Llegan con cuentagotas, pero agradezco tanto la publicación de libros de space opera que no puedo evitar devorarlas. En esta ocasión mi último placer me lo ha ofrecido “Horizonte lunar“, la primera novela de Felicidad Martínez publicada por Sportula. Una gozada.

 

https://www.via-news.es/images/stories/libros/sportula/horizontelunar.jpgHorizonte luna
Felicidad Martínez
Novela, ciencia ficción
Ilustración y diseño de cubierta: Felicidad Martínez
ISBN ebook: 9788415988298
Primera edición Febrero, 2014
365 páginas
Ebook 3,50 €
392 páginas
15×22 cms
Papel: 18,00 €

Mientras el universo conocido está sumido en la guerra, la nave Horizonte lunar se encuentra con algo inesperado que podría llevar la contienda a nuevos niveles destructivos e, incluso, acabar con buena parte de la civilización que conocen. Con una tripulación heterogénea, formada por representantes de distintas especies que en otras circunstancias habrían sido enemigas, la paz no es fácil de mantener a bordo de la nave.
Crow, la hosca comandante de la misión, deberá apañárselas para que la tensión no escale hacia un punto explosivo de ruptura… y mantenerse viva en el proceso, lo que quizá no sea posible en última instancia.

En su primera novela, Felicidad Martínez nos ofrece un space opera tenso e inquietante en el que las cosas tal vez no sean lo que parecen.

Hay ocasiones en las que maldigo a Isaac Asimov por engancharme al género de la space opera. En otras, sin embargo, maldigo a David Weber por engancharme a la space opera militar (y no sólo por Honor Harrington, su serie Starfire, de la que Devir publicó dos volúmenes, me encantó y aún lloro al ver que nadie recoge el testigo y se anima a publicar alguna de las sagas). Y, las menos, que se dan cuando tengo un nuevo libro de space opera entre mis manos. En esos momentos oy uno de los lectores más felices del mundo. Por eso aquellos amigos que conocen mi obsesión con este género de la ci-fi suelen recomendarme determinados libros. Eso hizo este sábado pasado mi amigo, y antiguo fenicio digo librero, Santiago cuando me invitó a darle una oportunidad a Felicidad Martínez y su Horizonte Lunar.

Curiosamente yo ya había adquirido el libro en su edición ebook (aparte de su delicioso catálogo adoro a Sportula por la política de publicar simultáneamente en papel y ebook y a unos precios, para el material digital, que obligan a caer en su tentación a poquito que el libro te llame la atención) pero no había tenido tiempo para ponerme a leerlo, fue la sugerencia de mi librero favorito (cuya web os recomiendo visitar) la que me convenció para dejar de lado mis lecturas actuales y embarcarme en el universo de la Horizonte Lunar, una nave de tecnología punta mantenida por una tripulación de valientes que explora el UD (Universo Desconocida) y es la vanguardia de la defensa de los mam’n, y otras razas, de su sector espacial frente a la raza de los gnöck. ¿Os suena? ¿Os recuerda a Star Trek? Ummm, no dudo que podría haber varias referencias a la franquicia… al igual que podría haberlas a StarGate y, como reconoce la autora, a Las Crónicas de Riddick (aunque éstas sean involuntarias), pero estamos ante un rico universo que lleva años funcionando en pequeñas novelas (ilocalizables, por desgracia, en su mayor parte) y que contiene, también, mucha originalidad.

Pero una nueva amenaza, muy relacionada con los gnöck, pondrá en peligro a todo el Universo Conocido, creando extraños aliados entre enemigos irreconciliables y desvelando, a su paso, multitud de secretos y traiciones. Una historia apasionante, adictiva y bien llevada que forma parte de un universo narrativo enorme y del que, por desgracia, tan sólo disponemos, por el momento, de este libro. Aunque, y por lo que cuenta Felicidad al final del libro, no tardará en ampliarse. De momento ya se ha sumado a mis sagas de space opera a seguir, con devoción, espero que Felicidad esté trabajando (duramente) en el siguiente libro.

Y, ahora, las pegas. Vamos a ver, esto es space opera… vale, sí, es un buen libro de space opera, pero me siento un pelín estafado (es un decir, me encanta el libro) porque ¡¡la autora me ha birlado el único combate espacial del libro!! ¡Quiero naves ardiendo en el espacio! (y me da igual que en realidad, bla bla bla, ¡naves explotando y ardiendo!). Dejando eso aparte hay que lamentar que haya alguna que otra errata en el texto y que no se haya publicado el material ya existente o, en su defecto, encadenado a la escritora a una mesa y un ordenador sin Internet (por aquello de no pedir ayuda) para que volviese a escribir diez de las quince novelas cortas que se perdieron… es una idea… jejeje.

Estructuralmente Martínez juega con nosotros al plantear tres actos (con tres interludios) y un epílogo. El final de cada acto es un tremendo cliffhanger cuyo desenlace no vemos hasta bien entrado el siguiente acto debido a que cada acto comienza meses después que el anterior, con todo el cliffhanger ya dejado atrás y con la tortura para el lector de saber “¿¡¡qué demonios ha pasado!!?” (ejem). Por si esto no fuera poco, y tras tres grandres actos, y un agridulce epílogo, se incluyen unos extras en los que descubrimos toda la historia que hay tras Horizonte Lunar y es ahí donde descubres que ¡existieron quince novelas cortas y se han perdido diez! O que hubo una colosal partida de rol, y de rol en vivo, centrada en este universo… No está bien poner los dientes largos al lector, eso está feo… INCISO: señorita Martínez… ¿me envía las cinco novelas cortas? 😉

Quiero aplaudir, una vez más, la labor editorial de Rodolfo Martínez al frente de Sportula, gracias a él disfrutamos de libros como Horizonte Lunar y, además, a un precio muy asequible en su formato digital. No es de extrañar que Sportula sea la editorial a la que más eBooks he comprado.

En conclusión, por supuesto que he disfrutado, y enormemente, con Horizonte Lunar. El único problema es que lo devoré en menos de 12 horas… ahora tengo mono… señorita Martínez… ¡siga escribiendo! Yo me comprometo a leer sus relatos cortos anteriores a cambio, ¿hay trato?.