Sí, es verdad, “Darth Vader e hijo” y de “Darth Vader y su princesita” de Jeffrey Brown me parecieron dos propuestas muy originales, e incluso tenían algún chiste con gracia. El problema, como casi todo, es cuando uno quiere extender una idea afortunada hasta el infinito y ésta se degrada. La maldita manía de exprimir la gallina de los huevos de oro.
 
 
image1Las aptitudes paternales de Darth Vader, sobre todo cuando toca ir a dormir, vuelven a ponerse a prueba en esta secuela de Vader e hijo y Vader y su princesita. En este episodio, el Lord Sith debe calmar a sus revoltosos gemelos, Luke y Leia, quienes no quieren ir a acostarse e insisten que papa les lea una historia.
 
Las parodias, remedos, versiones, revisiones y ‘homenajes’ a “La Guerra de las Galaxias” se cuentan por docenas, y abarcan todos los formatos imaginables. Hay películas como “Spaceballs” y cómics como “Darth Vader e hijo” y de “Darth Vader y su princesita” de Jeffrey Brown o la versión manga de la saga de Hisao Tamaki, pasando por series de televisión como el “Padre de Familia: Blue Harvest” o “Robot Chicken: Star Wars” e incluso juguetes, como las versiones en el popular juego de construcción danés mediante piezas de colores LEGO. Si además queremos contar las menciones, o los guiños, la cifra se extiende hasta el infinito porqué la saga de “Star Wars” ya forma parte del imaginario colectivo y de la cultura popular. Y más aún ahora, que está en manos de Disney.
 
Hace unos meses reseñamos en esta misma página dos cómics muy originales publicados en castellano por Planeta Cómic, “Darth Vader e hijo” y “Darth Vader y su princesita”, que nos enseñaba la dificultad de conciliar la vida profesional y la vida personal en una galaxia muy, muy lejana y que no es nada fácil lidiar con las responsabilidades de un Lord Oscuro del Sith y del Lado Oscuro de la Fuerza mientras dos revoltosos gemelos requieren tu atención. Con sentido del humor, algún gag afortunado, un estilo de dibujo con aspecto de cuento infantil, pero sobretodo con una propuesta muy original, el trabajo de Jeffrey Brown nos sedujo y lo recomendamos con énfasis.
Galardonado como mejor obra de humor por los prestigiosos Premios Eisner del año 2013, esta obra del estadounidense Jeffrey Brown, conocido por sus cómics autobiográficos y sus novelas gráficas de humor, consistía simplemente en una secuencia de escenas independientes donde relataba, con poco texto e ilustraciones coloristas y simples, los problemas cotidianos de Darth Vader si hubiese tenido que ejercer de padre con Luke Skywalker y Leia Organa. 
 
El mismo autor, la misma premisa, y la misma editorial, regresan de nuevo con “Buenas noches, Darth Vader”, donde las aptitudes paternales de Darth Vader vuelven a ponerse a prueba, sobre todo cuando toca ir a dormir. Lamentablemente, Jeffrey Brown ha agotado la fórmula, y su humor suave y políticamente correcto, para todos los públicos, sabe a poco. Ya en sus dos trabajos precedentes señalamos que en el trabajo de Brown se podían detectar aromas a los Peanuts de Charles M. Schultz, pero creemos que le hubiese ido mucho mejor soltarse el pelo y acercarse al estilo desenfadado e irreverente del “Calvin y Hobbes” de Bill Watterson y de “Ni puta gracia” (“Nichtlustig”) de Joscha Sauer.
En “Buenas noches, Darth Vader” las divertidas escenas paternales dejan paso a una serie de sucesivas imágenes que nos enseñan los hábitos de los personajes, criaturas y monstruos de la saga galáctica cuando se van a dormir. El piloto de vainas en las carreras de Tatooine Sebulba, un Darth Maul insomne, la reina Amidala entre sábanas de seda tras una agotadora jornada de diplomacia intergaláctica, el sarlacc del Pozo de Carkoon en Tatooine digiriendo una cena pesada, el almirante Ackbar siempre alerta, los wookies durmiendo entre las ramas de los árboles de ?Kashyyyk, los monstruos de la arena de la colmena capital del planeta Geonosis hechos un ovillo en sus jaulas,… Aparecen los personajes más conocidos de la saga, como Yoda, R2-D2, Han Solo, Chewbacca, Darth Maul o Boba Fett, y algunos menos conocidos, y los revoltosos gemelos Luke y Leia se van relajando, bostezando y cerrando los ojitos para quedarse dormidos. Y todas las escenas vienen acompañadas por versos sin gracia y poca rima. 
 
Sigue siendo tierno y de lectura muy rápida, pero este nuevo trabajo de Jeffrey Brown no tiene la misma gracia que sus dos otros trabajos precedentes sobre “La Guerra de las Galaxias”. Una decepción, puesto que esperaba algo diferente. Y es que con “Buenas noches, Darth Vader” en realidad nos está ofreciendo un cuento infantil, con sus encantadoras ilustraciones coloreadas y redondeadas y sus textos suaves y sin malicia, dirigido a los hijos pequeños de los padres aficionados a la saga cinematográfica creada por George Lucas, puesto que muchas de las escenas contienen guiños y referencias a las seis películas de “Star Wars”.
 
Buenas noches, Darth Vader.
Título original: Goodnight Darth Vader
Colección: Cómics Star Wars
Traducción: Ignacio Bentz
ISBN: 978-84-16090-09-9
Formato: 16,8×16,8cm. Cartoné. Color.
Páginas: 72
Precio: 9,95 euros