Casablanca, Madrid, ParisDesde siempre se ha dicho que el fútbol es un deporte que levanta pasiones, que puede sacar lo más bonito, y lo más feo, de la gente. Que tu equipo gane el fin de semana es algo que te puede alegrar el fin de semana, o dejarte de mal humor para encarar el inicio de la semana, pero es algo muy difícil de plasmar en otros medios que no sean los audiovisuales, cuesta mucho llegar a acercarse a las emociones que este deporte despierta. Casablanca Madrid París, la obra de Óscar Sanz, no sólo lo consigue sino que dudo que cualquier documental lograse emocionarme tanto como lo ha hecho la lectura de este tebeo.

Un poco de historia

Corría el año 1995, concretamente el 10 de mayo, y el Real Zaragoza se enfrentaba al Arsenal, vigente campeón, en la final de la Recopa, un título que Andoni Cedrún había prometido a los zaragocistas desde el balcón del Ayuntamiento de Zaragoza durante la celebración de la Copa de S.M. el Rey. Casi un año después esa promesa se cumplió, con un gol épico que perdura en la memoria de los aficionados zaragocistas, y también en la de los no zaragocistas, por aquella parábola perfecta que dibujó Nayim para desnivelar la prórroga en, literalmente, el último minuto del partido. Un golazo que hizo Campeón al técnico Víctor Fernández, al Real Zaragoza y a toda una ciudad, y una Comunidad, volcada con su equipo.

Casablanca Madrid Zaragoza

Hace 2 años Óscar Sanz y Daniel Viñuales, editor de GP Ediciones, comenzaron a trabajar en la publicación de un tebeo que homenajease la conquista de la Recopa de Europa y sus 25 años, idea de Daniel que Óscar ha desarrollado con mucho mimo. Desde mañana, ese tebeo, Casablanca Madrid París, estará a la venta (aunque ya podéis comprarlo en la web de la editorial, e incluso en la del Real Zaragoza y sé de buena tinta que está tarde comenzaban los primeros envíos a los domicilios de los compradores más impacientes) y todos los aficionados zaragocistas, o aficionados al fútbol, podrán disfrutar las mismas emociones que hoy me han desbordado: emoción, expectación y unas lágrimas traicioneras que han brotado en las magníficas últimas páginas, acompañando a ese balón de Nayim hasta su destino en las redes de la portería del Arsenal, aquella que ocupaban los seguidores zaragocistas, en notoria minoría frente a las de los gunners.

Pero hablemos de Casablanca Madrid Zaragoza que repasa la trayectoria deportiva de Víctor Fernández desde que fuera nombrado segundo entrenador del Real Zaragoza hasta la consecución de su mayor logro deportivo: la Recopa de Europa. Desde que entrenaba al modesto Casablanca hasta los éxitos deportivos conseguidos el 10 de mayo de 1995.

Preview de «Casablanca, Madrid, París», la conquista de la Recopa del Real Zaragoza

Óscar Sanz comienza narrando la final del Parque de los Príncipes, pero va intercalando diferentes flashbacks en los que nos explica todo lo que vivió Víctor Fernández, y el propio Real Zaragoza, hasta llegar a tocar el Cielo en aquella noche mágica que, aún hoy, emociona recordar.

Lo cierto es que el trabajo de Óscar Sanz ha contado con la colaboración del propio Víctor Fernández y del periodista Chesus Santamaría que han ayudado a dotar de contenido, de MUCHO contenido, a Casablanca Madrid París, y que nos muestra una grandísima cantidad de anécdotas y detalles que los aficionados zaragocistas encontrarán muy interesantes.

Pero si el trabajo en el guión ha sido bestial no lo es menos el despliegue de recursos narrativos que utiliza Óscar Sanz en Casablanca Madrid Paris no es menos sorprendente, desde la composición de las páginas y las viñetas a la expresividad de sus personajes, desde la emotividad y el drama que lograr plasmar hasta la genialidad con la que retrata a jugadores, cuerpo técnico y personalidades de la época o ese gran Alfonso Solans, el abuelo, que nos emociona en cada aparición, además del uso de las perspectivas y de la propia acción del fútbol con unas perspectivas imposibles que recuerda a las cámaras panorámicas o a la propia serie de anime de Oliver y Benji. No, no es nada sencillo haber conseguido lo que Óscar ha conseguido.

En cuanto a la edición, lo cierto es que GP Ediciones lo ha dado TODO para hacer de Casablanca Madrid París un tebeo especial: cartoné, papel de calidad, un tebeo panorámico de gran tamaño (30,5×21,5) y un ajustadísimo precio de tan sólo 18 euros. Poco para lo que ofrece. Es el regalo perfecto para un zaragocista.

Acabo ya la reseña porque podría pasar horas hablando de lo que me ha hecho sentir Casablanca Madrid París y, sinceramente, quiero empezar a releerlo cuanto antes.