Lenguaje soez, violencia explícita, suciedad y sociedad, un ritmo endiablado que te hace devorar las páginas a toda velocidad pero desear que la lectura se alargue y el final del libro no se acerque, personajes carismáticos que añorábamos, una emborronada mancha parduzca donde otros dibujan una línea clara y recta entre el bien y el mal, dialogos afilados como cuchillos y cuchillos afilados que ahorran palabras, reflexiones brillantes y frases geniales de esas que uno subraya y se apunta en una libreta,… ¡cómo echaba de menos a ese cabronazo de Abercrombie, joder!

Años después, la era de la máquina está llegando al Círculo del Mundo, pero la era de la magia se niega a morir. Las chimeneas de la industria se elevan sobre Adua y el mundo bulle de nuevas oportunidades. Pero las viejas rencillas no se han olvidado. En las castigadas fronteras de Angland, Leo dan Brock lucha por conseguir la fama en el campo de batalla y derrotar a los ejércitos de Stour Ocaso. Para ello espera recibir ayuda de la corona, pero es mejor no contar con el hijo del rey Jezal, el irresponsable príncipe Orso. Savine dan Glokta (influyente inversora e hija del hombre más temido de la Unión) planea llegar a la cumbre del montón de escoria de la sociedad empleando los medios que sean precisos. Con lo que ella no cuenta es que ningún dinero podrá poner coto a la ira que va a estallar en los suburbios. Con ayuda de la montañera Isern-i-Phail, Rikke trata de controlar el don, o la maldición, del ojo largo. Ver el futuro es una cosa, pero cambiarlo, cuando el Primero de los Magos sigue manejando los hilos, es otra muy distinta.

A estas alturas creo que no voy a descubrir al escritor británico Joe Abercrombie (Lancaster, Inglaterra, 1974) a nadie. Al menos, a nadie que visite con cierta asiduidad nuestra página, se lea nuestras recomendaciones literarias o que conozca un poco el género de la literatura fantástica. Psicólogo por la Universidad de Mánchester, escritor de novelas de fantasía adulta y editor cinematográfico, su carrera ha sido meteórica, y en un par de una décadas se ha situado en el Olimpo del género: escribió «La voz de las espadas» entre 2002 y 2004, fue editada en 2006 por la editorial Gollancz, le siguieron los otros dos libros de la trilogía en 2006 y 2007 («Antes de que los cuelguen» y «El último argumento de los reyes«), y en 2008 ya participaba en la serie World of Fantasy de la cadena británica de televisión BBC junto con otros autores de talla mundial y largo recorrido como como Michael Moorcock, Terry Pratchett y China Miéville. Su ritmo de producción, pese al éxito, no disminuyó. Incluso se aceleró. En el año 2009 publicaba la novela «La mejor venganza«, en 2011 «Los Héroes» y en 2013 «Tierras Rojas«, tres novelas independientes y autoconclusivas ambientadas, a modo de spin-off, en el mismo mundo de la trilogía de «La Primera Ley«, con la que comparten incluso algunos personajes y autoreferencias. Todas ellas, publicadas en castellano de la mano del sello Runas de Alianza Editorial. En 2014 se atrevió a seguir nuevos senderos, el de la literatura juvenil, con la primera entrega de la trilogía del Mar Quebrado, «Medio Rey«, cuyas siguientes dos entregas («Medio Mundo» y «Media Guerra«) vieron la luz a lo largo del año 2015. Poco después, en 2017, regresó al Círculo del Mundo con la antología de trece relatos «Filos Mortales: Historias del Mundo de la Primera Ley» y por fin, este año 2020, nos ha llegado la esperadísima primera entrega de una nueva trilogía ambientada en el universo de «La Primera Ley«, secuela de «El último argumento de los reyes«.

En «Un poco de odio» («A little hatred«) nos ubicamos pocos años después de los hechos narrados en el volumen que cerraba la trilogía de «La Primera Ley«, en el bárbaro Norte y en la civilizada Unión. Son tiempos de cambios profundos, acelerados y disruptivos, de revoluciones que afectan a todas las estructuras de la sociedad del Círculo del Mundo: la guerra vuelve a azotar el frío Norte y la era del vapor ha llegado a Adua para repartir riquezas y miseria. Bienvenidos a la Era de la Locura.
Como en todos sus libros de Abercrombie «Un poco de odio» es sorprendente, adictivo, complejo, seco y directo como un puñetazo al mentón. Sorprendente por ser diferente, innovador y dispuesto a ofrecer algo nuevo al lector. Adictivo por mantener la atención del lector y la tensión del relato durante cada frase, párrafo y capítulo. Complejo por ser capaz de trazar los hechos con un mosaico multicolor de personajes tan profundos como carismáticos, hasta el punto que uno desearía que todos y cada uno de ellos contaran con su spin-off particular. Y seco y directo por su calidad literaria abrumadora y su prosa adulta, sangrienta y sin censura, sin omitir la violencia (mucha violencia explícita), descriptiva hasta el más mínimo detalle.

