Hablar de los WildC.A.T.s y del universo WildStorm significa, inevitablemente, recordar una de las crisis (llámalo crisis, llámalo acontecimiento, llámalo punto de inflexión) más importantes de la historia del cómic: la polémica fuga de varios autores estrella de Marvel Comics y DC Comics (Jim Lee, Todd McFarlane, Rob Liefeld, Marc Silvestri, Erik Larsen, Whilce Portacio,…) para fundar su propia editorial, Image Comics.

En 1992, Jim Lee y Brandon Choi inauguraron una nueva era en el mundo de los cómics con el lanzamiento del primer número de WildC.A.T.S. En él se presentaba a los lectores el universo WildStorm y fue toda una sensación. Varios años después, Alan Moore y Travis Charest probaron suerte con el título insignia de WildStorm y los resultados fueron asombrosos. Las historias únicas de Moore, unidas al dominio visual de Charest, pusieron el listón muy alto.

Mi estimado compañero Vic contó la historia que he esbozado brevemente en la introducción de forma más simple, directa, y sin pelos en la lengua. Me encantaría tener el desparpajo y la falta de escrúpulos que tiene Vic cuando toca decir las cosas tal y como son: El señor Jim Lee creó sus WildC.A.T.s para presentarnos lo que de verdad quería hacer con su carrera: un equipo de operaciones encubiertas repleto de personajes molones, pero con poca chicha, que operaban al mando de un enano con poderes. Pronto tuvieron que llegar tipos como James Robinson o Alan Moore a dotar al universo WildStorm, que se había expandido a lo loco, de algo de coherencia. Al menos, más de la que aportaban Jim Lee y Brandon Choi. Más tarde Warren Ellis y Mark Millar se encargaron de darle al sello editorial sus mayores éxitos («Stormwatch», «The Authority», «Planetary»,…), pero a su marcha el sello decayó y, a pesar de varios intentos de relanzamiento, nada funcionó. Finalmente Jim Lee lo vendió todo en 1999 a DC y se marchó a contar fajos de billetes.

Jim Lee es el dibujante e ilustrador más influyente en las ultimas décadas que, como es público y notorio, tiene tanta habilidad con los lápices como falta de destreza para construir historias, así como una notable e irritante incapacidad para cumplir con los plazos de entrega de los encargos. Desde su irrupción en «X-Men», el impacto de Jim Lee en el género se puede seguir hasta la actualidad, y su rastro se puede encontrar en el cambio en la estructura de página, la pulverización de la viñeta clásica, el detallismo absoluto, las figuras perfectas de hombres y mujeres, la submisión del guión a la espectacularidad del dibujo,… En 1992, Jim Lee y el guionista Brandon Choi inauguraron una nueva era en el mundo de los cómics con el lanzamiento del primer número de «WildC.A.T.S.«, que también era la presentación a los lectores del nuevo universo WildStorm de Image Comics, que nos contaba las aventuras de un grupo de superhéroes que libraban una guerra encubierta contra los daemonitas, una raza alienígena hostil que estaba a punto de ejecutar un ambicioso plan para atacar nuestro planeta. Convertidos en la última línea de defensa de la humanidad, Spartan, Maul, Zealot, Grifter, Voodoo, Warblade y Void intentaban salvar al mundo de la inminente invasión.

