«El Poderoso Thor #7«, en su edición Marvel Gold, llega a las librerías de la mano de Panini Cómics, todo un señor tomo con una etapa clásica del Dios del Trueno en la que Len Wein tomó las riendas del guion, con John Buscema y un primerizo Walter Simonson, entre otros, al dibujo. Toda una epopeya superheroica donde Thor atraviesa el tiempo y se enfrente a un muchos villanos para demostrar que nada le despeina su melena rubia.
El espectacular arranque de la inolvidable etapa de Len Wein y John Buscema en la colección del Dios del Trueno. Para salvar el Universo, Thor y los Tres Guerreros deben viajar a través del tiempo. Su misión: impedir que los Torcedores destruyan todo lo que existe. Pero ¿qué ocurriría si fracasaran? ¿Qué pasaría si la Tierra tuviera que afrontar su destrucción absoluta? ¡Además, la furia del Señor del Fuego, el ataque de Mangog contra las puertas de Asgard o las amenazas de Ulik y Zarrko, el Hombre del Mañana! Y también: La búsqueda de Odín a través del espacio infinito, multitud de mundos alienígenas y una estrella destructora. Con los primeros episodios dibujados por Walter Simonson.A los que peinamos canas y miramos la portada de este omnigold, seguro que se nos cae una lagrimilla. El primer número de Thor de Forum llevaba la misma portada, retocada, eso sí. Pero era un anual diferente lo que había dentro, el 5. Ahora portada y anual coinciden ya que aquí se recoge el «Annual #6» americano junto a «The Mighty Thor #242-266» y «Marvel Spotlight #30» (la aventura de los Tres Guerreros). «El Poderoso Thor #7» recoge una de esas etapas que quizá no suele citarse tanto como la de Walter Simonson o la fundacional de Stan Lee y Jack Kirby, pero que tiene muchísimo encanto y, sobre todo, una enorme capacidad para recordarnos por qué Thor llegó a convertirse en uno de los grandes pilares del Universo Marvel.
«El Poderoso Thor #7» supone el desembarco de Len Wein como principal guionista de la serie y, aunque el cómic arrastra todavía parte de las inercias de la etapa anterior, se nota rápidamente una intención clara de devolverle músculo a la colección. Wein entiende perfectamente qué funciona en Thor: el sentido de la escala, la mezcla entre ciencia ficción y mitología y esa sensación constante de que cualquier aventura puede acabar literalmente en el fin del universo. Y sí, aquí eso ocurre varias veces.
El arranque con los Torcedores del Tiempo (seres que viajan en el tiempo desde el siglo LXXX) es probablemente uno de los puntos más fuertes del tomo, con la primera aparición de estos y del El Servidor. La idea de unas entidades que viajan hacia atrás destruyendo épocas enteras mientras avanzan hacia el origen mismo de la existencia tiene ese aroma tan característico de la Marvel setentera: conceptos disparatados contados con absoluta convicción. Thor, los Tres Guerreros y Jane Foster terminan embarcados en un viaje temporal junto a Zarrko, el Hombre del Mañana, y la historia funciona precisamente porque nunca intenta ser «realista». Todo es enorme, exagerado y épico. El cómic abraza esa locura cósmica sin complejos y sale ganando.
Además, Len Wein consigue algo importante: dar bastante más presencia a Jane Foster. Durante muchos años el personaje había quedado reducido al típico rol de interés romántico en apuros, pero aquí empieza a tener un papel mucho más activo. La influencia de Sif sobre ella añade una dinámica bastante interesante y, por momentos, Jane deja de ser simplemente «la novia de Thor» para convertirse en alguien capaz de intervenir realmente en las historias. No es todavía una revolución total del personaje, evidentemente estamos hablando de cómics de mediados de los setenta, pero sí se percibe un intento de modernizarla y darle algo más de personalidad.
Otro de los grandes aciertos del tomo es cómo mezcla continuamente géneros y escenarios. En apenas unos números podemos pasar de viajes temporales al borde del fin de la existencia a revoluciones latinoamericanas manipuladas por villanos cósmicos, conspiraciones en Asgard o búsquedas espaciales imposibles. Hay un dinamismo muy propio de aquella época: el cómic nunca se detiene demasiado. Siempre está ocurriendo algo. A veces incluso demasiadas cosas.
Y eso tiene su lado bueno y su lado menos bueno. Porque si algo caracteriza a este Thor es su tendencia al exceso. Los diálogos son grandilocuentes hasta niveles delirantes, las explicaciones ocupan media página y los personajes reaccionan constantemente como si estuvieran representando una tragedia shakespeariana. Dependiendo del lector, eso puede resultar parte del encanto o convertirse en algo agotador. Pero sinceramente, entrar en un Marvel clásico y esperar contención narrativa sería un poco absurdo. Este material funciona precisamente porque es desmesurado.
