Nos llega, de la mano de Panini Cómics, «Pantera Negra de Eve Ewing #2«, que pone fin a una etapa que prometía redefinir el papel de T’Challa en Wakanda pero que, por diversos motivos, no ha logrado asentarse con la fuerza esperada. Veamos como es la conclusión de «Reinado en la sombra«.Pantera Negra de Eve Ewing #2¡Un secreto del pasado de Wakanda amenaza con destruir su futuro! El señor del crimen Baba Nkisu ha convocado al asesino mortal conocido como Kivu’Ma, pero puede que haya obtenido más de lo que esperaba. T’Challa debe defender a Wakanda de un poder oscuro desatado, y la única clave para la victoria está enterrada en el pasado de la nación.

«Pantera Negra de Eve Ewing #2» incluye «Black Panther #6 al 10«, publicados de origen entre enero y mayo de 2024. Dentro de la criba que Panini Cómics se ha propuesto con su Back to Basics, es una suerte que esta serie haya visto la luz, aunque venga arropada de la experiencia cinematográfica del (destronado) rey de Wakanda. Publicada en formato de tapa blanda, es complicado que vuelva a aparecer en un formato en tapa dura como el Deluxe, por lo que animo a los fans del personaje a adquirir estos tomos antes de que se descataloguen.

El segundo y último tomo de «Pantera Negra de Eve Ewing» llega con la sensación de un cierre apresurado, como si Marvel Comics hubiera decidido cortar por lo sano la etapa sin permitirle un desarrollo más orgánico. El primer volumen nos presentó a un T’Challa exiliado y reconvertido en justiciero callejero en Birnin T’Chaka, la ciudad de su padre. Allí, entre alianzas con personajes como la ladrona Beisa y el abogado N’Yobi, asistíamos a su lucha contra un nuevo orden criminal que se estaba gestando en las sombras. Sin su título de rey y con Wakanda en un punto de inflexión política, la serie prometía explorar el papel de T’Challa más allá de la corona, pero en este segundo volumen todo da un giro inesperado.

La trama arranca con la guerra de bandas que quedó en el aire al final del primer tomo, pero esta se transforma rápidamente en un conflicto mayor cuando hace acto de presencia Kivu’Ma, una entidad sobrenatural vinculada al pasado de Wakanda. Eve Ewing introduce a este villano con un flashback que nos lleva cien años atrás en la historia de la nación, donde se nos presenta a un guerrero que, insatisfecho con la clemencia del Pantera Negra de su época, busca erradicar por completo a sus enemigos. Derrotado en su momento, su espíritu se corrompe y regresa en el presente, amenazando no solo a T’Challa, sino a toda Wakanda. Este giro cambia por completo la dirección de la serie, que pasa de un tono urbano y conspirativo a uno más mítico y épico, con batallas espectaculares y una exploración del legado wakandiano a través del tiempo.

Sin embargo, el ritmo de la historia se resiente por el intento de acelerar la trama hacia su conclusión. Mientras que el primer volumen avanzaba con calma, este segundo tomo pisa el acelerador de golpe, haciendo que los personajes apenas tengan tiempo de procesar lo que ocurre. Beisa, que se perfilaba como una aliada con mucho potencial, queda relegada a un papel casi anecdótico. N’Yobi, por su parte, tiene algo más de peso en la historia, pero la urgencia de los acontecimientos impide que su evolución se sienta natural. A su vez, la inclusión de Monet, personaje habitual en el entorno mutante, aunque ofrece una escena de combate entretenida, da la impresión de ser un añadido circunstancial que no termina de encajar del todo en la narrativa principal. Quizás con algún número más, este baile de personajes no habría quedado tan embrollado. Esa es la impresión que me da.

En el apartado gráfico, el trabajo de los distintos artistas mantiene el nivel del tomo anterior, aunque con algunos altibajos. Mack Horak y Mack Chater se encargan del inicio, con un estilo más detallado y tradicional que ayuda a dotar de fuerza a la introducción de Kivu’Ma. A partir del número siete, Chris Allen toma las riendas con su estilo más dinámico y enérgico, aportando una gran intensidad a los combates, especialmente en el enfrentamiento final contra el espíritu. Sin embargo, sus composiciones de página, aunque ambiciosas, no siempre benefician la claridad de la narrativa. El color de Jesus Aburtov -con Andrew Dalhouse en el décimo número-, especialmente en los momentos en los que T’Challa viste un nuevo traje protector contra espíritus, es uno de los aspectos más llamativos de la parte final del tomo.

Al final, la serie de «Pantera Negra de Eve Ewing» concluye sin haber alcanzado del todo sus objetivos. Por un lado, intentó redefinir a T’Challa como un héroe fuera del trono, explorando las dinámicas políticas de Wakanda y su relación con su pueblo desde una nueva perspectiva. Pero por otro, los cambios de tono y la falta de tiempo para desarrollar ciertas ideas hicieron que la historia no terminara de cuajar. La sensación general es que Marvel Comics no le dio el margen necesario a Eve Ewing para cerrar su propuesta de manera satisfactoria, lo que ha llevado a que el final sea más abrupto de lo deseado.

Con esta conclusión, Pantera Negra queda sin serie propia en el universo principal de Marvel, al menos por el momento. Mientras tanto, los lectores tendrán que conformarse con sus apariciones en Los Vengadores de Jed MacKay, donde el personaje seguirá teniendo peso, pero sin el espacio propio para profundizar en sus conflictos personales y políticos. También está el «Ultimate Black Panther» para los que busquen un punto de vista diferente. En cuanto a Eve Ewing, su próximo destino será «Exceptional X-Men«, donde tendrá una nueva oportunidad de dejar su huella en la franquicia mutante. Habrá que ver si allí cuenta con más margen para desarrollar sus ideas sin las limitaciones que marcaron su paso por Wakanda.

Pantera Negra de Eve Ewing #2
Autores: Chris Allen, Matt Horak, Mack Chater, Eve L. Ewing
Fecha de publicación: Enero de 2025
Edición original: Black Panther #6-10
ISBN: 9788410514577
Formato: 17x26cm. Rústica. Color
Páginas: 112
Precio: 15,50 euros