Por muchos años que pasen, Johnny Hazard sigue igual de joven y dinámico que siempre, aunque pinte canas. Solo hay que leer el tomo titulado “Cuatro ases y un comodín” que contiene las tiras de prensa diarias de 1970 a 1972, para comprobarlo.

Portada de Johnny hazardJohnny Hazard se interna en los años setenta con alguna que otra cana en su peinado ahora impecable, madurito interesante que no ha envejecido si su biografía hubiera ido al ritmo natural de las décadas. Frank Robbins sigue demostrando que es un fan absoluto del cine, y aquí lo vemos contar una historia de robo perfecto donde aparece un director llamado Roberto Ferrini, nos sumerge en el mundo de los dobles de escenas de acción (en este caso para la tele, aunque homenajeando el serial del cine mudo “Los peligros de Paulina”), y nos muestra a un motero vagabundo que recorre Europa basado en los rasgos de Peter Fonda en la película “Easy Rider”.
Frank Robbins no ha fallado en ninguna entrega de esta longeva serie, que nació en el año 1944 narrando las aventuras de un piloto joven en el marco de la Segunda Guerra Mundial. Han pasado muchos años y el fin de esta magnífica historieta está a la vuelta de la esquina, concretamente en 1977. Ahora Johnny es agente secreto de una organización llamada Wing y vive sus aventuras en cualquier lugar del mundo, siempre al borde del peligro.

Frank Robbins está al tanto de los acontecimientos acaecidos en Estados Unidos en los años setenta. Aunque en Johnny Hazard apenas asoman referencias políticas, sí que aparecen estereotipos asociados a esa época, con personajes muy reconocibles basados en otros reales, de fama internacional. El ejemplo más claro es el del oficio de Johnny Hazard como agente secreto al estilo de James Bond. Trabaja para la organización “Wing” bajo las órdenes de Mister Alfa. En muchas de estas historias, Hazard se adentra en todo tipo de misiones por iniciativa propia, echando mano de “Wing” si necesita ayuda de algún tipo.

El primer personaje reconocible en aparecer es el bailarín ruso Leonev en la aventura titulada “El salto enamorado“. Hazard ayudará a esta copia de Rudolf Nureyev a reunirse con su enamorada, que ha desertado recalando en Nueva York. En la vida real Nureyev dio cambio drástico a su estatus, en 1961, al pedir asilo político estando en el aeropuerto de París, para desertar de la Unión Soviética.

También tenemos un “gemelo” del enorme Orson Welles, que aquí aparece con el nombre italiano de Roberto Ferrini aunque su aspecto no crea duda. “¡Cuatro ases y un comodín!” es una de las mejores aventuras del tomo, llena de inventiva. Hazard se hace pasar por falsificador en una reunión de delincuentes que se proponen robar una valiosa pieza, el cáliz de Cellini, bajo las órdenes de un misterioso tipo. Que resulta ser un director de cine que desea rodar su obra maestra como si de una cámara oculta se tratase.

Peter Fonda, actor hijo del mítico Henry Fonda, protagonizó una de las películas que marcaron época: “Easy Rider” (“Buscando mi destino”, 1969). En este tomo, alguien muy parecido a él ayudará en un primer momento a Hazard y luego será el coprotagonista de su propia peripecia en la historia de título “Perdiendo mi destino“, que los avispados traductores de Dolmen Editorial han modificado partiendo del título de la versión cinematográfica. En inglés, “Uneasy rider“.

Por si fueran pocos los cameos, la nerviosa y sobreactuada Goldie Dawn hace las veces de Goldie Hawn, actriz que dio el salto de la tele al cine protagonizando una ristra de comedias de gran popularidad en los años setenta. “Todo lo que sube tiene que bajar” y “Trampa para un tramposo” forman el díptico de aventuras en las que Hazard debe investigar un refugio secreto para criminales buscados y huir de allí.

La fortaleza del miedo“, “Matrimonio a la carrera“, “La chica del avión“, “Muerte a la entrega“, “Doble de riesgo“, “Acuerdo letal” y “Hotel alga marina” componen el resto de historias que aparecieron en el formato de tiras de prensa durante los años 1970 a 1972 y que aparecen recopiladas en este libro. Dolmen Editorial nos las ofrece con una excelente calidad de reproducción, al igual que traducción en un libro en tapa dura de la colección Sin Fronteras.

Sin duda, “Johnny Hazard (1970-1972): Cuatro ases y un comodín” de Frank Robbins, que en esos años tuvo que compaginar con su trabajo en Marvel Comics, no ha perdido un ápice de interés y resulta un entretenimiento sobresaliente.

Johnny Hazard: Daily strips (1970-1972): Cuatro ases y un comodín
Autor: Frank Robbins
Fecha de publicación: Marzo de 2022
ISBN: 978-84-18898-71-6
Formato: Cartoné. Blanco y negro.
Páginas: 200
Precio: 31,90 euros