En el apartado visual, John Buscema está inmenso. Puede que Jack Kirby fuese el arquitecto definitivo del universo asgardiano de Marvel, pero Buscema logró darle una majestuosidad distinta, más clásica y solemne. Sus figuras tienen un peso tremendo, los combates transmiten fuerza y Asgard luce constantemente como un lugar mitológico de verdad. Hay páginas donde Thor parece directamente una estatua griega lanzándose contra monstruos cósmicos. Y eso encaja perfectamente con el tono del cómic.
Además, las tintas de Joe Sinnott ayudan muchísimo a potenciar esa sensación de grandeza. Todo luce limpio, poderoso y espectacular. Incluso cuando las historias se vuelven especialmente extravagantes, el dibujo mantiene la épica intacta. John Buscema tenía una facilidad increíble para convertir cualquier escena en algo importante.
También resulta muy interesante ver los primeros trabajos de Walter Simonson en la colección. Todavía no es el Simonson desatado que años después redefiniría completamente al personaje, pero ya se intuyen detalles de su personalidad artística. Hay composiciones más agresivas, un mayor juego con las sombras y una narrativa que empieza a apartarse del clasicismo puro de Buscema. Para cualquier fan de Thor, estos números tienen un valor añadido enorme precisamente por eso: permiten ver el nacimiento de una futura leyenda del personaje.
El tomo además está repleto de secundarios y villanos clásicos de la serie, de esos que siempre mola ver. Aparecen Hela, Ulik, Mangog, el Señor del Fuego, el Hombre Absorbente, la Encantadora, Skurge o el mismísimo Destructor. A veces parece casi un desfile continuo de amenazas, pero lejos de saturar demasiado, ayuda a reforzar la sensación de que el universo de Thor era uno de los más ricos y peculiares de Marvel. Mientras otros héroes vivían historias urbanas o enfrentamientos más “terrenales”, aquí todo se mueve entre dioses, trolls, demonios, planetas imposibles y profecías cósmicas. Hay que recordar que estos cómics daban lo que valía su precio y no estaban pensados para recopilarse en tomos como hacen ahora.
Hay incluso espacio para historias más ligeras, como el episodio del Spotlight, por poner un ejemplo, centrado en los Tres Guerreros recorriendo Nueva York, que sirve como pequeño respiro entre tanta catástrofe universal. Y se agradece bastante, porque el volumen tiene una densidad considerable. Son más de quinientas páginas y el ritmo narrativo de los cómics setenteros exige una lectura distinta a la actual. Aquí cada número quiere darte la sensación de ser una aventura gigantesca.
Quizá lo más interesante de este «El Poderoso Thor #7» sea precisamente eso: representa una época donde Marvel todavía estaba descubriendo hasta dónde podía llevar a sus personajes sin ningún miedo al ridículo. Hay ideas imposibles, monstruos absurdos, ciencia ficción psicodélica y mitología nórdica mezcladas en una coctelera que, sorprendentemente, sigue funcionando décadas después. Puede que algunas partes hayan envejecido, claro, pero la sensación de aventura permanece intacta. Y eso mola.
«El Poderoso Thor #7«se presenta en el formato Marvel Gold («omnigold»), en tapa dura que también le funciona a Panini Cómics. Incluye dos textos al inicio, uno de Raimon Fonseca que contextualiza otros cómics, y una introdución de Len Wein. Además, en la parte final del tomo tenemos reproducidos unos cuantas páginas originales y bocetos de portada, de John Buscema y Walter Simonson en su mayoría. Gloria para nuestros ojos.
En definitiva, «El Poderoso Thor #7» ofrece una epopeya superheroica gigantesca donde Thor atraviesa el tiempo, combate dioses, salva universos y lanza su martillo contra cualquier cosa que se cruce en su camino. Y cuando un cómic clásico consigue transmitir todavía esa sensación de maravilla desatada, es difícil no dejarse llevar por él.
El Poderoso Thor #7
Autores: Sal Buscema, Steve Englehart, Walter Simonson, David A. Kraft, Tony DeZuñiga, John Buscema, Pablo Marcos, Len Wein, Roger Stern
Fecha de publicación: Febrero de 2026
Edición original: The Mighty Thor 242-266 y Annual 6 y Marvel Spotlight 30
ISBN: 9791370134839
Formato: 17x26cm. Cartoné. Color
Páginas: 552
Precio: 49,95 euros











Honestamente, yo también hubiese votado a la señora Polonia Castellanos como Gilipollas del año, pero de cada año, y sí,…