Tras el alegrón que supuso la «Biblioteca Conan: La Espada Salvaje«, el aficionado al cómic clásico de Marvel Comics está de enhorabuena, pues ahora llega la «Biblioteca Drácula: La tumba de Drácula«, con el primer volumen titulado «¡La noche del vampiro!«. Setenta números, más cruces, en diez volúmenes a quince euros cada uno.

Comienza la recopilación, en diez volúmenes quincenales a precio único, de la mítica cabecera de los años setenta protagonizada por el Príncipe de las Tinieblas. Marv Wolfman y Gene Colan dieron vida a uno de los títulos clave de la Marvel de entonces. Una de las más soberbias interpretaciones del mito creado por BramStoker. ¡Drácula camina por el Universo Marvel!

El aliciente de esta biblioteca, además de estar a color, de la tapa dura y usar un tipo de papel más que adecuado, es su manejabilidad. «La Tumba de Drácula» ha sido publicada en su totalidad en los tomitos Biblioteca Marvel de Forum y en el formato Limited Edition de Panini Cómics que patrocina SD y que actualmente se encuentra agotado. Antes de eso, esta editorial probó con este material en unos voluminosos tomos en blanco y negro. Ni que decir tiene que la actual Biblioteca Drácula es mi formato preferido. Nadie quiere hacerse esguinces en los dedos.
A ritmo quincenal de publicación, este primer tomo contiene los ocho primeros números americanos de la colección «The Tomb of Dracula«, que debutó en abril de 1972 (fecha de portada). En 1971 Stan Lee quería introducir a Drácula como antagonista de Spider-Man aunque finalmente optó por un vampiro de creación propia, el temible Michael Morbius. Esta decisión llevó al editor jefe de Marvel a usar al personaje creado por Bram Stoker a partir de leyendas vampíricas y hechos históricos, para crear su propio título que mantuviese la esencia del vampiro transilvano. Años atrás esto no hubiera podido hacerse por las restricciones del código de censura aplicado a los cómics, que impedían la aparición de vampiros y sangre (aunque aquí la sangre sigue sin verse). Por suerte, entrada la década de los setenta, la estrechez de miras del dichoso código se había relajado, por lo que había camino libre para la introducción de todas las criaturas de pesadilla (libres de derechos) que Marvel Comics quisiera usar.
Tras Drácula, el Hombre Lobo y el monstruo de Frankenstein irrumpieron en su propia grapa, pero no tuvieron la suerte del primero y fueron canceladas alcanzando la cifra de 43 y 20 números respectivamente. «La Tumba de Drácula» alcanzó los setenta números, cifra más que respetable para una colección de horror entre tanto superhéroe.
Este primer volumen incluye entre sus extras una introducción del periodista Tom Field en la que afirma que esta es la mejor serie de cómics de los años setenta. Adentrándonos en las páginas de este cómic, podemos comprobar que estos primeros ejemplares aún distan mucho de alcanzar la excelencia, pero esta va tomando forma. El principal problema se basa en el baile de guionistas hasta la llegada de Marv Wolfman en el séptimo número. Son, por este orden, Gerry Conway, Archie Goodwin y Gardner F. Fox, siendo estos dos últimos veteranos en escribir cómics y auténticos pesos pesados del mundillo. Gerry Conway apenas contaba con veintidós años cuando se le dio la oportunidad de relatar el regreso de Drácula al mundo moderno.
Por aquella época, Drácula estaba en plena ebullición gracias a la industria del cine y a Hammer Films en concreto, que ese mismo año estrenó «Drácula A.D. 1972«, con el conde campando a sus anchas en el Londres de los años setenta, tras haber sido resucitado en una ceremonia de magia negra. Siguiéndole los pasos regresa el propio Van Helsing para vengar a su nieta Jessica Van Helsing, asesinada por el vampiro. En el cómic de Marvel, también ambientado en los setenta, es Frank Drake, que ha cambiado su apellido Drácula, quien ha heredado el famoso castillo del conde transilvano. Llega con sus amigos Clifton y Jean, con lo que se conforma un triángulo amoroso en el que Clifton tiene las de perder. Será él quien caiga a la cripta tras hundirse el suelo, descubra el sarcófago y finalmente resucite a Drácula al quitarle la estaca. Sus actos le conducirán a convertirse en el esbirro del vampiro, ya que el protagonista y principal antagonista de Drácula será Frank Drake, quien unirá sus fuerzas con la bisnieta de Van Helsing, Jessica y el criado de esta, Taj, proveniente de una aldea india destruida por vampiros y que tiene la particularidad de ser mudo.
Aunque el argumento va dando bandazos en este primer volumen debido a las variantes ideas aportadas por cada guionista, que incluyen elementos fantásticos, tal como un espejo que teleporta a una dimensión llena de monstruos y a diferentes épocas, el grafismo de la serie se mantiene constante desde el incio, gracias al maravilloso arte de Gene Colan, que capta perfectamente la atmósfera adecuada para un cómic de este tipo. Gene Colan se entinta a sí mismo en el primer número, luego pasa por esa función el denostado Vince Colletta, pero en cuanto llega Tom Palmer, excelente entintador, lo hace para quedarse. Desde la icónica portada del número uno de Neal Adams, al que le siguen John Severin y Gil Kane, para luego alternarse con Adams, todas y cada una de las cubiertas son dignas de admiración.
El tomo se completa con biografías, portadas e ilustraciones. ¡Si aún tienes esta colección, no sabes lo que te pierdes!

La Tumba de Drácula #1: ¡La noche del vampiro!
Autores: Marv Wolfman, Gene Colan, Gerry Conway y Archie Goodwin
Edición original: «Tomb of Dracula» núms. 1 a 8
Fecha de publicación: Noviembre de 2020
ISBN: 9788413346861
Formato: 17x26cm. Tomo en tapa dura. Color
Páginas: 192
Precio: 15,00 euros