Tal y como explica el mismo Grant Morrison en la introducción del tomo, a finales de los años ochenta, tras el éxito de Alan Moore con «La Cosa del Pantano» y «Watchmen«, en DC Comics se lanzaron a buscar a autores británicos que pudieran ofrecer prestaciones similares a las del Bardo de Northampton, y uno de los agraciados fue Grant Morrison. Debía encontrar un personaje antiguo, uno de aquellos héroes olvidados en el fondo de un cajón de la editorial norteamericana, a quienes dar un soplo de aire fresco y reverdecer los laureles. El afortunado fue Animal Man.

Una de las primeras obras de Grant Morrison tomó a un héroe olvidado y casi ridículo de DC Comics, Animal Man, y lo reimaginó a través de una impresionante serie posmoderna. Te presentamos a Buddy Baker, un superhéroe de segunda categoría que afronta problemas de la vida real y dilemas morales. Buddy es un esposo cariñoso, un padre devoto, un activista animal y un ser con superpoderes. Pero mientras intenta cumplir con todos sus roles, descubre que nada es blanco y negro en la vida.

Creado por el escritor Dave Wood y el dibujante Carmine Infantino, Animal Man debutó en «Strange Adventures #180» en el año 1965. Buddy Baker, el hombre detrás del traje de Animal Man, había adquirido sus poderes tras una exposición a rayos cósmicos, lo que le otorgó la capacidad de adoptar las habilidades de cualquier animal que tuviese cerca. Sin embargo, con el paso de los años, sus apariciones fueron intermitentes, no consiguió obtener el interés del público y nunca alcanzó el estatus de otros héroes más populares de la editorial, ni siquiera de los secundarios esporádicos. Animal Man quedó condenado al ostracismo. Permaneció en las sombras del cómic estadounidense, un superhéroe de segunda fila con un concepto interesante, pero sin un lugar propio en los cómics principales de la editorial. Y aquí es donde llega Grant Morrison.

El aterrizaje de Grant Morrison al cómic norteamericano se produjo durante una época de renovación. Tras la llegada de autores como Alan Moore y Neil Gaiman, se esperaba que los nuevos escritores británicos trajeran consigo una mirada fresca, algo que el escocés cumplió a la perfección. Su estilo, algo experimental, un poco surrealista y a menudo subversivo, lo hacía perfecto para abordar un personaje tan inusual como Animal Man. Y sin duda fue un encuentro afortunado: la reinvención de Animal Man fue el trabajo que catapultó a Morrison a la fama en los EE.UU.. Al tomar las riendas del personaje en 1988, Morrison no solo se encargó de darle una nueva dirección, sino que puso en jaque por completo la naturaleza misma del cómic de superhéroes. No solo llevó a Animal Man más allá de los arquetipos de los cómics del género, de los eternos y repetitivos conflictos entre los buenos y los malos, de la lucha contra los villanos o de la típica historia de «el héroe salva el mundo«, no solo exploró los confines de la mitología del personaje, sinó que se adentró en los aspectos más costumbristas, menos heróicos y más cotidianos del personaje. El guionista propuso un enfoque introspectivo para su protagonista. Buddy Baker, que no era simplemente un hombre con poderes animales, sino un individuo que debía lidiar con los efectos de sus habilidades en su vida cotidiana, así como con las implicaciones éticas y filosóficas de ser un superhéroe.

El primer tomo de «Animal Man de Grant Morrison» que publica Panini Cómics recopila los primeros trece números de Animal Man de Grant Morrison, publicados originalmente por DC Comics entre 1988 y 1989, y que marcaron un hito en la historia del cómic. La serie arranca con el regreso de Buddy a su rol como Animal Man, después de un periodo de descanso. O de retiro voluntario. Sea como sea, Buddy Baker se encuentra emocionalmente en un punto distinto al de su vida anterior y se cuestiona su lugar en el universo. Su esposa y sus dos hijos son ahora el centro de su universo, pero se siente vacío y necesita encontrar un propósito en su vida. Grant Morrison, sin embargo, no se precipita en vestir a Buddy con el traje de Animal Man y lanzarlo a la aventura. Se toma su tiempo para desarrollar a los personajes y también para explorar ciertos temas que hasta no eran demasiado habituales en los cómics mainstream: la relación entre el individuo y su familia, el sufrimiento animal, la ética del poder, e incluso la naturaleza de la creación y la realidad misma.

Grant Morrison, como hemos contado, era un creador singular y en las páginas de «Animal Man» no se contuvo demasiado. En este caso es inevitable mencionar «El evangelio del coyote» («Animal Man #5«, diciembre de 1988), en la que Morrison construye un espacio metanarrativo que va más allá de las aventuras de Animal Man como personaje y lleva al Coyote de Looney Toons al encuentro de su creador. El mismo Morrison cuenta en la introducción que no esperaba la reacción entusiasta de los lectores ante este giro revolucionario que cuestionaba la relación con los personajes con el autor y la naturaleza misma del medio. «Lo más gracioso de todo es que mientras escribía El evangelio del coyote estaba convencido de que lo que estaba escribiendo era un galimatías totalmente ilegible y que sería el último clavo en el ataud de mi incipiente carrera como guionista de cómics de superhéroes americanos«. Visto con la prespectiva del tiempo es de agradecer que cuando llegó Grant Morrison el paladar del lector de cómics de los EE.UU. ya había sido convenientemente educado por autores como Alan Moore o Neil Gaiman.

Como hemos comentado, y como podemos comprobar en los primeros trece números de la colección de «Animal Man«, lo que distingue a la etapa de Grant Morrison en Animal Man de otras sagas de superhéroes es su enfoque en las cuestiones filosóficas, sociales y existenciales, más profundas que los cómics contemporáneos de DC Comics. En algunos casos el autor aprovechaba las aventuras de Animal Man para abordar temas de relevancia social y política, como el sufrimiento animal y la ética en torno a la explotación de los seres vivos. De hecho el personaje es un defensor de los derechos de los animales, y en una escena en concreto tiene un conflicto con su esposa por querer imponer la dieta vegetariana a toda su familia.

En resumen, la etapa de Animal Man de Grant Morrison que empieza en este espectacular primer tomo de Panini Cómics fue mucho más que una simple reimaginación de un personaje olvidado. No es osado afirmar que fue una reinvención del cómic de superhéroes en sí mismo y una obra que fusionó lo metafísico con lo cotidiano. La serie no solo revitalizó a un héroe que languidecía en el fondo de un armario de las oficinas de DC Comics, sino que también marcó un antes y un después en el modo en que los cómics podían abordar cuestiones más complejas, e incluso la misma naturaleza de la creación artística. A día de hoy la serie sigue siendo un referente, uno de los más grandes logros de la historia del cómic, una obra que, a pesar de haber sido publicada hace más de treinta años, sigue siendo relevante y profundamente resonante. Que Panini Cómics la haya recuperado para las generaciones más jóvenes y para los lectores del siglo XXI es todo un acierto.

Animal Man de Grant Morrison #1
Autores: Grant Morrison, Tom Grummett y Chas Truog
Fecha de publicación: Octubre de 2025
Edición original: Animal Man 1-13 y material de Secret Origins 39.
ISBN: 9791370132743
Formato: 17x26cm. Cartoné. Color
Páginas: 376
Precio: 44,00 euros