En el cuarto tomo de la colección «Los Eternos» concluye la larga etapa de El Poderoso Thor iniciada en el volumen anterior. Una ambiciosa saga en la que se mezclan varios panteones para afrontar un peligro único: los Celestiales. ¿Serán capaces de detener a estas colosales criaturas antes de que acaben con todo rastro de vida en la Tierra?
Puede que la guerra entre dioses y Eternos haya terminado, pero Thor todavía tiene que enfrentarse a la reunión de la Cuarta Hueste Celestial… Además de luchar contra el terrible Fafnir, El Destructor y Loki. Además, la reunión de todos los panteones divinos, la adaptación a la leyenda marveliana de Thor de Sigfrido, de Richard Wagner, el verdadero origen de Odín, y mucho más.
El tomo titulado «El crepúsculo de los dioses» contiene una de las sagas más ambiciosas jamás acometidas en la serie del Dios del Trueno (con permiso de Simonson, que unos años después haría virguerías con el personaje). Roy Thomas, editor y guionista, quería matar varios pájaros de un tiro. Por un lado, su intención era la de concluir las tramas argumentales que Jack Kirby dejó inconclusas. Por otro, integrar plenamente en el Universo Marvel a las creaciones del Rey: Eternos, Desviantes y Celestiales. Aún tenía otro deseo, que no era moco de pavo: ¡adaptar una ópera de Wagner!
No sé qué opinaría el lector de la época. Confieso que yo no lo vi venir… En el tomo anterior, a Thor se le revela una imagen en la que se ve a Odín, el padre de todos, arrodillado ante los Celestiales, rindiéndoles pleitesía. La reacción del rubio asgardiano es cabrearse como un mono y tomar aliados para organizar una batalla descomunal, que enfrenta a eternos contra sus homólogos griegos. Thor lucha contra un tuerto Odín, que derrota a su hijo, pero se niega a acabar con su vida. Acto seguido se marcha para recuperar la lanza conquistadora de mundos y deja a Thor con muchas preguntas en su cabeza.
Incluso los Eternos, con Zuras a la cabeza, pasan del asgardiano. Intentarán salvar el planeta siguiendo su propio camino. En este punto de la historia, que sucede en el primer cómic recopilado en este libro, se esfuman los eternos. Hasta el número final no volverán a asomarse Ikaris y compañía. Quién lea estas líneas se preguntará: ¿no es una colección de los Eternos? Son los Celestiales los que tomarán el protagonismo en la apoteósica traca final acometida en el #300 USA. Antes, Roy Thomas nos habrá dado una clase maestra de cómo se adapta una historia compleja totalmente ajena, para integrarla en la trayectoria de un icónico personaje de Marvel Comics.
«El Anillo del Nibelungo» es un ciclo de cuatro óperas épicas compuestas por Richard Wagner (1813-1883), autor de grandes composiciones como «El Holandés Errante» o «Tristán e Isolda«. El ciclo se compone de «El oro del Rin», «La valquiria», «Sigfrido» y «El ocaso de los dioses». La obra le llevó a Wagner veintiseis años de su vida, entre 1848 y 1874. En la época del cine mudo, el director Fritz Lang llevó a la pantalla parte de esta obra en «Los Nibelungos«. A Roy Thomas le vino como un guante todo este conjunto de historias para adaptarlas muy libremente. Aprovechó para echar mano de personajes consolidados como la Valquiria para ofrecernos una vida pasada de este personaje, o del mismo Thor que se transformó en el impetuoso Sigfrido.
«Los Eternos: el crepúsculo de los dioses» incluye The Mighty Thor #292 a 301 USA, comenzando la adaptación de la ópera de Wagner en el #294. El ojo de Odín toma proporciones descomunales y comienza a relatarle a Thor la historia de la otra Asgard, la Asgard de las leyendas terrestres, de los mitos de Midgard. Una serie de acontecimientos que llevaron al Ragnarok, la batalla del fin del mundo en la mitología nórdica. Toda esta enrevesada historia, llena de épica y personajes de toda índole, como enanos traicioneros, dragones, valquirias, doncellas y fortalezas regentadas por señores y vasallos, culmina con la escena antes vista de Odín y otros dioses arrodillados ante el Celestial Arishem. Tras esto, veremos el impresionante final, con El Destructor enfrentándose a los colosos. Será en el #300, un número especial con más páginas. En el #301 veremos un epílogo que cerrará las tramas y redondeará el resultado.
Por desgracia, un ocupado Roy Thomas tuvo que abandonar a mitad de camino los guiones de esta serie que quedaron en buenas manos: Ralph Macchio y Mark Gruenwald. Siguiendo sus directrices, apenas se nota el cambio. Quien permanece en todos los números es el dibujante Keith Pollard, que junto al embellecedor Gene Day, nos ofrece un trabajo impecable y espectacular, siguiendo los postulados del “estilo Marvel”.
El único pero que le podemos poner a este segundo libro es que se condensan tantas historias, que a veces hay exceso de texto, demasiado para mi gusto (sabemos que Roy Thomas se adorna mucho escribiendo). Si se hubieran usado el doble de grapas americanas para relatarnos esta epopeya, tampoco hubiera pasado nada. Con 40 centavos un lector de la época tenía lectura para rato, eso sí. En definitiva, una lectura intensa que interesará a los seguidores de Los Eternos puesto que cierra las tramas de Jack Kirby y nos soluciona el destino final de los Celestiales y la llegada de la Cuarta Hueste.
Los Eternos #4: El crepúsculo de los dioses
Autores: Keith Pollard, Roy Thomas, Ralph Macchio y Mark Gruenwald
Edición original: «The Mighty Thor» núms. 292 a 301
Fecha de publicación: Octubre de 2021
ISBN: 9788411010573
Formato: 17x26cm. Tapa Dura. Color
Páginas: 216
Precio: 19,95 euros











Me alegro que te haya gustado. A mí menos que cualquiera de las que he citado, pero no está mal