La editorial Serendipia lanza la obra “Alcanzando el cielo“, un relato ficticio realizado por Eduardo Batán, acerca de un arquitecto italiano que viaja a los Estados Unidos para alcanzar el éxito, no sin antes sortear muchas dificultades… Algunas de ellas muy peligrosas.

Alcanzando el cieloEscultor y arquitecto, Francesco Ferragamo abandona Italia en busca de un sueño, construir un rascacielos en la ciudad de Nueva York de los años 20. Entre el juego, el alcohol clandestino, la corrupción y la traición, se abrirá camino enfrentándose al capo mafioso, su primo Angelo, por el amor de una mujer, Lucía. Todo ello en medio del desarrollo de un concurso para ver quién es capaz de construir en 1930 el edificio más alto del mundo y, así, alcanzar el cielo.

Al ver la portada y leer la sinopsis tenía la impresión equivocada de que “Alcanzando el cielo” era un cómic biográfico. La historia del origen y construcción de los edificios más altos que adornan Nueva York podría ser apasionante y muy didáctico, pero quizás no daría para una historieta de puro entretenimiento, que es la razón por la que Eduardo Batán ha decidido fabular sobre este tema y crear personajes ficticios que aparecerán arropados por otros reales.

Los primeros rascacielos se construyeron entre 1884 y 1939, principalmente en las ciudades estadounidenses de Nueva York y Chicago. La escuela de arquitectura de Chicago fue pionera en la construcción de estos edificios. La primera década del siglo XX trajo varios rascacielos, debido a una mayor demanda de espacio para acomodar a los oficinistas. El auge económico de 1920 y la especulación inmobiliaria alentaron una ola de nuevos proyectos de rascacielos en Nueva York y Chicago. La Ley de Zonificación de 1916 de Nueva york fue un factor que contribuyó a dar forma al característico estilo de rascacielos art déco con retranqueos, dando lugar a estructuras que se centraban en el volumen y en siluetas llamativas, a menudo ornamentadas profusamente. Las alturas de los rascacielos continuaron aumentando; el edificio Chrysler y el Empire State Building establecieron en su momento un nuevo récord, con 319 y 380 metros de altura respectivamente.

Usando como base todo ello, Eduardo Batán ha desarrollado una historieta que sigue al pie de la letra cuantos eventos históricos sucedieron en el primer tercio del siglo XX, añadiendo muchos cameos y guiños a sucesos reales. El cómic da comienzo en la primavera de 1914, en Milán. Allí, el protagonista de la historia, Francesco Ferragamo, pasea junto a su padre mientras queda maravillado con la catedral Santa María de Fuori. El joven se dedica a la escultura y allí en Milán conocerá a algunos arquitectos que dejarán huella en él.

La vida avanza sin contemplaciones y Francesco se alistará en el ejército italiano durante la Gran Guerra. Las cosas en su ciudad se ponen difíciles, por lo que decide, una vez licenciado, viajar a la tierra de las oportunidades: embarcará hacia Nueva York. El autor introduce otros personajes clave en la trama como son Robert Hammer, ex-boxeador mestizo que se convierte en constructor. En su presentación, además de homenajear a la instantánea más famosa del boxeo con Mohammed Alí, su negativa a dejarse ganar recuerda el origen del famoso superhéroe ciego Daredevil.

También resulta importante el papel de William Steven Harvey, un ludópata descendiente de holandeses que se aparta del mundo del juego para asociarse con Bob Hammer en la construcción. Mientras, Francesco conoce a su familia italiana que, por desgracia, estará relacionada con la mafia. Se enamorará de Lucía Bolsonaro, prometida de Vincenzo Ferragano, el tío de Francesco, además de líder de un clan mafioso y presidente de Ferragano & Co. Deberá cortar lazos con esta peligrosa gente. Así lo hace y en su huída hacia delante, quiere poner en práctica sus modernas ideas para edificios. Por lo que se apuntará a un concurso en el que deberá competir con rivales como los responsables de construir el edificio Chrysler o su propio tío, que no parará de ponerle zancadillas.

Alcanzando el cielo” es una historieta muy entretenida, que se lee rápido. La ambientación es más que correcta y destaca sobre todo a la hora de representar los edificios más emblemáticos que se muestran a lo largo de la historia. Los cameos son curiosos, si se pueden considerar así a la aparición de personajes reales como Mussolini, Lucky Luciano, Louis Armstrong, Babe Ruth y muchos otros, menos conocidos y relacionados con el mundo de la construcción como Hugh Ferris o William van Allen, por ejemplo. Aunque el guion y el dibujo son irregulares, se agradece el esfuerzo del autor por crear una fábula entretenida, que se mueve entre escenas de los constructores trabajando, muy interesantes y otras de acción más comunes con mafiosos, celos y vendettas.

Serendipia Editorial publica “Alcanzando el cielo” en un tomo en cartoné con un papel satinado interior de gran calidad. Al final se añaden las biografías de personajes reales y ficticios que aparecen en la historia.

No hay muchos cómics sobre arquitectos, apenas unos veinte o treinta, como la obra maestra “Asterios Polyp“. “Alcanzando el cielo” es otra cosa, recomendable para el público en general, que quiera pasar un rato entretenido.

Alcanzando el cielo
Autor: Eduardo Batán
ISBN:978-84-19793-26-3
Formato: Cartoné. Color
Páginas: 140
Precio: 21,95 euros