Varios años después, Alan Moore recogió el testigo y, como no podía ser de otra manera, los resultados fueron asombrosos: las historias únicas de Moore, unidas al espectacular dibujo de Travis Charest, Jim Lee, Ryan Benjamin, Kevin Maguire, Jason Johnson o Kevin Nowlan, pusieron el listón muy alto. ¿Había acaso alguna duda? El maestro. El guionista de guionistas. Escritor, chamán, excéntrico y misantropo. El Bardo de Northampton. El británico Alan Moore, en el mundo del cómic si no es el número uno, cerca anda. Me atrevería a decir que no tiene ninguna historia mala. Mejores, y menos mejores, pero ninguna en el otro lado de la línea. Todo lo que toca es oro tanto para el aficionado como para la editorial que acoge su trabajo. Hemos perdido la cuenta de cuántas ediciones lleva en nuestro país su obra maestra «Watchmen«. O «V de Vendetta«. O «From Hell«. Ni los elogios que acumulan sus obras de la etapa británica, sus incursiones en el mainstream norteamericano, o sus más recientes «Top 10«, «Tom Strong» o «Promethea» para America’s Best Comics. Hasta sus obras menores reciben reediciones puntuales. Era evidente que Alan Moore iba a obtener resultados satisfactorios con cualquier cosa que le pusieras entre las manos, y los WildC.A.T.S. de Jim Lee y Brandon Choi no eran, ni mucho menos, un mal material de partida sobre el que trabajar.
Esta etapa es la que recopila ECC Ediciones en el volumen que reseñamos aquí, que recoge todo el material de los WildC.A.T.S. con los guiones de Alan Moore, incluyendo los números 21 al 27 («WildC.A.T.S: Homecoming«), 28 a 34 («WildC.A.T.S: Gang War«) y el número 50 como despedida y cierre, desde julio de 1995 a febrero de 1997. Toda la saga de WildC.A.T.S. que había imaginado él, de principio a fin. Una historia de honor, aventuras y traición. El primero de los dos arcos argumentales, «WildC.A.T.S: Homecoming«, empieza con Mr. Majestic y Savant reclutando a un nuevo equipo, para seguir adelante con la guerra contra los daemonitas tras la aprente muerte del equipo original, formado por Max Cash, hermano de Grifter, Tao y Maxine Manchester y el resto de los WildC.A.T.S., Voodoo, Spartan, Warblade, Void, Zealot, Maul y Emp, se encuentran perdidos en el espacio, de camino al planeta Khera. Con este escenario Alan Moore nos contará que la historia del enfrentamiento entre kheranos y daemonitas quizás no era exactamente como nos la habían contado, y que la guerra no es de blanco y negro sinó que contiene una gran cantidad de grises.
El segundo de los arcos, «WildC.A.T.S: Gang War«, nos contará como los miembros originales y los nuevos componentes del equipo de acción encubierta WildC.A.T.S se reencuentran por fin en el planeta Tierra, y deberán afrontar un peligro de origen alienígena que se cierne en la isla de Gamorra, además de enfrentarse a un New York inmerso en una inexplicable ola de violencia.

Los «WildC.A.T.s» de Alan Moore son una etapa entretenida y muy recomendable, repleto de un montón de ideas originales y que invitan al debate y la reflexión como siempre consigue hacer el guionista británico en sus obras pero, sin embargo, que nadie espere encontrar entre sus páginas una nueva versión de «Watchmen«, ni mucho menos, o una incursión innovadora y rompedora en el universo de los superhéroes. Moore solamente está aprovechando un material de segunda mano para dar forma a un producto interesante, nada desdeñable, pero se reserva las obras maestras para sus propias creaciones. Sí, deberemos poner esta obra en el saco de las «menos mejores».

WildC.A.T.s de Alan Moore.
Guión: Alan Moore
Dibujo: Dave Johnson, Jason Johnson, Jim Lee, Josh Wiesenfeld, Kevin Nowlan, Kevin Maguire, Matt Broome, Pat Lee, Rob Stotz, Ryan Benjamin y Travis Charest
Edición original: «The Complete Alan Moore WildC.A.T.s» («WildC.A.T.S» núms. 21 a 34 y 50, «WildC.A.T.S: Homecoming», «WildC.A.T.S: Gang War»)
Fecha de publicación: Enero de 2018
ISBN: 978-84-17276-79-9
Formato: Cartoné. Color.
Páginas: 400
Precio: 35,50 euros