Pocas joyas del cómic europeo resultan tan encantadoras y sorprendentes de redescubrir como «Las aventuras de Jo, Zette y Jocko #1: El testamento de Mr. Pump«, publicado por Editorial Base en castellano y catalán. Esta obra temprana de Hergé, el genio detrás de Tintín, combina la elegancia gráfica de la línea clara con una historia de ingenio, emoción y ternura familiar que conserva intacta su frescura casi un siglo después. En esta reseña nos sumergimos en el primer vuelo de los hermanos Legrand y su intrépido mono Jocko, una aventura que mezcla tecnología, humor y valores clásicos, y que nos recuerda que incluso los proyectos menos conocidos de Hergé brillan con el sello inconfundible de un autor que sabía hacer soñar a generaciones enteras.
Descubre una de las series más divertidas y misteriosas del legendario Hergé. En esta colección, llena de humor y acción, conocerás a los hermanos Jo y Zette, dos intrépidos niños que, junto con Jocko, su inteligente mono, recorren el mundo enfrentándose a todo tipo de peligros y amenazas. Las aventuras de Jo, Zette y Jocko te transportarán a tierras lejanas, te llevarán a explorar ciudades exóticas y a descifrar fascinantes enigmas. El viaje comienza con El testamento de Mr. Pump, la primera parte de El Stratonef H-22, y continuará con Destino Nueva York, disponible muy pronto.Cuando uno piensa en Hergé, lo primero que viene a la cabeza es, inevitablemente, Tintín. Ese joven reportero sin edad, siempre acompañado de Milú, que ha viajado por medio mundo y ha vivido mil peripecias. Pero el universo de Hergé es más amplio, y entre sus otras creaciones está «Las aventuras de Jo, Zette y Jocko«, una serie que nació más por encargo que por inspiración propia y que, sin embargo, guarda todo el encanto del dibujo y el espíritu aventurero del autor belga. En «El testamento de Mr. Pump«, la primera entrega de esta colección, encontramos una historia clásica de ingenio, desafíos imposibles y valores familiares, envuelta en el estilo claro y elegante que caracteriza a Hergé.
La historia arranca con un millonario excéntrico, Mr. Pump, que ha dejado una herencia bastante peculiar: su fortuna irá a parar al ingeniero que consiga construir un avión capaz de volar de París a Nueva York y de vuelta sin repostar. Por supuesto, el padre de Jo y Zette, el ingeniero Legrand, decide aceptar el reto, y ahí comienza una aventura que combina la emoción de la exploración tecnológica con las dosis justas de humor, ternura y suspense. Los villanos no tardan en aparecer, y los hermanos Jo y Zette, acompañados de su inseparable mono Jocko, se verán en medio de una trama de sabotajes, persecuciones y rescates imposibles. Todo muy Hergé, pero con un tono más familiar y moralizante que en las correrías de Tintín. A todos nos viene a la cabeza «Spirou y los Herederos«, que trata un tema parecido publicada entre 1951-1952 (la de Hergé es de 1951 también).
Y es que ese fue, precisamente, el motivo por el que esta serie nació: el semanario francés Coeurs Vaillants, de inspiración católica, quería un cómic «más familiar» que el de Tintín. Nada de jóvenes sin padres ni responsabilidades: aquí hay mamá, papá, una casa con cortinas y un mono muy divertido que hace travesuras en el salón. Hergé aceptó el encargo a regañadientes, y aunque el proyecto nunca le entusiasmó, su talento hizo que incluso estas aventuras «impuestas» tuvieran vida propia. «El testamento de Mr. Pump» tiene algo entrañable y algo ingenuo, pero también un pulso narrativo que demuestra por qué Hergé es un maestro del cómic europeo.
