En este quinto tomo de «La Espada Salvaje de Conan» editado por Panini Comics —correspondiente a la reciente etapa publicada por Titan Comics y Heroic Signatures—, nos encontramos con una entrega centrada exclusivamente en el cimerio más famoso de la fantasía heroica. A diferencia de números anteriores que alternaban a Conan con otros personajes del universo de Robert E. Howard, aquí el protagonismo absoluto recae sobre distintas etapas de la vida del bárbaro, desde su infancia en Cimmeria hasta su madurez como rey de Aquilonia.
El regreso del legendario Jason Aaron a la Era Hyboria, para narrar, junto a Geof Isherwood, una nueva historia de Conan Rey. Además, un relato del joven Conan a cargo de Michael Kogge y Dan Parsons, con colosales portadas de Joe Jusko y Alex Horley, increíbles pin-ups y mucho más.El grueso del volumen lo ocupa la primera parte de «El Rey Conan: El Embrujado«, un relato largo guionizado por Jason Aaron, viejo conocido de Marvel por su etapa en «Thor«, «Los Vengadores» y muchos otros títulos. Respecto al cimeerio, ha realizado «Conan el Bárbaro» y «Conan Rey» (disponibles en grapa y en formato Premiere). Nos sitúa en un punto avanzado de la cronología del personaje: el reinado de Conan en Aquilonia.
El monarca viaja a las fronteras de Brythunia con fines diplomáticos y acaba participando en una cacería organizada por el pomposo rey Fabiano. La presa, sin embargo, no es un jabalí ni una pantera, sino una hechicera acusada de crímenes horrendos: arruinar cosechas, embrujar aldeanos y hasta matar niños. Jason Aaron construye una historia donde la superstición y la política se entrelazan, y en la que Conan —más sabio y reflexivo, pero igual de contundente— empieza a sospechar que la verdadera amenaza no reside en la supuesta bruja, sino en los mecanismos brutales de la justicia local.
El dibujo de Geof Isherwood (que hace bastantes años participó en las aventuras del bárbaro) es, sencillamente, un regalo. Con trazos detallados y dinámicos, nos recuerda a los grandes clásicos del cómic de aventuras, desde Hal Foster hasta John Buscema, pasando por Barry Smith. Su representación de un Conan canoso pero imponente, que empuña la espada con el mismo ímpetu de su juventud, consigue dotar de carisma a una historia que mezcla lo sobrenatural, la intriga política y la acción violenta con sabiduría narrativa. No obstante, es inevitable lamentar que el relato quede inconcluso: se trata solo de la primera parte, lo que obliga a esperar al siguiente número para conocer el desenlace. En una cabecera como «La Espada Salvaje«, tradicionalmente dedicada a historias autoconclusivas, esto puede chocar con las expectativas de quienes buscan aventuras cerradas y autosuficientes. Aunque el número anterior servía de prólogo de «La Batalla de la Piedra Negra«, así que tampoco sorprende.
Tras este extenso relato, el tomo incluye dos historias cortas que funcionan como contrapunto. La primera, «La criatura maldita de las aguas«, es una brevísima pieza de dos páginas sin apenas texto escrita por Jim Zub (el del «Conan el Bárbaro» titanesco) y dibujada por Roberto De La Torre. La narración visual, sombría y enérgica, canaliza toda la esencia pulp de Conan en unas pocas viñetas. Es breve y concisa, así que no molesta.
La tercera historia, «La forja«, es una mirada al pasado de Conan como niño aprendiz de herrero en su aldea natal. Escrito por Michael Kogge y dibujado por Dan Parsons, este episodio nos muestra a un joven Conan enfrentado a las expectativas de su padre, forjando brazaletes y aprendiendo, a la fuerza, que la traición puede esconderse tras rostros amables. En este caso, unos bailarines zingarios drogaban a los aldeanos para saquear la aldea durante la noche. El joven cimerio, gracias a su instinto y sentido de la responsabilidad, logra descubrir la conspiración y frustrarla. Aunque la historia en sí tiene un buen ritmo y aporta una pincelada interesante al carácter precozmente heroico de Conan, el dibujo resulta más funcional que inspirado. Parsons cumple, pero su estilo palidece frente a la fuerza gráfica de Isherwood y De La Torre. ¡Y no se corta en mostrar los pechos desnudos de una bailarina!
La portada principal del número, ilustrada por el legendario Joe Jusko, es espectacular: Conan lucha contra una criatura draconiana junto a una compañera aterrorizada. Aunque esta escena no aparece en ninguna de las historias —lo cual puede generar cierta decepción—, sí capta el tono de amenaza y exotismo que define al personaje. La portada alternativa de Alex Horley, situada en la contraportada, en cambio, sí conecta con el relato principal, algo que se agradece. Incluye un texto al estilo spot on de Fran C. Fernández.
En conjunto, «La Espada Salvaje de Conan #5» es una lectura satisfactoria, aunque con luces y sombras. El relato principal destaca por su ambición narrativa y su excelente apartado gráfico, pero la decisión de dividirlo en dos partes puede dejar a algunos lectores con la sensación de «coitus interruptus». Las historias cortas ayudan a equilibrar el tomo, aunque no logran el mismo impacto. Aun así, este volumen refuerza la vigencia de esta serie como espacio ideal para explorar las múltiples facetas de Conan, desde el niño impetuoso hasta el rey cansado del mundo, espada en mano.
La Espada Salvaje de Conan #5
Autores: Geof Isherwood, Dan Parsons, Michael Kogge, Jason Aaron
Fecha de publicación: Mayo de 2025
Edición original: The Savage Sword of Conan #5
ISBN: 9788410519329
Formato: 20.5×27.5cm. Comic-book con lomo. Blanco y negro
Páginas: 64
Precio: 8,95 euros











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