El segundo tomo «El Asombroso Spiderman de Zeb Wells» de Marvel Premiere nos trae un número de esos que llamamos «redondos», más que nada porque se trata del número 900 (legacy mediante) y contiene nada menos que el regreso de los seis siniestros. El tomo se completa con dos números en la que regresa El Buitre y también John Romita Jr. que nunca tiene que faltar.
¡Con The Amazing Spider-Man #900 USA de la numeración de Legado! El sexagésimo aniversario del Hombre Araña ya está aquí y no hay frenos. Alguien del pasado de Spiderman ha capturado a los Seis Siniestros y los está utilizando para crear al aterrador Adaptoide Siniestro. ¡Una de las mayores aventuras en la historia de Spidey, en un único cómic! Además: ¡Norman Osborn ha vuelto! ¿Qué es lo que tiene planeada para Spiderman?
Antes de hablar de este segundo tomo, echemos un vistazo al número 1 de «El Asombroso Spiderman de Zeb Wells«. Allí vimos a un Peter Parker roto y aislado tras un misterioso acontecimiento que ha dejado a todo el mundo de su entorno profundamente decepcionado con él, mientras Mary Jane parece haber rehecho su vida sin mirar atrás. Peter se ve arrastrado a una guerra de bandas encabezada por un implacable Lápida, a la vez que su vida personal y su labor como héroe se enredan en un caos que solo él podría atraer. Con un equilibrio perfecto entre drama, humor y acción callejera, y con el regreso triunfal de John Romita Jr. al dibujo, este primer tomo sentó las bases de una etapa marcada por secretos, heridas abiertas y un Spiderman que lucha por levantarse incluso cuando ya nadie cree en él.
El segundo tomo de «El Asombroso Spiderman de Zeb Wells» arranca con el mencionado número 900, un hito que, paradójicamente, termina siendo la parte más floja del volumen, según como se mire. La aventura del Super-Adaptoide «Seis Siniestros Edition» quiere ser espectacular, pero acaba quedándose en un artificio ruidoso sin demasiada sustancia. Sí, visualmente luce de maravilla: Ed McGuinness y equipo dan un recital de energía, con peleas que parecen pensadas para saltar de la página y aterrizar en un videojuego. Pero el villano es tan de «usar y tirar» que cuesta entender por qué esta historia ocupa el espacio del número aniversario, sobre todo cuando la serie arrastra desde su primer arco un montón de preguntas sin resolver. ¿Es un número de relleno? Tampoco es eso. Digamos que es un entretenimiento tontorrón que tampoco aporta demasiado a la colección. Y ocupa un porrón de páginas.
Eso sí, incluso dentro de una historia vacía, Zeb Wells demuestra que sigue sabiendo escribir a Peter Parker. Esa voz interna, cansada pero ingeniosa, herida pero incapaz de rendirse, aparece constantemente, y es lo que salva la lectura. Peter se enfrenta a un enemigo imposible, recibe paliza tras paliza, se queja, duda, se ríe para no llorar y aun así sigue adelante. Cuando el guionista conecta con ese punto exacto entre tragedia y humor autodefensivo, la serie despega.
Por suerte, después del desvío del 900, el volumen entra en una zona mucho más interesante: la dinámica entre Peter y un Norman Osborn «reformado». Aquí Wells juega con lo mejor que tiene: tensión moral, sospechas permanentes, y esa sensación deliciosa de que Norman puede estar diciendo la verdad… o manipulándolo desde la primera viñeta. El guion convierte a Norman en algo así como un adicto en rehabilitación, temeroso de recaer en su «droga» personal: el Duende. Ese diálogo incómodo, casi tierno pero siempre envenenado, es de lo más fresco que ha tenido Spidey en años.
La otra pata del volumen es la pelea con el Buitre, que arranca como un malentendido y termina siendo una batalla a vida o muerte que sirve para lucir a John Romita Jr. y Scott Hanna en su versión más sólida y que recuerda a las grandes batallas de Spidey con el villano, bajo guiones de Stan Lee o Roger Stern. Hay páginas en las que se nota que el dibujante está disfrutando: líneas más limpias, una claridad narrativa que hacía tiempo que no alcanzaba, y una expresividad muy potente en las escenas más dramáticas. La pelea se alarga dos números, más que nada porque Spidey necesita ayuda ajena.
Y esa ayuda es el nuevo traje diseñado por Oscorp. La polémica está servida, porque sí: tiene un aire aparatado que recuerda sospechosamente a cierto trajecillo de los dosmiles. Pero como herramienta narrativa funciona, sobre todo por lo que implica, no por cómo se ve. Norman dándole a Peter tecnología tipo duende abre un abanico de posibilidades deliciosas, especialmente porque Peter no se fía del todo, Norman tampoco confía en sí mismo, y el lector está ahí, mascando ansiedad página tras página.
Al final de este tomo aparecen tres historietas irrelevantes donde lo mejor son los equipos creativos: Dan Slott y Marcos Martín en «Reserva la cita», Daniel Kibblesmith y David López en «¡Más vale tarde que nunca!» y Jeff Loveness y Todd Nauck en «Spidey conoce a Jimmy». Se trata de Jimmy Kimmel, el presentador del popular show de la televisión americana. Las portadas variantes y los textos de Pedro Monje completan un tomo que se ofrece dentro de la línea Marvel Premiere, en tapa blanda y con un papel normalillo para que no encarezca el producto.
En conjunto, «El Asombroso Spiderman de Zeb Wells #2» es irregular pero prometedor, con una potente aparición del Buitre, el peso en la trama de Norman Osborn y Peter más zarandeado que nunca. ¡Ah!, y el número aniversario que, por qué no, también mola.
El Asombroso Spiderman de Zeb Wells #2
Autores: Zeb Wells, John Romita Jr. y Ed McGuinness
Fecha de publicación: Octubre de 2025
Edición original: The Amazing Spider-Man #6-8.
ISBN: 9791370132651
Formato: 17x26cm. Rústica. Color
Páginas: 136
Precio: 13,00 euros











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