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El popular cuento de la Caperucita Roja y el Lobo Feroz, con numerosas variaciones, se ha difundido oralmente por toda Europa desde hace cientos de años (la versión escrita más antigua con alguna referencia a la niña de la capucha roja es del año 1023). Charles Perrault la incluyó en un volumen de cuentos para niños en el año 1697 y más tarde también lo hicieron los hermanos Grimm, en su colección de cuentos de 1812. La versión de Perrault es la más despiadada y brutal, incluso con toques picantes. La de los Grimm se suavizó y se hizo ‘apta para todos los públicos’. Y el director Neil Jordan la recuperó, a su manera, para la película «En compañía de lobos» («The company of wolves«).

Premiada como mejor película en el Festival de Sitges de 1984, el director irlandés Neil Jordan (con una irregular carrera que mezcla auténticas obras maestras como «Entrevista con el vampiro» y «Juego de lágrimas» con películas irrelevantes y olvidables) nos contó su siniestra y onírica versión del popular cuento infantil con una película que, en realidad, está basada en varios relatos de la novela «La cámara sangrienta» de Angela Carter, co-autora del guion con Neil Jordan, que trataban sobre hombres-lobo que, a su vez, estaban inspirados en el cuento de la Caperucita Roja.

Protagonizada por Sarah Patterson, David Warner, Graham Crowden, Stephen Rea, Terence Stamp y la entrañable Angela Lansbury, entre otros, «En compañía de lobos» nos cuenta la historia de la joven e inocente Rosaleen, que sueña que una manada de lobos asesina a su hermana mayor. ¿Es todo un sueño? ¿Es un sueño dentro de otro sueño? ¿O todo es real? Tras el funeral prepara junto a su madre una cesta de comida para llevarle a su abuela a la cabaña del bosque, que le teje una capucha roja y le advierte sobre los hombres-lobo. De vuelta a casa, la joven conocerá a un joven cazador cuyas singulares cejas son el aviso de que, en realidad, es una de aquellas terribles criaturas que deambulan por los senderos más apartados del bosque y que, por la noche, se convierten en terribles lobos asesinos. Sí, Caperucita Roja se encuentra con el Lobo Feroz pero más terrorífica y cargada de una sexualidad implícita que ni Perrault ni los Grimm habían explorado como es la de una niña que comienza a ser mujer.

«En compañía de lobos» es una de las mejores películas que se han hecho sobre el mito del hombre-lobo, que otorgó reconocimiento internacional a su director. Por su parte, los efectos especiales no contaban con el talento de Rick Baker, y aunque vistosos resultan más artesanales que los de «Un hombre lobo americano en Londres«, pero sirven perfectamente para contarnos la historia que Neil Jordan nos quiere explicar y también salieron de Sitges con un premio bajo el brazo.

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