Lo que es Pixar a la animación por ordenador y Disney a la animación tradicional lo es Aardman a la animación mediante stop-motion y con plastelina. Quizás a unos pocos no os suene nada el nombre de Aardman, pero no tengáis la más mínima duda que, en alguna ocasión, habéis disfrutado con uno de sus trabajos. Tantos y tan variados que Diábolo Ediciones le ha dedicado un libro de más de doscientas cincuenta páginas.

Todos los amantes del stop motion, y en general, de la magia que desprende el trabajo artesano de la factoría Aardman Animations están de enhorabuena. Cuarenta años después de su fundación, personajes como Wallace y Gromit o, más recientemente, la oveja Shaun, siguen gozando de excelente salud y conquistan en cada estreno los corazones de niños, jóvenes y mayores en sus diferentes aventuras para cine y televisión. La obra recorre todo ese largo camino, jalonado de premios pero también de dificultades, deteniéndose en las películas y series que más éxito han obtenido, sin olvidar los cortometrajes y pequeñas producciones diseñadas por el equipo de animadores más famoso de Reino Unido. Una antología exhaustiva, como corresponde al trabajo de un gran admirador, acompañada de múltiples fotos procedentes de los archivos de estos estudios y un extenso apéndice en el que se detalla la filmografía esencial desde los años setenta hasta la actualidad, y un buen puñado de webs, artículos y libros donde se puede seguir saciando la curiosidad sobre este apasionante universo que tiene fans a lo largo y ancho del planeta.

Aardman Animations es el estudio de animación en plastilina más importante del mundo, y por sus trabajos los reconoceréis: Morph, la Oveja Shaun, «Arthur Christmas», Wallace & Gromit, «Chicken Run», Timmy,… Yo tuve el placer de descubrirlos con su «Creature Comforts», y desde entonces he intentado poder disfrutar de todos sus trabajos, algunos televisivos y otros cinematográficos, unos más afortunados y otros sorprendentemente desafortunados, y he conseguido que mi interés por las propuestas de Peter Lord, David Sproxton y Nick Park hayan pasado a la siguiente generación, gracias a series de animación para los más pequeños de la casa como «Shaun the Sheep» o «Timmy Time», que podemos ver en algunos canales de televisión de nuestro país.

«¡Bien hecho, Gromit! Cuarenta años de Aardman Animations» de Adrian Encinas es un interesante trabajo de documentación y análisis del estudio de animación en plastilina más importante del mundo. Quizás no es el más grande, quizás no es el que cuenta con mayores recursos económicos, pero sin duda es el más relevante, el que acumula más premios (Globos de Oro, BAFTA, Annie Awards y Oscars de la Academia de Hollywood saturan los estantes de sus oficinas en Bristol), más éxitos de taquilla y la que ha tenido un mayor impacto sobre el género. Con el libro, profusamente ilustrado, con fotografías procedentes de los archivos de Aardman (los que sobrevivieron al incendio del 20 de octubre del 2005) y con una edición de lujo con el estilo habitual de Diábolo Ediciones, haremos un minucioso recorrido a lo largo de cuatro décadas plagadas de éxitos, empezando por los desconocidos inicios amateurs de este grupo de artistas afincados en Bristol, desde los primeros trabajos de Lord y Sproxton en la cocina de su casa, pasando por sus primeros trabajos profesionales haciendo las secuencias animadas de un programa para niños de la televisión británica, hasta la incorporación del brillante Nick Park al equipo y el significativo salto de calidad que implicó la llegada de Park a Aardman.

A lo largo de diez capítulos ordenados cronológicamente («De la mesa de la cocina a la BBC», «Un ser de plastelina llamado Morph», «La sincronización labial como marca de la casa», «Melodías animadas», «Nick, Wallace y Gromit», «La oveja Shaun: el éxito del spin-off», «La vena autoral», «La creatividad publicitaria», «La entrada en Hollywood» y «Presente y futuro multiplataforma») analizaremos en detalle cada uno de sus trabajos, sus cortos, sus largometrajes, el ‘claymotion‘ y la introducción del CGI, algunos de los cuales son esenciales para entender el medio, obras de arte hechas con plastelina y muy recomendables. Si os fiáis de mi consejo, no dejeis escapar ni «Wallace & Gromit: Los pantalones equivocados«, ni la serie de episodios breves «Creature Comforts» (la primera, la original, no la versión USA), «La oveja Shaun» (la serie, no la película), «Chicken Run» y la serie para los más peques de la casa «Timmy Time«. Y aunque esta lista sea heterogénea, y sea una selección con un poco de todo, mi opinión personal es que los mejores trabajos de Aardman Animations se concentran en la televisión y en los formatos más cortos.

Con interesantes prólogos (uno del mismísimo Peter Lord acerca del stop-motion y otro de Lola Gómez, prescindible) y epílogos (del director del estudio Conflictivo Productions que trabajó en la serie «Creature Comforts America«, una reflexión personal del padre del autor sobre el interés de su hijo acerca de la animación y los productos Aardman, y una detallada filmografía esencial desde los años setenta hasta la actualidad), gracias a «¡Bien hecho, Gromit! Cuarenta años de Aardman Animations» investigaremos acerca de la contribución del estudio británico al mundo de la publicidad (donde también acumula premios) y, por supuesto, daremos buena cuenta de personajes como el moldeable Morph, la astuta oveja Shaun, el adorable Timmy o Wallace y su inseparable perro Gromit, convertidos hoy, por derecho propio, en máximos exponentes de la cultura contemporánea y unos personajes a los que la mayoría de mortales (del mundo occidental) podrían reconocer.

Sí, hablar de Aardman Animations no es hablar de cualquiera. Aunque el tamaño, su prestigio y las cifras (973,2 millones de dólares recaudados en todo el mundo, con una media de 163 millones por película) son muy diferentes, creo que es razonable comparar el estudio británico de ‘claymation‘ a Pixar y Disney y no era de recibo que en nuestro país, en nuestro idioma, no se hubiese publicado un trabajo tan completo y exhaustivo, repasando todos los cortometrajes, películas, videoclips, series y anuncios, hecho con tanto cariño y devoción, como este «¡Bien hecho, Gromit! Cuarenta años de Aardman Animations» de Adrian Encinas, responsable del blog Puppets & Clay. Era una obra necesaria.

«El stop-motion es una forma de actuación, es una técnica tanto como lo son la mímica o el ballet. De hecho es una técnica de comunicación, y su éxito o fracaso depende en gran medida de las habilidades, la sensibilidad, la inteligencia, y la destreza manual del animador.» (Del prólogo del libro por Peter Lord, director y miembro fundador de Aardman Animations)

¡Bien hecho, Gromit!
Autor: Adrian Encinas
Editorial: Diábolo Ediciones
ISBN: 978-84-16217-79-3
Formato: Cartoné. Color
Páginas: 280
Precio: 23,95 euros