Con motivo de los Juegos Olímpicos de París 2024 la editorial Salvat lanza una edición limitada de uno de los clásicos de la serie de los galos irreductibles, «Astérix y los Juegos Olímpicos«, diversión asegurada acompañada de un buen puñado de extras.
Estamos en el año 50 antes de Jesucristo. Toda la Galia está ocupada por los romanos. ¿Toda? ¡No! Una aldea poblada por irreductibles galos resiste, todavía y como siempre, al invasor. Y la vida no es fácil para las guarniciones de legionarios romanos en los reducidos campamentos de Babaorum, Aquarium, Laudanum y Petibonum. Este libro narra la divertidísima participación de nuestros héroes en los juegos olímpicos.
Salvat lanza una nueva edición de «Astérix y los Juegos Olímpicos», el duodécimo álbum número de la colección de Astérix que de unos años a esta parte publica la editorial española. Lo hace aprovechando que, mientras escribo esta reseña, se juegan en París y en toda Francia las Olimpiadas que tantas alegrías nos traen cada cuatro años. Pero esta edición es especial, ya que el contenido es el mismo que el de «La Gran Colección«, es decir, dieciséis páginas más de lo habitual, con curiosidades acerca de este álbum.
El pueblo galo, famoso por su resistencia contra los invasores romanos, decide enfrentarse a un nuevo desafío: ¡los Juegos Olímpicos! «Astérix y los Juegos Olímpicos» es una hilarante aventura escrita por René Goscinny y magistralmente ilustrada por Albert Uderzo. La historia arranca cuando nuestros héroes, Astérix y Obélix, se enteran de que los romanos de la guarnición cercana planean competir en los Juegos Olímpicos de Grecia. Siempre buscando nuevas maneras de humillar a los romanos, los galos deciden inscribirse en las competiciones. Pero hay un problema: las reglas olímpicas prohíben el uso de pociones mágicas, incluyendo la famosa poción de Panorámix que les da una fuerza sobrehumana. Así, sin su ventaja habitual, los galos deberán confiar en su ingenio, astucia y un poco de suerte.
El viaje a Grecia ya es una aventura en sí misma. Los galos, con su habitual desprecio por la autoridad y su insaciable apetito, causan estragos allá donde van. Las bromas y los juegos de palabras están presentes en cada página, desde los diálogos chispeantes hasta los divertidos equívocos y los detalles en los fondos de las viñetas. Goscinny y Uderzo logran crear un ambiente vibrante y lleno de vida que sumerge al lector en la atmósfera del mundo antiguo. Atentos al huevo oculto en el que salen los dos creados caricaturizados.
Cuando los galos llegan a Olimpia, la verdadera diversión comienza. Es aquí donde degustamos el ingenio de René Goscinny en estado puro que no solo recrea gags bien medidos. También nos ofrece una visión impecable de la ciudad griega, reforzada por el magistral trazo de Albert Uderzo, que recrea edificios y monumentos como ninguno. Las escenas en el estadio olímpico son especialmente memorables, con Uderzo capturando perfectamente la energía y la emoción de los juegos, así como las expresiones cómicas de los personajes.
El humor de «Astérix y los Juegos Olímpicos» es atemporal. Aunque el cómic fue publicado por primera vez en 1968, sus chistes y situaciones siguen siendo frescos y relevantes. Las referencias culturales, los juegos de palabras y las situaciones cómicas trascienden el tiempo, haciendo reír a lectores de todas las edades. René Goscinny tenía un talento especial para escribir diálogos rápidos e ingeniosos, mientras que Albert Uderzo complementaba con su habilidad para el detalle visual y la expresión cómica. Los autores tenían la regla de alternar las aventuras largas, de tal manera que si sacaban a los galos de viaje al extranjero, la siguiente historieta transcurría en la Galia. Aquí rompen un poco el esquema, pero de una manera muy curiosa: ¡sacan a la aldea de viaje!
Bajo la capa de humor y aventura, «Astérix y los Juegos Olímpicos» también ofrece una sutil crítica a la sociedad y a las competencias deportivas. La obsesión por ganar, las trampas y la descalificación por el uso de sustancias prohibidas son temas que, sorprendentemente, siguen siendo relevantes hoy en día. Los galos, con su sentido del honor y la camaradería, contrastan con los romanos y otros competidores que no dudan en recurrir a tácticas deshonestas. Además se satirizan los viajes organizados y las visitas de turistas, tema que ahora está en el candelero.
«Astérix y los Juegos Olímpicos» es una joya del cómic franco-belga que combina acción, humor y un toque de sátira social en una aventura inolvidable. La edición de Salvat, limitada (aunque ignoro a cuantos ejemplares), trae la portada que se creó por motivo del estreno en 2008 de la película «Astérix en los Juegos Olímpicos» y que ahora han usado aquí tras ponerla en «La Gran Colección«. Los extras son los que venían allí, una ser de textos con imágenes que analizan este álbum y lo ponen en contexto en su época. También se reseñan anécdotas y se habla de otros deportes en las historias de Astérix. Finalmente, se rescatan curiosidades relacionadas con el personaje y las olimpiadas. Una excelente aportación que maximiza el disfrute de este maravilloso álbum.
Astérix y los Juegos Olímpicos
Autores: Albert Uderzo y René Goscinny
ISBN: 978-8434506657
Formato: 22,7×29,5cm. Tapa dura. Color.
Páginas: 48
Precio: 12,95 euros











¿No te ha conquistado? ¡Estás muerto por dentro! jajajaja Es una película muy disfrutable, el libro es mil veces mejor…