¡Bienvenido a los años 90! La colección Marvel Must-Have presenta el espectacular arranque de un nuevo título mutante surgido en 1991, «La Patrulla-X: Génesis mutante 2.0«, con un primer número que supuso un récord de ventas nunca visto en la editorial Marvel Comics.

Una mirada única al arranque de X-Men, el gigantesco blockbuster que lanzara Marvel en 1991. El nacimiento de “las dos Patrullas”, el futuro de Magneto, el pasado de Lobezno… en una edición como nunca has visto, con color remasterizado en el estilo del siglo XXI.

La colección Must-Have de Panini Cómics suele acoger títulos que son clásicos modernos y que se consideran apropiados para atraer nuevos lectores. Leer los nombres de Chris Claremont, Jim Lee, John Byrne y Scott Lobdell es un gancho suficiente para llamar la atención de cualquiera. Leer el cómic ya es otro tema. Semejante galimatías de acontecimientos relacionados con el universo mutante de aquellos años no tiene que ser un bocado fácil de digerir para neófitos o personas de poca memoria. En mi caso, estos números me han dejado bastante frío y no puedo decir que esté satisfecho con ellos: todo me ha parecido muy confuso.
Aquí se incluyen los «X-Men #1-7 USA (1991/1992)«, conformando los tres primeros números el adiós de Chris Claremont tras más de dieciséis años trabajando incansablemente en la franquicia y convirtiéndola en el buque insignia de la editorial. Len Wein le había cedido la tarea de escritura desde aquel mítico «Génesis Mortal» narrado en «Giant Size #1«, un lavado absoluto de cara, con nuevos personajes que desarrollaron Claremont y Cockrum a partir de «X-Men #94» y con John Byrne desde el 108, siendo renombrada la cabecera a «The Uncanny X-Men» desde el número 142. En el #248 entraba en las tareas de dibujante un joven Jim Lee, sustituyendo a Marc Silvestri en ese número, y luego alternando arcos con él. En agosto de 1991 tanto Claremont como Lee dejaron la serie principal en favor de este nuevo título que sería lanzado a bombo y platillo unos meses después.
Se dice que el primer número, que tenía portada desplegable, vendió la friolera cantidad de ocho millones de copias. La jugada era similar a la de Spider-Man de Todd McFarlane, que también había supuesto un fenómeno de masas. Marvel explotó a estos Young Guns de oro (Lifeld, McFarlane, Lee, Portacio, etc…) y diversificó su oferta con trading cards, muñecos y series de televisión. Jim Lee y compañía se dieron cuenta de que suponían un chorro de dinero del cual luego no veían lo suficiente, así que se largaron para montar su propia editorial. Pero esa es otra historia.
El caso es que aquí nos han colado una serie en la que Jim Lee aporta el argumento, además de un dibujo extremo, muy elaborado, pero algo confuso, y que se centra en mostrarnos a los personajes en todo tipo de poses, y rayitas, muchas rayitas por todas partes. Eso no quita para que sea un dibujo espectacular y que marcó un estilo (mal) imitado por muchos. Scott Williams le ayuda en la ardua tarea de entintar tanto detalle, y Art Thibert colabora en los acabados de la sexta y séptima entrega.
La primera saga nos trae de vuelta a Magneto, ahora convertido en villano. Recordemos que durante una temporada había sustituido en sus tareas al profesor Xavier en la Mansión donde residían los diferentes equipos de mutantes. La Patrulla-X se encuentra dividida en dos equipos, Oro y Azul. El equipo en el que está Lobezno y Mariposa Mental acude para enfrentarse a Magneto en el Asteroide M, a donde ha llevado a un equipo de mutantes denominados Los Acólitos y liderados por Fabián Cortez. Este manipulará a Magneto para enfrentarlo a sus ex amigos. El combate final contra Xavier dará paso a una explosiva conclusión y la despedida (por el momento) de Chris Claremont con una escueto: «CSC 1976-1991 – FIN«.
El siguiente arco, igual de lioso pero más ameno, al fin y al cabo, trae como novedad la primera aparición de Omega Rojo, un mutante ruso resucitado por La Mano, lleno de injertos cibernéticos con tentáculos retráctiles hechos con carbonadium. Relacionado con el misterioso pasado de Lobezno, conseguirá capturar a este para llevarlo ante el Doctor Cornelius (el que dio origen a Arma X en aquel gran cómic de Barry Smith). Mientras en la mansión, Moira tiene pesadillas relativas a Magneto por manipularlo mientras estuvo convertido en niño (sí, eso pasó). Otras tramas acompañan a las principales en estos números, aunque es la de Lobezno la que avanza y se cierra en la conclusión de este tomo, donde aparece un nuevo personaje creado por John Byrne y Jim Lee: Maverick.
Esta edición se presenta en tapa dura y el contenido es similar a la edición Marvel 100% HC que Panini Cómics publicó hace unos meses, con coloreado remasterizado, que da un plus respecto al coloreado original, menos trabajado. Los extras son los habituales de esta colección: portadas, texto introductorio, biografía de los autores, tras las cámaras, cronología, lecturas complementarias, notas y plan de la colección.
La lectura de este Must-Have deja exhausto y hay que estar muy metido en el Universo Mutante para no perderse todos los vínculos y detalles que aparecen página tras página. Por todo ello, recomiendo «La Patrulla-X: Génesis Mutante 2.0» a la legión de fans de esta franquicia que quieran descubrir una etapa fundamental de su trayectoria en una nueva edición buena (hache mediante), bonita y barata.

La Patrulla-X: Génesis Mutante 2.0
Autores: Scott Lobdell, Chris Claremont, Jim Lee y John Byrne
Edición original: «X-Men» núms. 1 a 7
Fecha de publicación: Mayo de 2021
ISBN: 9788413348254
Formato: 17x26cm. Tapa Dura. Color
Páginas: 200
Precio: 15,00 euros