linea_separadora

Es evidente que uno de los mejores reclamos de la primera película de los «Transformers«, además de los robots transformables de la juguetera Hasbro, fueron las espectaculares curvas de una joven Megan Fox. La actriz tenía 21 años y apenas había hecho nada en el cine, tres breves papeles sin mucha importancia, hasta que Michael Bay la eligió para ser Mikaela Banes en «Transformers«, la película que la catapultaría a la fama pese a que su papel no era más que la ‘damisela en apuros‘ de la función, el interés romántico del protagonista, Shia LaBeouf. Pese a que su carrera no tuvo el éxito que muchos esperaban, quizás a causa de una polémica entrevista en la que criticó a Michael Bay, nos dejó algún trabajo destacable. Destacamos, por encima de todas ellas, «Jennifer’s Body«.

Pero «Jennifer’s Body» es mucho más que un escaparate para Megan Fox. Hoy se considera que la película de la directora Karyn Kusama, escrita, dirigida y protagonizada por mujeres, fue una avanzadilla de la oleada de conciencia feminista que llegaría algunos años después a Hollywood con el #MeToo. De hecho, para muchos, este psycho-thriller de terror sobrenatural políticamente incorrecto del año 2009 ya es una película de culto. Con un guión de la aclamada Diablo Cody, ganadora del Óscar al mejor guión original de 2007 por «Juno«, y protagonizada por Megan Fox, Amanda Seyfried, Johnny Simmons, Adam Brody, J.K. Simmons, Amy Sedaris, Juan Riedinger, Cynthia Stevenson, Kyle Gallner, Chris Pratt, Josh Emerson y Juno Rinaldi, entre otros, «Jennifer’s Body» nos contaba la historia de Jennifer Check, la chica más popular y sexy de un pequeño instituto norteamericano, en una zona rural de la América profunda, aparentemente tranquila. Pero tras un concierto que acaba en tragedia Jennifer será poseída por una fuerza demoníaca desconocida que la impulsará a asesinar a todos los chicos que intenten acercarse a ella. Su mejor amiga, la tímida Needy, tendrá que enfrentarse a ella y liberarla de la posesión.

«Jennifer’s Body» tiene un guion excelente, divertido y gamberro, que mezcla el terror y la comedia adolescente con acierto, y que nos habla de algunos asuntos que hoy en día, una década después, están sobre la mesa: la nueva feminidad, la toxicidad de las relaciones entre adolescentes o el abuso sexual. Todo lo que hoy genera horas de debate entre los expertos y los padres y madres que miran con incredulidad a sus hijos adolescentes, ya nos lo habían presentado Karyn Kusama y Diablo Cody en esta película. Lamentablemente, no terminó de funcionar en taquilla, pero el tiempo ha demostrado que el error no era de la película sino de la estrategia publicitaria que quiso vender «Jennifer’s Body» como algo que no era. Era una película de género para un público femenino y se vendió como un film de terror para adolescentes en la que los espectadores iban a disfrutar de las curvas de Megan Fox.

linea_separadora