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Durante unas semanas del año 2020 que se hicieron eternas, la población de nuestro país estuvo encerrada en sus casas. El 14 de marzo de 2020 el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, anunció en un comunicado institucional el estado de alarma como medida excepcional para la contención de los contagios y el 28 de marzo estableció una cuarentena, obligando a todos los trabajadores de servicios no esenciales a permanecer en sus casas. El encierro decretado causó estragos psicológicos en las familias más vulnerables, en aquellos que vivían en pisos minúsculos, hacinadas en zulos, con mala ventilación o sin luz natural, en ocasiones sin salida al exterior o incluso sin ventanas. Los vídeos de los famosos desde sus mansiones con jardín y piscina animando a la población a permanecer encerrados resultaron cuando menos ofensivos a ojos de muchas familias. El encierro para muchos fue un infierno.

Dirigida por Jeffrey Bloom e interpretada por Victoria Tennant, Kristy Swanson, Louise Fletcher, Lindsay Parker y Jeb S. Adams, «Flores en el ático» («Flowers in the attic«) es una película del año 1987 que nos contaba una historia digna de una tv-movie alemana de sobremesa o de una película de terror: Corrine y sus cuatro hijos se trasladan a vivir a la decrépita mansión de sus padres en Foxworth Hall tras quedarse viuda y cargada de deudas. La relación familiar es tensa y tormentosa. En su juventud, Corinne se había enamorado de un hombre que no contaba con el beneplácito de sus padres, y a pesar de ello, no dudó en huir y casarse con él, siendo desheredada. Para no perder el testamento, ya que nunca dijo a su padre que había tenido descendencia, Corrine tiene que mantener a sus hijos en secreto, escondidos en el ático de la mansión, condenados a la soledad. Un largo y trágico encierro para Catherine, Chris y los gemelos Cory y Carrie que durará tres años y tres meses.

Basada en la novela homónima de la escritora norteamericana V. C. Andrews (1923-1986) publicada en 1979, y primer libro de la saga Dollanganger (al cual le siguen los títulos «Pétalos al viento», «Si hubiera espinas», «Semillas del ayer» y «Jardín sombrío»), «Flores en el ático» es mucho más que una película sobre el encierro de cuatro niños. De hecho es una historia aterradora, que adapta fielmente el texto de V. C. Andrews que conmocionó a toda una generación. «Horrible y fabuloso«, dijo la editora Ann Patty tras leer el manuscrito de la novela.

El papel de la abuela es terrorífico, pero es el papel de la madre el que es realmente terrible, pues con el paso del tiempo pierde interés en sus propios hijos hasta el punto de abandonarlos dejándolos al cuidado de la perversa abuela, que los somete a abusos físicos y emocionales, y al final se descubre que estaba incluso dispuesta a asesinarlos para conseguir la herencia, casarse de nuevo y empezar una nueva vida sin ellos. Como si nunca hubieran existido.

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