La colección Sin Fronteras de Dolmen Editorial publica el segundo tomo dedicado al personaje de Flash Gordon firmado por Dan Barry, el cuarto libro recopilando las tiras diarias, que fue precedido por siete más con las dominicales. ¡Un lío de números!

Flash Gordon 1935-1955 Dan Barry: En la reinvención de Flash Gordon en las tiras diarias de los años cincuenta, nuestro héroe es decididamente un personaje falible, simpático, humano. Muestra un acusado sentido del honor y del deber, pero sonríe.
Flash falla, se duele, lo hieren. Se equivoca. Se mete en mil berenjenales y en ocasiones dispersas son otros quienes tienen que sacarle las castañas del fuego.
Dan Barry aporta ahora a sus historias el elemento casual. Como Flash Gordon no es un justiciero sensu stricto, es el azar el que le sale al paso, bien en forma de huracán tropical que lo llevará a descubrir el emplazamiento de la Atlántida, la fuerza mágica de Circea que lo arranca del planeta, o los efectos del mar de llamas que le dan superfuerza y lo aíslan del mundo.

Dolmen Editorial reedita este maravilloso trabajo que ya vio la luz anteriormente en diferentes formatos y en varias editoriales, siendo la más cercana en el tiempo la edición de Panini Cómics. La reproducción de las tiras en este libro es impecable y el éxito está asegurado, como ya pasó con el anterior, «La prisión del espacio» y que según se cuenta, se agotó en breve tiempo.
«El hombre sin planeta«, título del actual, recupera las tiras de los años 1953 a 1955 e incluye la docta introducción del coordinador Rafael Marín y unos bonitos pin-ups que representan a Flash Gordon y Dale visto por autores de la talla de Al Williamson, Dave Cockrum, Barry Windsor-Smith, Frank Frazetta, Bruce Timm, Tom Yeates y Stanley Pitt. Toda una pléyade de grandes ilustradores. Además, una página nos descubre todas las personas implicadas en estas tiras y que por razones coyunturales no aparecieron acreditadas en su época, práctica habitual.
Esta recopilación incluye siete aventuras contadas a la clásica manera de presentación, nudo y desenlace, con una narración secuencial prístina, para que el lector no pierda el hilo en ningún momento. Además, en la parte gráfica, Dan Barry (y ayudantes) se salen. Es un dibujo de corte clásico y espectacular. Muchos autores adoptarían este trazo en años venideros, como por John Romita o Gil Kane. Este estilo de dibujo académico no es flor de un día, lleva muchas horas de trabajo adoptarlo y gracias al esfuerzo de autores como Dan Barry que crearon escuela, pudimos disfrutarlo en comics books de la Edad de Plata.
En cuanto a las aventuras de Flash Gordon y cía, la cosa comienza de la manera más normal posible, con el protagonista yendo de pesca con su prometida Dale y el científico Zarkov. La tranquilidad pronto se le acaba, ya que una tormenta les pilla desprevenidos y tienen que refugiarse en una extraña esfera que los arrastrará hasta la Atlántida, uno de los sitios más visitados de la literatura fantástica. Se trata de una isla mítica descrita en textos clásicos, y que aquí estará habitada por un pueblo subyugado por el tirano Moachim, personaje movido por la codicia, por lo que Flash no tardará en unirse a la resistencia para derrocarlo. En las últimas páginas de esta historia vemos un cambio de entintador que hace resentirse ligeramente el dibujo.
Las siguientes dos historias homenajean a Superman dándole la vuelta a los poderes que este posee. Flash adopta la capacidad de vuelo y también lo hace Dale, como podemos observar en la viñeta que sirve de portada a la edición de Dolmen Editorial. Pero este vuelo tiene truco ya que es una pérfida y enamoradiza sirena espacial quien provoca todo esto. Todo el libro está plagado con toques de humor que humanizan al elenco de personajes, algo de lo que adolecía con autores precedentes.
Al regresar de esta aventura, Flash se da cuenta de que posee fuerza extraordinaria. Al contrario que el superhombre de DC Comics, semejante poder es perjudicial para los habitantes de la tierra, por lo que decide autoexiliarse. Dale irá tras él, incapaz de aceptar su pérdida.
De aquí al final del libro, Flash Gordon atraviesa varias veces el espacio y visita mundos fantásticos como quien va a comprar el pan a la esquina. Se enfrenta a un villano, el duque Tazzid, que recuerda en lo físico al malvado Ming. Regresa la troupe de chicos del espacio para un viaje fuera de nuestro planeta que les llevará de regreso a Zorania (ya visitada en el tomo anterior) y a descubrir el secreto del Vulke, en una historia que demuestra que Flash es animalista.
La aventura que cierra el libro, titulada Tympani, es una revisitación del mito del flautista de Hamelín y el fantasma de la ópera, con un resentido músico como rival de nuestro héroe.
Ni qué decir tiene que el Flash Gordon de Dan Barry (y ayudantes) es una obra maestra recomendable para todo el mundo. Un tesoro de las tiras sindicadas.

Flash Gordon (1953-1955): El hombre sin planeta.
Autor: Dan Barry
Fecha de publicación: Mayo de 2020
ISBN: 978-84-17956-58-5
Formato: 27x19cm. Tapa dura. Blanco y negro.
Páginas: 196
Precio: 31,90 euros

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