Dolmen Editorial sigue publicando la etapa de Dan Barry de este icono de la ciencia ficción en “Flash Gordon (1962-1964): Nueve tumbas en Marte“, puro entretenimiento de evasión con una patina de realismo en la manera de enfocar las historias del escritor Harry Harrison.

Flash Gordon 1962-1964: Nueve tumbas en MarteLa humanidad está colonizando el sistema solar, se ha enfrentado en una guerra galáctica con los terribles y expansionistas skorpi, pesca con delfines en Venus y se enfrenta a la climatología adversa de Marte, viaja en el tiempo y sufre la invasión de unos seres mecánicos desde la dimensión X, lo que salpica las historias es una pátina de realismo: la especulación sobre la anti-materia, el choque de un meteorito que puede destruir la Tierra, los problemas económicos y alimenticios que puede conllevar la colonización de otro planeta, e incluso la aparición de una Patrulla del Tiempo para evitar desaguisados y mundos paralelos Harry Harrison y Dan Barry toman de la ciencia ficción escrita lo que nunca se había visto en la ciencia ficción dibujada y sin saberlo influirían tanto en la ciencia ficción dibujada como en la ciencia ficción escrita de décadas venideras.

Dan Barry narra, junto a Harry Harrison, seis nuevos capítulos repletos de aventuras de Flash Gordon, el explorador espacial más famoso de la Historia del Cómic. Este tomo publicado por Dolmen Editorial dentro de su línea Sin Fronteras contiene las daily strips’ que van del 7 de mayo de 1962 al 22 de febrero de 1964. Según anuncian en la página del índice, la falta de disponibilidad de materiales de calidad hace que la reproducción de las tiras sea irregular. Como solemos decir de otros volúmenes, solo un ojo de lince podría adivinar ligeros fallos en este sentido, algo que para nada empaña la lectura de esta maravillosa obra.

Como hemos podido comprobar reseñando otros tomos de la andadura de Dan Barry en esta colección, este Flash Gordon resulta de lo más entretenido a todos los niveles. Como nos informa el traductor y coordinador Rafael Marín en el prólogo, las historias están escritas por un “profesional” de la ciencia ficción que entiende a la perfección las reglas del género y que juega a hacer de la tira un lugar donde experimentar y especular con avances y amenazas que puedan configurar nuestro futuro. Por ejemplo, en el episodio titulado “Piedra Letal” un gran meteorito pone en jaque a la humanidad, tema al que estamos acostumbrados en nuestra época ya que no hay año que un experto no avise de la posible llegada del temible pedrusco.

El primero de los episodios, traslada a Venus un tema que preocupa a nuestra población actual: no hay suficientes recursos para la demanda del ser humano. Concretamente, es el alimento lo que les falta a los habitantes de Venus, ya que las flotas pesqueras no pueden cumplir con la demanda. Desde nuestro planeta se enviarán unos delfines amaestrados superinteligentes que puedan ayudar y Flash será el piloto que los lleve en su nave. El conflicto surgirá cuando aparezca la despiadada competencia pesquera que querrá truncar el invento. Para la siguiente historia, Barry y el guionista Harry Harrison recuperan a la tropa de los scouts del espacio y también a Dale Arden, para continuar con el romance entre Flash y ella.

En la aventura, Flash trae una nave alienígena skorpi capturada para reunión de scouts interplanetaria. Pronto surgirán los problemas en forma de robots, aunque el primero de ellos, al que llamarán Bolita, creará lazos de amistad con el pequeñín Microbio. Este gracioso robot que habla con ruidos tendrá su réplica en la producción cinematográfica que todos conocemos. ¡Barry lo hizo antes!

Otra de las sagas que asoman en “Flash Gordon (1962-1964): Nueve tumbas en Marte” lleva a los protagonistas a viajar por el tiempo. la cosa comienza cuando un ser de aspecto gracioso llega a nuestra época y sufre una avería en su nave. Sus recursos tecnológicos incluyen una herramienta para amplificar mentalmente a los animalitos del bosque, que le ayudarán a reparar su vehículo. Flash y Zarkov, junto al retorcido McFloot, se embarcarán en un viaje por varias épocas: la prehistoria y la Italia del renacimiento. Una Patrulla del Tiempo aparecerá para evitar desaguisados (tema que se ha copiado hasta la saciedad).

En la última historia nos trasladaremos al mismo Marte, lugar al que conduce Flash una nave que lleva a varias personas interesadas en acudir allí por diversos motivos. Encontrar una nave desaparecida y a sus ocupantes es el objeto de dos socios al borde de la ruina. Una muchacha llamada Cora viajará hasta allí para encontrar a Barrtet, su amor que se extravió junto a toda la expedición. Los autores narran con intriga este episodio, que recuerda en cierta manera a cierto cine noir en los que el Humphrey Bogart de turno siempre acababa de mala manera. El título tiene reminiscencia del de la película de Billy WilderCinco tumbas al Cairo” (1943), y hasta ciertos puntos argumentales en común.

En el apartado gráfico Dan Barry tiene la ayuda, según el investigador y divulgador Alberto Beccatini, Ric Estrada, Mike Esposito y Bob Fujitani. Todos ellos realizan un trabajo de caracterización y ambientación soberbio, para hacer de “Flash Gordon (1962-1964): Nueve tumbas en Marte” un clásico instantáneo de la historieta, que desde aquí recomiendo a todos los amantes del buen cómic.

Flash Gordon (1962-1964): Nueve tumbas en Marte
Autor: Dan Barry
Fecha de publicación: Febrero de 2023
Formato: Cartoné. Color.
Páginas: 200
Precio: 31,90 euros