¡Vuelve el Capi en su propia colección! Panini Cómics recopila en formato contenedor los tres primeros números del nuevo volumen americano, el décimocuarto, del primer vengador en «Capitán América #1: Nuestras guerras secretas«, un reinicio algo extraño en una historia repleta de intriga donde se nos presenta otro supersoldado, y van…
El comienzo de una nueva era para el Centinela de la Libertad. Steve Rogers despierta en una realidad en que se lucha desde las sombras y los villanos no son fáciles de identificar. Un dictador llamado Victor Von Muerte ha tomado el pequeño país de Latveria. ¿Cuál será la respuesta del Capitán América? Chip Zdarsky y Valerio Schiti retroceden hasta el momento en que el Capi se convirtió en un hombre fuera del tiempo, para narrarte su primer encuentro, nunca antes contado, con el Doctor Muerte.
La sombra del Capi de Ed Brubaker es alargada, todo un referente para aquellos que se atreven a tomar las riendas de esta colección clásica. En este nuevo volumen de Capitán América, el equipo creativo formado por Chip Zdarsky y Valerio Schiti lo mira muy de reojo y a la vez se propone actualizar ese símbolo a golpe de trauma contemporáneo. La intención es clara desde la primera página: esto no va solo de puñetazos, va de revisar qué significa llevar la bandera en el pecho en pleno siglo XXI.
El arranque tiene fuerza, eso es así. La historia introduce a David Colton, un adolescente que presencia el 11-S y decide que su destino es alistarse para «hacer lo que hay que hacer«. En paralelo, Steve Rogers despierta en un mundo que ya no reconoce del todo. La estructura alterna pasado y presente, congelación y despertar, idealismo clásico y furia moderna. Sobre el papel, la idea funciona: contraponer al Capitán América de la Segunda Guerra Mundial con un soldado moldeado por las guerras de Irak y Afganistán es una premisa cargada de posibilidades. Otra cosa es que fuera necesario todo este embrollo.
El problema es que la serie no siempre confía en la inteligencia del lector. Chip Zdarsky opta por subrayar el discurso en lugar de insinuarlo. La comparación entre el idealismo casi ingenuo de Steve y el resentimiento que impulsa a Colton está trazada con rotulador grueso. Donde antes había una épica casi pulp —ese héroe que golpeaba a Hitler en portada— ahora hay diálogos que remarcan una y otra vez que Estados Unidos ya no es lo que era. No es una lectura especialmente sutil, y eso le resta fuerza a un planteamiento que pedía más ambigüedad.
Visualmente, eso sí, el cómic es otra historia. Valerio Schiti ofrece páginas sólidas, con un Steve Rogers imponente pero humano, y una narrativa clara incluso en las escenas más estáticas. El color, frío y contenido en el presente, más apagado en los flashbacks, ayuda a marcar las diferencias temporales sin necesidad de carteles gigantes. Hay viñetas especialmente logradas en los momentos más crudos del pasado de Colton, donde la mirada lo dice todo y la violencia resulta incómoda, casi áspera. En lo gráfico, la serie transmite más matices de los que el guion a veces permite.
También llama la atención la decisión de reducir la acción al mínimo. Para un título superheroico, hay sorprendentemente pocos combates. Cuando aparecen, cumplen sin deslumbrar, casi como un recordatorio contractual de que estamos leyendo un cómic de Marvel. La apuesta por la introspección es valiente, pero no siempre está acompañada de diálogos lo bastante afilados como para sostener capítulos enteros.
Otro elemento interesante es el papel del entorno geopolítico. La intervención militar en Latveria o las conversaciones sobre libertad frente a seguridad intentan conectar con debates muy actuales. ¿Era necesaria esta confrontación con el Doctor Muerte en un momento del pasado cuando tenemos al villano hasta en la sopa en la actualidad? ¿Lo de descongelar al Capi después del 11-S es buena idea, me pregunto? Sí, ya sé lo del tiempo deslizante de Marvel, pero aquí el deslizamiento es exagerado. Para los que amamos el material clásico, este nuevo relato no nos entra. Todo por traer nuevos lectores, supongo.
Tras años de Capi en grapas, ahora «Capitán América #1: Nuestras guerras secretas» viene en el formato contenedor de tapa blanda que tan bien le funciona a Panini Cómics. Tendremos ración cada tres meses. El Spot on y las portadas variantes completan este primer número que se vende con oferta especial: 6,50 euros en lugar de los 8,95 habituales. Bienvenida sea.
En conjunto, este primer arco «Capitán América #1: Nuestras guerras secretas» es un cómic correcto, con momentos potentes y un apartado artístico notable, pero que no termina de rematar su ambición. Tiene ideas, tiene intención y tiene un protagonista que siempre invita a la reflexión. Lo que le falta es confianza para dejar que esas ideas respiren sin necesidad de explicarlas tanto. No es un desastre ni mucho menos, pero tampoco el golpe en la mesa que prometía. Para lectores interesados en ver cómo el Centinela de la Libertad se enfrenta al espejo del siglo XXI, puede resultar estimulante. Para quienes busquen épica vibrante o una reinvención realmente incisiva, quizá se quede un poco corto.
Capitán América #1: Nuestras guerras secretas
Autores: Chip Zdarsky y Valerio Schiti
Fecha de publicación: Enero de 2026
Edición original: Captain America 1-3
ISBN: 977293851900800018
Formato: 17x26cm. Comic-Book con lomo. Color
Páginas: 80
Precio: 6,50 euros











Me alegro que te haya gustado. A mí menos que cualquiera de las que he citado, pero no está mal