La cuarta parte de «La casa de papel» que corresponde a los capítulos del 9 al 16 de la segunda temporada o segundo arco argumental (vaya lío, ya podían haber resuelto el tema hablando simplemente de «temporadas») da más protagonismo sobretodo a Nairobi, Gandía y Alicia Sierra y mantiene las principales señas de identidad de la serie, pero sobretodo se las ingenia para conseguir que el interés del espectador no decaiga prácticamente en ningún momento. Podríamos decir que es una de las series más «trepidantes» que hayamos visto nunca, porque no te da ni un segundo de respiro y por ello mismo te invita a seguir viendo sin parar (al estar entera en Netflix muchos optan por darse un atracón y vérsela casi de tirón). En mi opinión mejora un poquito la tanda anterior de episodios y baja un poco el listón respecto a la primera temporada, pero debo reconocer que he vuelto a disfrutar viéndola. En cualquier caso, pensadlo, todo está enfocado a atraer al espectador: relato en off, sorpresas de todo tipo incluso cambiando el tiempo narrativo, frases y escenas siempre rimbombantes, mucha acción, una banda sonora epatante, los malos son muy buenos y los buenos muy malos…..tramposilla es un rato, pero oye, que cumple a las mil maravillas lo que pretende que es ante todo entretener. No le saquemos punta a algo que nos entretiene tanto.