Después de 12 volúmenes, 36 álbumes, reeditados por Dolmen Editorial con Casacas Azules 1968-1971 por fin podemos conocer las primeras páginas que dieron lugar a la longeva serie y que fueron realizadas por Raoul Cauvin y Louis Salvérius, hasta el fallecimiento del segundo y que obligaría a Cauvin a contar con Willy Lambil en las labores de dibujo.

Casacas Azules 1968-1971 Ficha Técnica

  • Título: Casacas Azules 1968-1971
  • Autores: Raoul Cauvin / Louis Salvérius
  • Editoria: Dolmen Editorial
  • Formato: Tapa dura. 21X28. Color. 176 páginas
  • ISBN: 978-84-17956-81-3
  • Fecha de publicación: 11/2020

Ahora que el lector de habla castellana está plenamente familiarizado con Casacas Azules, tenemos el orgullo de presentar por fin las primeras aventuras del cabo Blutch, el sargento Chesterfield y compañía, ilustradas por el que fue su dibujante inicial, Louis Salvérius.

Podremos presenciar los inicios del que llegaría a ser uno de los wésterns humorísticos más importantes del cómic europeo, gracias al talento conjunto de este demasiado pronto desaparecido artista y del por entonces prometedor y muy pronto consolidado guionista Raoul Cauvin.

Después de 12 volúmenes, 36 álbumes, reeditados por Dolmen Editorial por fin podemos conocer las primeras páginas que dieron lugar a esta longeva serie y que fueron realizadas por Raoul Cauvin y Louis Salvérius, hasta el fallecimiento del segundo y que obligaría a Cauvin a contar con Willy Lambil en las labores de dibujo.

Aunque descubrí Casacas Azules con esta edición de la Colección Fuera Borda me he convertido en un seguidor fiel de las aventuras del sargento Cornelius Chesterfield y del cabo Blutch por encima de la mayoría de los otros títulos que Dolmen está publicando, me he convertido en una persona que disfruta enormemente con las locas desventuras que ambos personajes vivirán en plena Guerra Civil estadounidense y que además de proporcionarnos una cantidad ingente de risas sirve como perfecto vehículo para denunciar, no sólo las injusticias de la guerra, sino el racismo, el machismo, las clases sociales… Casacas Azules es mucho más de lo que parece y, desde luego, ofrece mucho más de lo que nos podemos imaginar.

En este primer volumen se cubren los años 1968 a 1971, especialmente interesante son las páginas de los primeros años que se publicaban en la revista Spirou, aunque fueron recopiladas posteriormente en el tomo La Gran Patrulla, en el que veremos cómo inicialmente las aventuras de Chesterfield y Blutch (así como de otros personajes secundarios con fuerza que posteriormente serían soslayados) eran diferentes en sus inicios (a la fuerza, al dedicar sólo una página para desarrollar los gags) aunque ya estaba presente el respeto hacia los indios que Louis Salvèrius exigió para participar en la serie. No está de menos añadir que Dolmen ha recuperado incluso materialmente que no se ha recopilado en las posteriores ediciones francesas.

Después tenemos dos historias extensas: Un Carro en el Oeste, en el que el sargento Cornelius sigue con su enamoramiento de la hija del comandante, miss Appeltown, aunque serán los indios los que les den más problemas, con numerosos giros, engaños y “traiciones” que nos ofrecen un volumen realmente memorable, y Del Norte al Sur, en el que la acción se traslada a la Guerra Civil estadounidense, el escenario en el que se desarrollarán la mayoría de los álbumes posteriores y donde ya vemos a la mayoría de personajes y situaciones que Cauvin y Willy Lambil desarrollarán con mayor profundidad una vez que Salvérius dejase este mundo.

Antes de hablar del trabajo, maravilloso, de ambos autores me gustaría hacer un inciso para destacar las EJEMPLARES ediciones que Dolmen viene realizando en la Colección Fuera Borda, y es que no sólo encontramos material extra, sino sesudos artículos que no sólo amplían la información sobre los autores, personajes y ambientación, sino que darían para escribir un libro de esos de Dolmen, Colección Pretextos, que llevamos años pidiendo: uno dedicado a la BD.

Sobre el trabajo de Raoul Cauvin poco más se puede decir que no hayamos dicho en las reseñas anteriores, por mucho que estos fueran sus primeros pasos en la serie se nota que ya tenía el pulso cogido a los personajes y sabía por dónde quería llevarlos y cómo quería contarnos estas historias.

En cuanto al trabajo del tristemente fallecido demasiado pronto Louis Salvérius llevo días preguntándome cómo explicarme, Salvérius es uno de esos autores que ha mamado la línea clara más clásica, su estilo es perfecto para el humor, pero no puedo dejar de pensar que el estilo de Lambil le sienta muchísimo mejor a Casacas Azules, es más expresivo, respeta más a los personajes y les otorga más autenticidad. Pero eso no quita que el trabajo de Salvérius no sea bueno, muy bueno de hecho, sencillamente es que es mucho más clásico.

Aún con todo Casacas Azules 1968-1971 es una serie que merece la pena SIEMPRE, dibuje quien dibuje estos personajes, y sus aventuras, se han ganado un hueco en mis estanterías y más viendo la magnífica edición de Dolmen con un precio TAN ajustado.