Tras años de espera por fin podemos acceder a la etapa de Mark Waid en Flash, una etapa clásica no sólo por la excelente labor de Waid sino también porque supuso el pistoletazo de salida para la llegada de autores españoles a las editoriales USA. https://www.via-news.es/images/stories/comic/Planeta/udcflash01.jpgUniverso DC: Flash Nº 01    
Edición original: Life story, Born to Run TPB, Flash Nº 66 a 68, GL Nº 30, Flash Nº 69, GL Nº 31, Flash Nº 70 y 71, Special Nº 1 y Secret Files Nº 1 USA
Fecha de edición: julio de 2008
Guión: Mark Waid, Gerard Jones
Dibujo: Greg Larocque, Mark Waid
Tinta: Greg Larocque
Color: A color
Formato: Libro rústica, 464 págs.
https://www.via-news.es/images/stories/puntuaciones/3_5.gif

Universo DC: Flash Nº 02    
Edición original: Flash Nº 72 y 73, Return of Barry Allen TPB Nº 80 y 88, Born to Run y Secret Files Nº 1 USA
Fecha de edición: agosto de 2008
Guión: Mark Waid
Dibujo: Greg Larocque, Sal Velluto, Mike Wieringo
Tinta: Roy Richardson
Color: Matt Hollingsworth
Formato: Libro rústica, 464 págs.
https://www.via-news.es/images/stories/puntuaciones/4_5.gif

Planeta de Agostini ha comenzado a publicar unos “tochales” dedicados a recopilar toda la etapa de Mark Waid al frente de Flash. Hay que recordar que gracias a Waid Flash recuperó el puesto de importancia que el personaje se merece y que tan tocado había quedado tras el relevo que supuso el ver a Wally West calzarse el traje y nombre de Barry Allen, Flash II, tras la muerte de éste último en Crisis en Tierras Infinitas.

Flash III no conseguía despegar como personaje, la muerte de Flash II a pesar de épica e impactante, había dejado coja su serie regular y los intentos que se habían hecho por despertar el interés del lector (que su identidad fuese pública, que le tocase la lotería, etc) no habían conseguido aportarle nada. Pero llegó Mark Waid y… todo cambió.

El primer volumen de Flash publicado por Planeta de Agostini nos muestra como, poco a poco, Waid se va haciendo con West y cómo consigue que éste estabilice un tanto su situación personal, en lo sentimental y en su “trabajo”. Poco a poco Waid va cimentando la personalidad de Wally y haciendo que el lector vea la ENORME responsabilidad que supone asumir el legado de Barry Allen y cómo le hace sentir. La aparición de Jay Garrick, el Flash original, ayuda mucho a apoyar la idea del legado de Flash y a, de nuevo, comprender por qué Wally se ha estado comportando como un idiota (viene bien la JLE para ver el comportamiento errático que tiene tras asumir el legado de Flash).

https://www.via-news.es/images/stories/comic/Planeta/udcflash02.jpgPero Waid no se detuvo ahí y comenzó a explorar el incierto futuro, creando nuevos y futuros Flashes, consolidando mucho más la idea de la “franquicia” Flash.

Naturalmente esta no era la única manera de asentar la personalidad de Wally, hacia falta algo más, seriedad, profesionalidad… y amor. Motivo por el que surgirá el personaje de Linda.

En el primer volumen vemos como Waid, poco a poco, ha recreado a Flash, ha demostrado qué siente, cómo y cómo actua. Ha mostrado el amor que Keystone City siente por los Flashes y el legado que esto supone.

En el segundo volumen confrontaremos a Wally con su mayor héroe: Barry Allen, en la que, seguramente, sea la historia más importante de estos dos volúmenes. Toca ver si West es digno de portar el traje, de la leyenda y para ello nada mejor que confrontarle con su predecesor (sí, sí, está muerto). Para hacer que vaya más allá de cómo siempre se ha valorado a sí mismo, para ver que ha estado idealizando tanto a Barry que se ha estado frenando, lo que le ha impedido alcanzar su pleno potencial.

Estos dos volúmenes sirven para ver como Mark Waid se convierte en un guionista capaz y pleno, alguien que desarrollará diversas tramas, un perfecto conocedor de la continuidad DC y de cómo deben hilarse las historias para enriquecerse a sí mismas sin dejar de sorprender al lector.

Pero también nos sirven para conocer a un joven Mike Wieringo que, pasito a pasito, va creando su peculiar estilo gráfico que, incluso a estas alturas le da sopas con onda a un pobre Greg Larocque que, aunque lo intenta, no llegar a estar a la altura de Wieringo que eleva los niveles de calidad a una altura que, antes de él, la serie no tenía. Pero, aguardad, porque en próximos números asistiremos al desembarco de la “primera oleada” de autores españoles de los 90. Sólo por eso ya valdría la pena la serie.

Otro punto a destacar de esta edición es, además de su ajustado precio en la relación número de páginas/precio, la cuidada edición de Planeta que ha incluido numerosas fichas y artículos para los lectores, de manera que el acercamiento a la serie sea lo menos complicado posible. Una gozada, vamos.

No hay dudas pues, Flash es una de las series más interesantes que se están recuperando ahora mismo. Una gozada que nadie debería perderse.