Visualmente, el álbum es una delicia. El autor ya dominaba por completo la llamada línea clara, ese estilo pulcro, limpio y sin sombras, donde cada trazo tiene su razón de ser. Los escenarios —fábricas, aeródromos, selvas, montañas nevadas— están dibujados con una precisión casi arquitectónica. No hay viñeta descuidada. Ya sabemos cómo trabajaba sus historietas Hergé. Aunque el guion pueda parecer más simple que los de Tintín, hay momentos de auténtica tensión, especialmente cuando el avión, el «Stratonef», se enfrenta a tormentas, sabotajes y rescates de última hora. Es un cómic que, pese a su edad, sigue transmitiendo una sensación de aventura y optimismo que no envejece.
El trío protagonista funciona bien en su sencillez. Jo y Zette son los hijos perfectos de un cómic de los años treinta: valientes, obedientes, con una pizca de picardía infantil. Jocko, el mono (inspirado en un muñeco… ¿O era al revés?), es el contrapunto cómico y travieso, que le da vidilla a la historia, cuya presencia aporta dinamismo a las escenas más tensas y un toque de ternura que equilibra el tono didáctico de la serie. No hay que olvidar que Jo, Zette y Jocko pretendía educar tanto como entretener, y eso se nota: aquí los niños ayudan a su padre, respetan a su madre y nunca hacen nada sin una buena razón. El genio belga, que ya por entonces era un narrador experimentado, consigue que esa moralidad no resulte empalagosa, aunque sí deja claro que se trata de un producto de su tiempo.
Más allá de su argumento, «El testamento de Mr. Pump» es interesante porque muestra a Hergé en una etapa de transición. En 1935, cuando empezó esta serie, Tintín aún estaba formándose como icono cultural. Hergé experimentaba con los ritmos del relato por entregas, la documentación técnica y los códigos de la aventura moderna. En este álbum ya se perciben muchas de las virtudes que luego perfeccionaría en obras maestras como «El loto azul» o «El asunto Tornasol«: el gusto por la precisión técnica, la organización milimétrica de las viñetas, la mezcla de humor y tensión. Incluso el avión protagonista parece un antepasado del mítico cohete de la obra maestra «Objetivo: la Luna«.
Quizá Jo, Zette y Jocko no haya alcanzado la fama de Tintín, pero sí tiene un encanto propio. Hay una calidez en la familia Legrand que resulta refrescante frente al solitario y siempre serio Tintín. Y hay, sobre todo, un espíritu de aventura inocente, casi infantil, que recuerda lo que eran los cómics antes de volverse sofisticados. «El testamento de Mr. Pump» es un cómic para disfrutar sin prisa, saboreando los dibujos y el humor blanco, y también para apreciar al Hergé más humano, el que intentaba complacer a todos sin perder su estilo.
La edición de «Las aventuras de Jo, Zette y Jocko #1: El testamento de Mr. Pump» de la mano de Editorial Base es extraordinaria. Como los fans sabrán, las que sacó Editorial Juventud están completamente descatalogadas y a precios subidos en páginas como TC, por lo que es una buena opción hacerse con esta nueva edición, en tapa dura, calcada de los álbumes de «Tintín», con un papel de calidad. La traducción y la rotulación son meritorias. Solo encontré un pequeño fallito: en la página 42 se han dejado un bocadillo de Jo en blanco (viñeta 2).
Hoy, con la reedición de Editorial Base, redescubrir esta obra es casi un acto de justicia. No es un Tintín menor: es otro Hergé, uno más familiar, más amable y, en cierto modo, más sincero. Una aventura que sigue volando alto, incluso casi un siglo después de su despegue. Nos quedamos expectantes de la continuación de esta aventura titulada «Destino Nueva York«, próximamente a la venta.
Las aventuras de Jo, Zette y Jocko #1: El testamento de Mr. Pump
Autor: Hergé
ISBN 978-84-10043-60-2
Formato: 21,5×28,5cm. Tapa dura. Color
Páginas: 52
Precio: 15,00 euros











Me alegro que te haya gustado. A mí menos que cualquiera de las que he citado, pero no está mal