Es mucho más divertido ser mala que ser buena, y no os creáis a quien os diga lo contrario. Una mala no tiene límites, o líneas rojas, ni necesita de escrúpulos, moral o ética para llevar adelante sus planes. Sabemos lo que es ser bueno, cumplir unas determinadas reglas, leyes y normas, y tenemos claro que la maldad, las transgresiones, son múltiples, muy variadas, más entretenidas. Como mucho una se puede llevar una reprimenda, un castigo, una paliza del Hombre Murciélago o una temporada entre rejas en las celdas del Asilo Arkham.

¡Las buenas de Gotham contra las malas de Gotham!
Una empresa turbia ha robado un compuesto químico nuevo y destructivo. Y a su vez, Catwoman se lo ha robado a ellos. Así pues, las mujeres de Gotham se entregan en cuerpo y alma a recuperar un vial que contiene un material confidencial.
Se trata de Harley Quinn, Catwoman, Hiedra Venenosa, Renee Montoya y Batgirl. Pero no trabajan todas juntas.
Es más bien una batalla campal a cinco bandas en que el compuesto pasa de las delincuentes a las heroínas. ¡Una patata caliente en la que hay mucho en juego!

Creada en el año 1992 por Paul Dini y Bruce Timm para la añorada serie de televisión de dibujos animados «Batman: The Animated Series«, Harley Quinn no tardó en dar el salto al universo de cómics de DC con una primera aparición en el número 12 de «The Batman Adventures» de septiembre de 1993, y consolidó su lugar con su asociación con Hiedra Venenosa y Catwoman, amigas y compañeras de piso en «Gotham City Sirens«, la excelente etapa del matrimonio compuesto por Jimmy Palmiotti y Amanda Conner al frente de la serie regular y, sobretodo, con el premiado one-shot «Amor Loco» que nos descubría sus orígenes, convirtiéndose con los años en uno de los personajes preferidos por todos los lectores. Su sentido del humor, menos macabro que el del Joker pero igual de imprevisible, sus gamberradas y su picardía, su divertidísimo arsenal de bufón y su potente activismo feminista sin peroratas aleccionadoras son sus señas de identidad.
Harleen Frances Quinzel ‘Harley Quinn’ es un claro ejemplo del cambio de rol de los personajes femeninos en los cómics de superhéroes, puesto que durante muchos años ocupaban posiciones secundarias y pasivas, meras comparsas de los fornidos héroes, princesas pendientes de ser rescatadas o simples intereses románticos del protagonista de turno. Ella era una prometedora psiquiatra del Asilo Arkham que cometió el grave error de enamorarse del Joker, ayudarle a fugarse y convertirse en su compinche pero, no nos equivoquemos, ella no era una acompañante sumisa, una cara bonita sin personalidad sometida al villano de la risa perpetua, sino que, con esa emblemática imagen inspirada en el Arlequín de la ‘Commedia dell’Arte‘ con un traje de rombos rojos y negros, con esa personalidad gamberra, incontrolable, arrolladora, salvaje, irreverente, burlona, anárquica, y terriblemente sexy, demostraba iniciativa, talento y la brillantez de un genio del crimen.

En las páginas del delicioso tomito de «Harley Quinn y las chicas de Gotham» («Harley Quinn and the Gotham Girls«) de poco más de ciento veinte páginas, que recopila la miniserie de cinco entregas del guionista Paul D. Storrie y los dibujantes Jennifer Graves y J. Bone, veremos como la revoltosa Harley vive su particular juego del gato y el ratón con otras muchas chicas empoderadas de Gotham City, las buenas y las malas. Todas ellas van tras un compuesto químico muy peligroso que va cambiando de manos con el paso de las páginas, y tanto Catwoman como Batgirl, Hiedra Venenosa, Harley Quinn o Renee Montoya se verán involucradas en esta historia repleta de sorpresas, giros inesperados, engaños y traiciones, y en la que nada sale según estaba previsto. Solo para empezar Catwoman cree estar robando un pesticida para una misteriosa empresa agroquímica pero pronto descubre que, en realidad, está trabajando para Hiedra Venenosa y Harley Quinn. Así, mientras la detective Renee Montoya investiga el robo y sigue el rastro de Catwoman, Hiedra y Harley, las dos villanas intentan convencer a Catwoman y Batgirl de que deben cooperar con ellas para evitar que el vial caiga en malas manos pero, en realidad, tienen sus propios planes para salirse con la suya.

«Harley Quinn y las chicas de Gotham» es una miniserie muy sencilla, pero es divertida y se lee de un tirón. Se ha publicado en el sello Kodomo de ECC Ediciones, dirigido a los más jóvenes de la casa, al público infantil y juvenil, con un formato más sencillo y económico. Merece la pena destacar el trabajo de los dibujantes Jennifer Graves y J. Bone, y aplaudir esas reminiscencias a Bruce Timm y el estilo ‘toon’ de la serie de dibujos animados «Batman: The Animated Series» en la que la revoltosa Quinn apareció por primera vez. Es un dibujo que le va como anillo al dedo, que permite que las figuras femeninas no estén sexualizadas y que el ‘slapstick‘, la onomatopeya y el dinamismo tengan un lugar privilegiado en las viñetas, con el mismo espíritu desenfadado y la estética retro de la obra de Paul Dini y Bruce Timm. Jennifer Graves tenía experiencia previa con las chicas del Universo DC («Gotham Girls» y «Bad Girls«) y el canadiense J. Bone es conocido sobretodo por sus colaboraciones con su compatriota Darwyn Cooke, y aquí demuestran que pueden formar un buen equipo.

En resumen, «Harley Quinn y las chicas de Gotham» es una obra muy recomendable para las jóvenes lectoras, y quizás no tanto para el resto. Sus protagonistas son chicas hermosas y letales, que no necesitan que ningún superhéroe venga al rescate para sacarlas del apuro. Son mujeres con planes e ideas propias, y usarán los medios que sean necesarios para llevarlos a cabo. Y sí, quizás Harleen Frances Quinzel está loca, chiflada como un cencerro, pero en DC Comics se esforzaron por remoldearla, darle una vida, una comunidad de fieles amigos y amigas, y por permitir que cruzara su camino con otras heroínas, y villanas, como Hiedra Venenosa o Power Girl. El resultado es que se ha convertido en uno de los personajes más emblemáticos de la editorial, y uno de los preferidos de la nueva generación de lectoras de cómics.

Harley Quinn y las chicas de Gotham
Guión: Paul D. Storrie
Dibujo: J. Bone y Jennifer Graves
Edición original: «Harley Quinn And The Gotham Girls» núms. 1 a 5
Fecha de publicación: Diciembre de 2021
ISBN: 978-84-19021-09-0
Formato: Rústica. Color.
Páginas: 128
Precio: 13,95 euros