Gótico. Un adjetivo que, en una de sus acepciones como equivalente a ‘siniestro’, sirve perfectamente para describir el universo que envuelve al Hombre Murciélago y que muchas veces se utiliza para cualificar a la ciudad de Gotham City donde a menudo transcurren las aventuras de Batman. Oscura, en noche perpétua, corrupta, sombría, alzándose amenazadora hacia los cielos, la ciudad de Gotham es una amalgama exagerada y sucia de arquitectura ecléctica donde viven y mueren hombres y mujeres, mientras el héroe enmascarado vigila desde las alturas.

batman_gotico_portadaMr. Whisper, el hombre sin sombra, fue brutalmente asesinado en Gotham City veinte años atrás, y aun así ha vuelto de un modo inexplicable. Con los bajos fondos de Gotham inmersos en el caso, el Caballero Oscuro se ve impelido a enfrentarse a Mr. Whispter tan solo para descubrir que ese asesino inmortal posee un vínculo aterrador con la infancia de Bruce Wayne.

Me gustaría recordar antes de empezar que el guionista escocés Grant Morrison no es un plato al gusto de todos los paladares. De hecho aquí mismo, en ViaNews, hay disparidad de opiniones sobre su extensa y ambiciosa etapa como guionista regular de los cómics de Batman pero yo, lector ocasional de las aventuras del Hombre Murciélago, debo reconocer que la mayoría de los títulos que han caído en mis manos me han seducido por las propuestas sorprendentes de Morrison, sus formas no convencionales de plantear las aventuras del Batman que, aunque no podría clasificarlas como geniales, por lo menos sí que coincidiremos en que se suelen salir de los senderos establecidos. Pero, claro, a mi ya me tenía convencido desde su incursión al universo atormentado del vigilante nocturno con el thriller psicológico «Batman. Asilo Arkham: Un lugar sensato en una tierra sensata» con Dave McKean, y por eso cualquier otro trabajo que lleve su nombre en la portada cuenta con mi predisposición positiva antes de empezar a leer. Dicho esto…

«Batman: Gótico» («Gothic«, y también conocido como «Gothic: A Romance«), publicado originalmente entre los números 6 y 10 de la serie regular «Legends of the Dark Knight» durante el año 1990, de abril a agosto, fue el primer arco argumental de Batman guionizado por Morrison tras haber dejado a medio mundo con la boca abierta y los ojos como platos con su obra maestra «Batman. Asilo Arkham» dibujada por Dave McKean, y la carta de presentación en formato mensual de un autor mayúsculo, quizás el guionista con más talento de su generación, que el paso del tiempo ha convertido en uno de los ejes sobre los que ha girado no solo el sello Vertigo, sino también todo DC Comics. De hecho, todo lo que es hoy el Caballero Oscuro lo es por lo que ha hecho de él Grant Morrison, en varias etapas diferentes a lo largo de los últimos veinte años. Es imposible entender el Batman del siglo XXI sin el nombre de Morrison al lado.

Es importante darse cuenta del momento en el que fue publicado «Batman: Gótico«. Era año 1990, y la primera incursión cinematográfica de Batman de la mano de Tim Burton había sido todo un éxito. El alter-ego enmascarado de Bruce Wayne, el hombre murciélago creado por Bob Kane y Bill Finger para la revista «Detective Comics«, emblema de DC Comics, era un icono de los cómics de superhéroes pero gracias a la película del maestro de Burbank, singular director de joyas tan valoradas como «Eduardo Manostijeras», «Mars Attacks!», «Bitelchús» o «Big Fish», consiguió dar el difícil paso del papel a la gran pantalla, que pocos han repetido con el mismo éxito. Y en el marco de ese interés los lectores volvieron a mostrar su interés por el Caballero Oscuro, al que las ventas no acompañaban, y la apuesta por Grant Morrison por parte de DC Comics fue un acierto que el tiempo se ha encargado de confirmar.

En «Batman: Gótico» el dúo artístico formado por Grant Morrison y el alemán Klaus Janson («75 años de Green Arrow», «Batman: Amor loco y otras historias», «Daredevil», «El regreso del Caballero Oscuro»), dibujante y reconocido entitador con el que yo, personalmente, nunca me he sentido cómodo aunque muchos elevan a la categoría de mito por su popular colaboración con Frank Miller, nos relata los intentos del Hombre Murciélago por evitar que un lunático sacrifique el alma de una ciudad y de sus habitantes. ¿Tiene alma una ciudad? Si fuese así, la de Gotham City seria negra como el hollín y podrida como un montón de heces. ¿Merece la pena salvar el alma de una urbe así? Bruce Wayne siempre ha pensado que sí, incluso cuando sus padres cayeron abatidos por los disparos de un delincuente, uno de tantos que deambulan por las calles de la ciudad del crimen y por eso ejerce cada noche como el vigilante de Gotham City. Ciudad corrupta y decadente, la maldad campa por sus calles con absoluto descontrol y solamente un héroe que esté dispuesto a cruzar la fina línea que separa el bien y el mal, la cordura y la locura, podrá salvar a la ciudad y los habitantes de ellos mismos. Y en esta ocasión, al encararse a un macabro asesino en serie con profundas raíces hundidas en su pasado, Batman tendrá que enfrentarse a los peores temores de su infancia, pesadillas recurrentes sobre su padre y un internado donde residió durante su infancia, y a un mal más antiguo que la misma ciudad a la que ha jurado proteger. A lo largo de cinco actos (El hombre sin sombra, El buque de la muerte, La monja en llamas, El relato del verdugo y Walpugisnacht) Batman vivirá una aventura repleta de horror gótico, sueños y pesadillas, fantasmas y espectros, niños asesinados, arquitectura ocultista, trampas macabras, un hombre maldito que pacta la inmortalidad con el diablo como si fuese Fausto,… Frente al Caballero Oscuro estará Mr. Whisper, un muerto que regresa de la tumba para vengarse de aquellos que le traicionaron veinte años atrás, y que persigue a los señores del crimen más destacados de Gotham City para acabar con ellos, de uno en uno.

En conclusión, es un hecho compartido por los lectores y seguidores habituales de Batman que el paso de Grant Morrison por la serie regular del Hombre Murciélago, las dos etapas del escocés como guionista de los cómics de Batman, fue un soplo de aire fresco para el personaje, que renovó y rejuveneció a un héroe que necesitaba un cambio de rumbo. «Batman: Gótico» es un ejercicio interesante, quizás uno de los arcos argumentales más destacados de la primera etapa de Grant Morrison como guionista regular del Hombre Murciélago, con elementos sobrenaturales que recuerdan a la etapa de Dennis O’Neil y Neal Adams. Todo un clásico, recuperado en esta ocasión por ECC Ediciones en un único volumen dentro de su imprescindible línea «Grandes autores de Batman» con una edición que incluye varios extras inéditos, trece páginas que bajo el título de «Danza Macabra» nos ofrece el esbozo del argumento original de Morrison, un boceto de la trampa mortal de Mr. Whisper al más puro estilo de las películas de Roger Corman, páginas a lápiz procedentes del archivo personal de Klaus Janson, las acuarelas originales para las portadas coloreadas,… Indispensable quizás no, pero interesante.

Grandes Autores de Batman: Grant Morrison. Gótico.
Guión: Grant Morrison
Dibujo: Klaus Janson
Fecha de publicación: Mayo de 2016
Edición original: «Legends of the Dark Knight» núms. 6 a 10
ISBN: 978-84-16711-22-2
Formato: Cartoné. Color
Páginas: 144
Precio: 15,95 euros