pitarra no sólo refleja con precisión, sino que va más allá de aportar realismo a sus rostros, los dota de vida.

En este cuarto volumen veremos cómo los Einstein, Wernher, Groves, etc, intentan plantar cara a la rebelión de Oppenheimer de una forma absoluta y totalmente original, mientras en la mente de Oppenheimer, Joseph y Robert pelean por el control de su mente. Esta rebelión se resolverá de una forma realmente original gracias al regreso de un personaje al que se añoraba desde hace unos números. Lo mejor de todo es que, tras este impás, la serie se prepara para volvernos a dejar con la boca abierta con la despedida de dos personajes que emprende un viaje a lo desconocido.

En cuanto a la edición de Planeta Cómic no me queda sino lamentar la costumbre que parecen estar adquiriendo de no aportar nada especial a la edición española, quizás sea por contrato, pero se echa en falta algún artículo que complemente esta edición y que aporte algún extra sobre la edición USA. Por lo demás es una edición casi impecable.

En definitiva, una serie de esas que te confunden con un contundente reparto y de la que nunca sabes hacia dónde se va a dirigir… o quién vivirá.