El polémico escritor y twitero Bret Easton Ellis, autor de la impactante American Psycho, se presenta de nuevo antes sus lectores con “Blanco” un ensayo, en parte autobiográfico, en el que contrapone en falso mundo digital en el que nos movemos frente al mundo analógico en el que creció y se formó a pesar de ser muy activo en las redes sociales.

"Blanco" /Bret Easton ellis, Random House) - portadaFicha técnica 

  • Título: Blanco
  • Nº de páginas: 256
  • Editorial: Random House
  • Idioma: Castellano
  • Encuadernación: Tapa blanda
  • ISBN: 9788439736622
  • Año de edición: 2020
  • Plaza de edición: ES
  • Traductor: Cruz Rodríguez Juiz

Bret Easton Ellis creó a Patrick Bateman, el célebre ejecutivo de Wall Street que, en la obra maestra American Psycho, mejor describió los delirios de toda una época. Después de una brillante carrera novelística, el enfant terrible de la literatura norteamericana vuelve a la carga con su aclamado primer libro de no ficción: una autobiografía que recorre su infancia, su polémica carrera y las referencias literarias, cinematográficas y de la cultura popular de los setenta y los ochenta que marcaron su vida. Pero Bret Easton Ellis no se queda en el pasado, y lleva a cabo un análisis perspicaz y totalmente libre de autocensura de la sociedad del presente, preguntándose qué demonios ha ocurrido en estas últimas cuatro décadas.

Bret Easton Ellis, considerado el mayor exponente de la Generación X, no deja de ser un personaje polémico en un mundo de cliché; blanco de clase media, origen judío, homosexual, adicto a las drogas, hiriente, incisivo, polémico…todo ello presente en “Blanco”, ensayo en el que trata de analizar y desmontar la falsedad de la vida moderna encuadrada en la tiranía de falsa apariencia que nos imponemos en las redes sociales al tiempo que hace un repaso de su vida; de su despertar a la homosexualidad, de su creación literaria y de su afición cinematográfica  y de su visión ante la falsedad de los temas políticamente correctos como el trato a la homosexualidad, el feminismo o incluso el triunfo de Trump.

“Blanco” es una crítica feroz a esta sociedad digital en la que todos y todas nos convertimos en actores con una falsa fachada de apariencia para intentar agradar en el mundo de las redes sociales convirtiéndonos en personajes políticamente correctos y asumiendo sin ningún tipo de crítica, o autocrítica, lo que nos impone el Imperio.

Utiliza dos temas tabús para esta crítica; por un lado el tema de la homosexualidad. El autor comienza con una visión cinematográfica sobre cómo ha variado la mirada sobre la masculinidad hasta llegar al punto actual de tratamiento exquisito hacia los gay. Sus dos prototipos son Richard Gere en American Gigolo y Tom Cruise. Bret analiza el papel del tratamiento de la homosexualidad a través de varias películas para llegar a la denuncia de lo que él define como el “elfo mágico el modelo de comportamiento absurdamente moralista y cursi- a poder ser debe ser una víctima de pectorales espléndidos” La estereotipación del mundo gay en la industria cinematográfica donde siempre aparecen como víctimas, payasos malhumorados o reinonas.

Otro tema es el del feminismo, contra el que también lanza sus dardos. Acusa de volvernos victimistas en relación al trato de la mujer y como tratamos de enmendar la situación a base de situaciones aún  más injustas. Injusticias que el ejemplifica con la directora Kathryn Bigelow, ganadora de un Óscar por En tierra hostil. Decía Ellis: “Si fuese un hombre, sería considerada un director medianamente interesante, pero como es una mujer muy sexi, está ciertamente sobrevalorada”. Bret lamenta que, a su entender, en el arte parece obligatorio adoptar siempre el punto de vista de la víctima; da igual si la víctima es mujer, homosexual o negro.

Todo es apariencia y falsedad, hemos perdido el punto crítico y racional, todos nos regimos por lo que define como “la economía de la reputación que consiste en que todo el mundo mantenga una actitud reverencialmente conservadora y eminentemente práctica; la boca cerrada y las faldas largas; discreción y ni si te ocurra tener una puta opinión respecto a la consensuado por la mayoría en ese momento”. En lo que Bret define como la época postimperio, es decir tras el 11S, hay una persona que se atreve a dar el paso de romper con todas estas normas y que al hacerlo se lleva por delante el pedestal en que la industria del entretenimiento lo había situado: Charlie Sheen. Cuando Charlie decide ser lo que realmente es; drogadicto, alcohólico, mujeriego y sobre todo sincero consigo mismo y con el público es cuando la productora de Dos hombres y medio y la prensa y la industria del espectáculo se lanzan contra él y lo convierten en un paria por el mero hecho de atreverse a dejar de fingir, tirar por la borda su economía de reputación y mostrarse tal cual es de manera totalmente sincera.

La última reflexión de Bret es sobre los bandos alienados que se crean no solo en las redes sociales sino también en la vida. Bandos que se niegan a escuchar al de enfrente, ni a razonar las criticas es un blanco contra negro sin escalas de grises. Nos limitamos a juntarnos con los que piensan como nosotros sin dar la oportunidad al otro de explicarse o razonar. Y de nuevo lo ejemplifica desde un punto de vista muy polémico que, como el mismo reconoce, le ha costado amistades: la elección de Trump como presidente. Aunque asegura que él ni voto por Trump ni por Hillary defiende el derecho de Trump a ser presidente por haber sido elegido por una mayoría y exige a lo que él llama la izquierda, nada que ver con lo que entendemos por izquierda a este lado del charco, respeto hacia el presidente y que asuman el resultado. Pero ese mismo respeto es el que niega el propio Bret a la autodefinida Resistencia que se opone radicalmente a la política de Trump y le niegan legitimidad por cómo fue elegido, por no tener la mayoría de voto popular en las elecciones y por todas las irregularidades que rodean su gestión.

Difícil de clasificar este libro de Bret Easton Ellis, según el propio autor es una especie de memorias que muestran al desnudo quien es Bret. Más bien es un ensayo o quizá un estudio sociológico al que le falta la objetividad del autor. O simplemente es una provocación más de un autor y periodista polémico.

No me he leído American Psycho, no he sido capaz de enfrentarme a la brutalidad de Patrick Bateman. Si me he leído otra de su grandes obras; Los confidentes. Tras leer “Blanco”  me queda la imagen de un escritor que busca con la polémica la fama que le dio su obra maestra y que como el mismo reconoce el día de su publicación terminó su carrera de escritor. Es un ensayo que no deja indiferente a nadie, a nadie que conozca a Bret Easton Ellis y sea seguidor de este miembro de la Generación X.