En «Un poco de odio» no hay héroes, ni ninguna referencia a los personajes habituales del género con enormes corazones repletos de bondad, guerreros de brillante armadura que defienden a los débiles y los oprimidos a costa de su propia vida, magos de brillantes y luminosos hechizos que luchan por mantener la oscuridad recluída y encerrada en un rincón. Leo dan Brock, Stour Ocaso, Vick dan Teufel, la maquiavélica aristócrata Savine dan Glokta, Gunnar Broad, Isern-i-Phail, Rikke, el heredero al trono Orso, Trébol,… Una nueva generación de héroes y antihéroes, muchos de los cuales tienen padres o mentores que conocemos bien de libros anteriores, que nos permiten dejar atrás a algunos inolvidables personajes como Sand dan Glokta, Caul Escalofríos, Nicomo Cosca, Bremer dan Gorst, Logen Nuevededos, Jezal dan Luthar, Monza Murcatto, Bethod y sus Carls, la ladrona Shevedieh o la Leona de Hoskopp… aunque algunos de ellos tienen breves apariciones en este libro, para regocijo de los lectores.
Las matanzas sangrientas, las peleas barriobajeras y las discusiones entre nobles pudientes de lengua afilada llenan las páginas de «Un poco de odio«, y cada una de las muertes nos descubren el alma verdadera de quien sostiene la daga, de quien empuña la espada que ha provocado la herida fatal, de quien esconde la botella de veneno en el bolsillo tras vaciar su contenido en la copa de un rey, de quien ha lanzado la puya más hiriente a un comensal rival en una elegante cena, de quien se enfrenta a la muerte con la serenidad en el rostro pero el miedo en los huesos, de quien yace en el polvo y con las entrañas al aire buscando una explicación a la absurdidad de su destino cruel, de quien huye del campo de batalla en busca de su propia salvación y de quien asesina al inocente sin la menor piedad. Asesinos y torturadores, matones sin escrúpulos y borrachos traidores, herederos hedonistas y obreros en pie de guerra, sangrientos mercenarios y arribistas con ínfulas. Todos ellos, simples peones de un juego, cruel y sangriento, en el que se enzarzan las naciones, de manera que el honor o el deshonor, la civilización o la barbarie, son simples palabras cubiertas de la sangre de personas muertas por asuntos, a menudo triviales, que se podrían resolver hablando.
Todos los personajes son más negros que blancos, pero están llenos de grises, mil matices de color gris, y eso debe tener algo que ver con la formación de Joe Abercrombie, psicólogo, que ha sabido construir personajes creíbles, complejos y profundos. Imperfectos. Justo lo que se conoce como fantasía ‘grimdark‘, con historias de trama y diseño oscuro, con entornos inmersos en guerras interminables, sin héroes puros e ingenuos, en sociedades rotas al borde del conflicto.

Violentas, crudas, descarnadas, sin compasión y afiladas como las armas de sus personajes, las historias de Joe AbercrombieLord Grimdark‘ le convierten en el Quentin Tarantino de la literatura fantástica. Unas palabras de mi compañero Vic en su reseña de «Tierras Rojas» ilustran perfectamente el lugar del escritor británico en el género y la comparación con el director de Knoxville: «A mi modo de ver son artistas similares, con una gran querencia por la violencia gratuita y por la contundencia de sus personajes a la hora de enfrentarse al mundo y de declamar las injusticias de éste y de cómo han enfrentado al mundo con su particular y sádica visión. Los diálogos de ambos rebosan mala baba, humor negro y mucha, mucha, verdad, tanta que puede resultar incómoda para el lector, y es que el fuerte realismo que impregna las obras de ambos autores no es algo soslayable«. ¡Brillante!

Sabemos que el segundo libro de esta nueva trilogía, titulado «The Trouble with Peace«, ya está prácticamente terminado pues así lo ha contado el mismo escritor británico, pero los días que transcurran hasta que Alianza Editorial lo publique se nos harán eternos. E-TER-NOS.

Un poco de odio
Autor: Joe Abercrombie
Colección: Runas
Traducción: Manu Viciano
Fecha de publicación: Febrero de 2020
ISBN: 978-84-9181-803-8
Formato: Tapa dura
Páginas: 680
Precio: 24,90 euros