El pasado mes de abril Aleta Ediciones y Evolution Cómics nos sorprendieron con la publicación de «Año 1000: La Sangre. La leyenda de los Infantes de Lara«, la adaptación al mundo del tebeo del cantar de Los siete infantes de Lara (o de Salas), una popular leyenda castellana del siglo XIII escrito por Manolo Matji y dibujado por Sergio Córdoba.

Año 1000: La Sangre. La leyenda de los Infantes de Lara
Guión: Sergio Córdoba, Manolo Matji
Dibujo: Sergio Córdoba
Tinta: Sergio Córdoba
Color: Blanco y negro
Formato: Libro cartoné, 168 págs. a color.
20€

El Cantar de los Siete Infantes de Lara cuenta una historia de ofensa, traición y venganza, de enfrentamiento fratricida, ambientada en tiempos del esplendor islámico en la península. El guionista de cine Manolo Matji y el dibujante Sergio Córdoba reviven con Año 1000: La Sangre la que podría ser la piedra fundacional de la literatura castellana. «Una historia frenética, cruel y apasionante de moros y cristianos, reyes, condes, guerreros y eclesiásticos. Y mujeres de alto voltaje.» José Luis Cuerda

No recuerdo si fue en la EGB o en el Instituto, pero recuerdo que mis profesores nos contaron la historia de la leyenda de Los siete infantes de Lara en un par de ocasiones, la historia del asesinato de los 7 hijos de un noble navarro y de la venganza que se cobró al final. Es una historia de esas que impactan en la mente de un niño/adolescente y que, quizás por eso, nunca desapareció de mi cabeza. Por eso cuando Aleta/Evolution anunciaron la publicación de Año 1000: La Sangre. La leyenda de los Infantes de Lara no pude sino imaginar una épica adaptación de la leyenda que guardaba en mi memoria.

Antes de comenzar a hablar de las interioridades de Año 1000: La Sangre. La leyenda de los Infantes de Lara os invitaría a que echaseis un vistazo en la Wikipedia donde podréis comprobar que, en efecto, se trata de una leyenda con vistos históricos y una poderosa raigambre en la cultura popular, no es de extrañar que su guionista, Manolo Matji, haya luchado durante años para ver publicada, o filmada, su historia. La Leyenda de los infantes de Lara ha cuajado en el colectivo español y se ha mantenido viva durante siglos, tantos que dudamos sobre detalles tan poco importantes como, por ejemplo, la procedencia de los infantes. Pero hablemos ya de esta preciosa edición.

Asistimos al nacimiento de los siete infantes de Lara, ocho en realidad, al inicio de Año 1000: La Sangre. La leyenda de los Infantes de Lara, viendo cómo Sancha da a luz a ocho vástagos mientras el noble Gonzalo, el padre, anda atacando y colgando a tropas moras. Ruy, hermano de Sancha, es el encargado de ocultar el cadáver del octavo infante, que no sobrevivió al parto, y de robar una moneda al difunto, moneda que luego cobrará una importancia vital. Años después comienza la espiral de violencia, celos y traición que desencadenará en el asesinato de los 7 infantes y en la venganza de Gonzalo.

En el propio tebeo Año 1000: La Sangre. La leyenda de los Infantes de Lara tenemos un texto de en el que nos explica las peripecias que a lo largo de más de quince años sufrió el autor para poder sacar adelante este proyecto y que ha contado, finalmente, con Sergio Córdoba para darle vida y entidad a la historia, para que nos familiaricemos con Ruy, Sancha, Gonzalo y Lambra, los cuatro ejes sobre los que pivota la historia aunque también tengamos al rey moro Almanzor desarrollando un papel piroritario. Así, historia y dibujo, se entrelazan de forma que uno llega donde no llega el otro para producir cierto desasosiego en el lector por el destino que sufrirán los personajes toda vez que se inicia este ciclo de violencia y de venganza y honor.

Hay que destacar, y mucho, el trabajo de Sergio Córdoba en el dibujo de Año 1000, y es que no sólo resulta realmente expresivo, sino que además nos ofrece una composición de página que, en ocasiones, tiene mucho más de cine que de tebeo, con primeros planos que dan protagonismo a los sentimientos de cada uno de los actores de este drama, o bien de ofrecernos planos lejanos del destino de determinados personajes no exentos de drama ni emoción.

Aleta Ediciones y Evolution Cómics han apostado por ofrecer una bella historia en un formato realmente atractivo con tela roja en el lomo que contrasta con el resto de la portada y los tonos rojos de la misma. El papel es de buena calidad y se remata la edición con un par de textos, material extra y un marcapáginas de tela de los de antaño. Una preciosidad.

En definitiva, Año 1000: La Sangre. La leyenda de los Infantes de Lara es una gran historia que, por fin, cuenta con una gran adaptación que ayudará a difundir cultura e historia, eso de lo que tanto andamos sobrados en España y que tanta hace falta que recordemos, antes de admirar otras culturas e historias, que también deberíamos estudiar, claro.