Enfrentado a menudo a invasiones intergalácticas y villanos todopoderosos, es fácil olvidar que Superman fue creado por Jerry Siegel y Joe Shuster como el campeón de los oprimidos. Superman Contra el Klan, de Gene Luen Yang y el dúo de artistas Gurihiru, recupera ese espíritu primigenio en una obra para todos los públicos más necesaria que nunca.

Superman contra el KlanFicha técnica:

  • Título: Superman contra el Klan
  • Edición original: Superman Smashes the Klan 1 a 3 USA
  • Fecha de edición: marzo de 2021
  • Guión: Gene Luen Yang
  • Dibujo: Gurihiru
  • Formato: Tapa blanda reducida con solapas, 240 páginas. Color.

El año es 1946. Roberta y Tommy Lee son dos adolescentes que acaban de mudarse de Chinatown al centro de Metrópolis, hogar del héroe más famoso del mundo: Superman. Tommy consigue hacer amigos muy rápido, pero Roberta echa de menos su hogar. Entonces, una noche, ¡la familia se despierta y ve que su casa ha sido rodeada por el Klan! Superman entra en acción, pero la exposición a una misteriosa roca verde le ha dejado muy débil. ¿Podrán ayudarle Roberta y Tommy en su lucha contra el Klan?

Inspirado en el serial radiofónico “El Clan de la Cruz Ardiente”, el autor superventas del New York Times Gen Luen Yang (American Born Chinese, Boxers and Saints, The Terrifics, New Super-Man) y el artista Gurihiru (Avatar: The Last Airbender, The Unstoppable Wasp) nos presentan su visión personal de cómo unos inmigrantes pueden encontrar su lugar en el mundo.

Enfrentado a menudo a invasiones intergalácticas y villanos todopoderosos, es fácil olvidar que Superman fue creado por Jerry Siegel y Joe Shuster como el campeón de los oprimidos. Superman Contra el Klan, de Gene Luen Yang y el dúo de artistas Gurihiru, recupera ese espíritu primigenio en una obra para todos los públicos más necesaria que nunca.

Lo voy a decir ya, sin paliativos: Superman Contra el Klan me parece uno de los tebeos del año. Adaptando un serial radiofónico de 1946, Yang presenta un relato ameno y divertido, pero a la vez incisivo sobre el racismo y el trato a los inmigrantes. Que sea una historia que los niños puedan leer no significa que edulcore el mensaje, totalmente extrapolable al mundo real quitando la fantasía propia de Superman.

Uno de los mayores aciertos del cómic es contar con dos puntos de vista a través de la historia. Por un lado, tenemos el de Roberta, una niña asiática que se acaba de mudar del barrio chino de Metrópolis a una zona residencial de clase alta. Su dinámica con su hermano y la forma en la que percibe y reacciona a la intolerancia que la rodea, tanto por los peligrosos villanos del Klan como en pequeñas actitudes del entorno que la rodea, resultan creíbles y componen un personaje enternecedor. Su búsqueda de la propia identidad resulta extrapolable no solo a la experiencia de los inmigrantes sino al paso a la adolescencia en general.

El segundo punto de vista es el de Superman, que debe hacer frente a su propia herencia como inmigrante alienígena. Es un trabajo difícil componer una metáfora de la inmigración con un personaje que es el prototipo físico americano y cuenta con superpoderes, pero el guionista sale airoso de la papeleta. Ahonda en los miedos de Clark humanizándolo de forma muy acertada a la vez que lo imbuye de su esencia más clásica. Como secundarios de lujo tenemos a Lois Lane en su papel de reportera defensora de la verdad y apoyo de Superman y a Jimmy Olsen, que ayudará a Roberta a integrarse en su nuevo vecindario.

Respecto al dibujo de las Gurihiru, con su toque característico retrotrae a los seriales clásicos de Superman con un estilo de dibujo animado. Es la elección perfecta para que a los niños les resulte atractivo visualmente la obra, además de dotar a los personajes de mucha expresividad facial al estilo del manga.

Superman contra el Klan es una obra inspiradora que trata el tema del racismo sin banalizarlo pero que también resulta entretenida y tiene un dibujo precioso. Una de esas obras que nos recuerda que Superman está ahí para todos nosotros y en especial para los más desfavorecidos. Al final incluye un texto de Gene Luen Yang que contextualiza la obra históricamente y narra sus propias raíces como hijo de inmigrantes chinos. Hidra ha editado esta novela gráfica destinada a convertirse en un clásico atemporal.