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El primer Batman cinematográfico, el de Tim Burton, sigue siendo, para muchos, el mejor Batman que ha aparecido jamás en una pantalla de cine. Por supuesto mil veces mejor que cualquiera de los desastrosos intentos de Joel Schumacher, pero quizás también por encima de la excelente trilogía de Christopher Nolan, que se tomaba demasiado en serio al personaje y profundizaba en exceso en la psicología del personaje.

Corría el año 1989 cuando un joven Tim Burton, el singular director de «Eduardo Manostijeras«, consiguió dar el difícil paso del papel a la gran pantalla, que pocos han repetido con el mismo éxito. En aquel entonces el Hombre Murciélago creado por Bob Kane y Bill Finger para la revista «Detective Comics», emblema de DC Comics, era un icono de los cómics de superhéroes pero los superhéroes de DC y Marvel en los cines aún brillaban por su ausencia, o los pocos intentos de hacer películas con ellos no habían funcionado nada bien. El «Batman» de Tim Burton se convirtió en obra fundacional del cine de superhéroes (con el permiso del «Superman» de Richard Donner), y el UCM le debe mucho.

Protagonizada por Michael Keaton, Jack Nicholson, Kim Basinger, Michael Gough, Pat Hingle, Robert Wuhl, Jack Palance y Billy Dee Williams, entre otros, esta primera película de Batman nos presenta la ciudad de Gotham City, una urbe asolada por el crimen y en la que criminales, malhechores y villanos como el demente Joker conviven con personas honradas como Bruce Wayne, un huérfano multimillonario. Será un misterioso vigilante nocturno llamado Batman quien emprenda su lucha contra la delincuencia y el crimen de Gotham City.

La deslumbrante propuesta estética de Tim Burton para Gotham City, su historia contenida y llena de matices, la impresionante banda sonora de Danny Elfman, y un Joker inigualable de la mano del histriónico y excesivo Jack Nicholson no fueron suficiente en su momento, pues el realizador fue criticado por su visión ‘demasiado oscura‘ del personaje y Warner Bros. no quiso continuar adelante con una tercera entrega, pero el tiempo la ha puesto en el lugar que se merecía. También con Michael Keaton, un actor con poco recorrido dramático y más experiencia en comedias al que ni los productores ni el público pensaban que podría funcionar en el papel de Batman, y luego resultó ser una elección inmejorable. Mucho mejor que George Clooney, Val Kilmer, Christian Bale, Ben Affleck o Robert Pattinson. Adam West y el enfoque cómico de la serie de televisión jugaba en otra liga.

Para la primera incursión cinematográfica del Caballero Oscuro Tim Burton eligió al Joker como el villano de la función. No podía ser de otra manera, pues el hombre de la risa perpétua es el antagonista más emblemático de Batman. De hecho la relación de Batman y el Príncipe Payaso del Crimen quizá sea la más conocida y tratada entre némesis de la cultura popular reciente. El personaje ha contado con los rostros de César Romero en la lisérgica serie de televisión de los años sesenta, Jack Nicholson en esta película, el añorado Heath Ledger en la segunda entrega de la versión de Batman de Cristopher Nolan, Jared Leto en la decepcionante «Escuadrón Suicida» de David Ayer y Joaquin Phoenix en la premiada película dirigida por Todd Phillips. En los cómics han tenido incontables enfrentamientos como en «La Broma Asesina» de Alan Moore y Brian Bolland y «Arkham Asylum» de Grant Morrison y Dave McKean. Todos encuentros de Batman con este villano tan despreciable, astuto y descabellado va más allá de la lucha física, y su combate tiene mucho de psicológico.

«Batman» llegó a los cines en junio de 1989 (el 29 de septiembre se estrenaba en España) y logró una asombrosa recaudación de 43.6 millones de dólares en su primer fin de semana. Tras su periplo cinematográfico termino embolsándose un total de más de 400 millones de dólares en todo el mundo.

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