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El director John Carpenter es uno de los grandes maestros del cine de terror, sobre todo a raíz de haber filmado la transcendental “La noche de Halloween” en el año 1978, una película que cambió el subgénero protagonizado por asesinos en serie y marcó el camino a seguir por toda una generación de cineastas. En general John Carpenter siempre ha sido un outsider que se ha movido con comodidad en los subgéneros y con presupuestos cortos, que le permitían tener un mayor control sobre la producción dar forma a aquello que deseaba sin la injerencia de los estudios, y a películas como “La niebla“, “La cosa“, “Golpe en la pequeña China“, “Están vivos” o “1997: Rescate en Nueva York” nos remitimos. Lamentablemente durante demasiados años Carpenter fue el objetivo de la crítica más cruel y solamente los aficionados a la serie B le reconocían el inmenso talento que atesoraba. Tarde, pero el tiempo le puso en el lugar que se merecía.

Asalto a la comisaría del distrito 13” (“Assault on Precinct 13“) quizás no es una de las películas más conocidas de John Carpenter pero fue su primer gran éxito y le abrió las puertas a seguir haciendo cine. En su segunda película como director tras su flojo debut con la inclasificable “Dark Star“, John Carpenter ejerció de guionista, compositor de la música, montador y director para contarnos la historia de un policía de Los Angeles que recibe su primer destino en una comisaría que está siendo trasladada a un nuevo edificio y en la que apenas quedan un puñado de agentes y trabajadores. En este lugar de aspecto casi post-apocalíptico donde la anarquía y la violencia callejera campan a sus anchas, la llegada de un furgón que custodia a Napoleon Wilson, un criminal condenado a muerte, que ha de pasar la noche en la comisaría, desatará el infierno y una temible banda de asesinos sitiará la comisaría del distrito 13 para liberar a su jefe.
Protagonizada por Austin Stoker, Darwin Joston, Laurie Zimmer, Martin West y Tony Burton, entre otros, “Asalto a la comisaría del distrito 13” está inspirada (inspiración, homenaje, copia,… llamadlo como queráis) en el clásico western del año 1959 “Río Bravo” de Howard Hawks en el que sheriff Chance (John Wayne) y sus dos ayudantes (Dean Martin y Walter Brennan) defendían la posición ante un poderoso terrateniente que intentaba liberar a su hermano de la cárcel por todos los medios. También se podrían encontrar en ella elementos y guiños a la invasión zombie de “La noche de los muertos vivientes” de George A. Romero, aunque quizás está fuente de inspiración está más cogida por los pelos.

El venerable John Carpenter hace algunos años que se ha retirado de la primera línea para tomar posiciones más de retaguardia, dedicado a aquello que le gusta sin el desgaste de levantar una película al estilo ‘John Carpenter’, exprimiendo los escasos recursos de los que disponía para sacar adelante sus proyectos, haciendo del minimalismo artístico una virtud, aunque su nombre y su prolífica obra ya forman parte de la historia del cine. Seguramente “Asalto a la comisaría del distrito 13“, rodada en menos de un mes, una única localización y con escasos medios técnicos y económicos (un presupuesto de apenas 100.000 dólares), es un buen ejemplo de este estilo de cine que exprimía y aprovechaba todo lo que se le ofrecía para conseguir hacer cine en mayúsculas puesto que lo más importante para un artista es el talento. El resto es un extra.

Hay que mencionar que en el año 2005 se hizo un olvidable remake dirigido por Jean-François Richet y protagonizado por Ethan Hawke y Laurence Fishburne, que no le hace ni sombra a la película original de John Carpenter. ¡No confundir!

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